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lunes, 16 de septiembre de 2019

SUEÑO INCUMPLIDOS. CORAZÓN ROTO.

Todos los que me leéis y seguís, sabéis que desde hace algún tiempo, estamos intentando ampliar la familia.

Ha pasado un año desde que, con muchas ganas e ilusión, nos tirábamos a la piscina a la búsqueda de este nuevo bebé.

Las ganas de cumplir otro de nuestros sueños, haciendo crecer nuestra familia y tener otro peque revoloteando por casa, empezaba a tomar forma y no sólo como un proyecto a medio plazo, si no como uno que ya estaba ahí, con nosotros.

Pero este no ha sido un buen año para nuestra familia, en este aspecto. No sé si era porque nos pilló más jóvenes, más descansados, con menos quebraderos de cabeza,... Pero con Carlota, a los tres meses de intentarlo llegó el ansiado positivo. Lo que nos hizo creer, ilusos de nosotros, que esta vez sería "igual de fácil". 

Pero eso no ha sido así. Nos ha costado mucho, tanto que los meses han ido pasando y hemos llegado a un año de búsqueda. Nuestras ganas y nuestra ilusión pasaban a un desasosiego que no nos dejaba vivir tranquilos y repercutía a la familia. Nos estaba pasando factura, sobre todo a mi, que me he culpado desde el primer momento al ver que no llegaba este positivo tan querido y tan soñado. Tanto que me he obsesionado hasta límites que no creía llegar.
Estas vacaciones nos ha servido (mas bien me ha servido) para parar en seco y empezar a darme cuenta que estaba cayendo en un agujero negro.


Me estaba perdiendo a mí misma. Toda esta obsesión no me dejaba ver nada más de lo que me rodeaba.

Soy una persona que cuando desea tener algo o se pone una meta. Lucha, lucha y lucha hasta conseguirlo. Tanto que me obsesiono, pienso, busco información, mil y una cosas para llegar a mi meta. Soy así desde siempre y aunque intento no obsesionarme, como veis esto no va conmigo. 

Así que en el momento en que mi medio limón y yo decidimos que queríamos ampliar la familia, puse pies en polvorosa, solo pensando en la meta. Empecé a soñar con ese futuro que iba a llegar muy pronto. 

Durante este año, nuestros encuentros han sido estudiados y planificados. Todo nos ha llevado a no disfrutarlos y llegar a ser tediosos. 
Tanto era así, que terminábamos sin poder disfrutar no solo de este momento íntimo, si no de nuestros momentos como familia, por estar hastiados de la situación.

Os hablo en plural, pero mientras escribo esto, sé que realmente todo esto me pasaba a mi. Mi medio limón siempre ha sido más cerebral que yo y aunque él siempre ha querido tener dos o más hijos, no le llevaba por la calle de la amargura que no llegara, aunque cada mes cuando le decía que no había podido ser, siempre me decía que se había ilusionado con la idea.

En fin, un día de estas vacaciones nos fuimos los tres con una gran amiga mía, a la playa. Ella me conoce desde hace muchos, muchos años y por eso sabía que algo me pasaba:


ESTÁS MUY AGOBIADA. SOBREPASADA CON TODO. ¿VERDAD?


Como os digo, se nota que me conoce. Después de hablar con ella, de verla otro día y de contarle el por qué me sentía así me dijo... escribe, escribe un diario donde todo lo que tengas que sacar se quede plasmado. 

Así lo hice, durante unos días, por la tarde, cogía una libreta y escribía mis pensamientos. Pensamientos, deseos y temores enterrados que querían y gritaban por salir. 

Queremos ser padres de nuevo. Queremos que la peque tenga un hermano. Queremos ser una familia de 4. Pero este sueño que yo tanto he anelado, que tanto he querido, no puede ser que destruya la familia que tengo ahora. Que mis sueños se antepongan a ellos y a mi misma, no puede ser. 

Escribiendo me di cuenta de algo. Cuando decidimos ir a por el segundo, nuestro futuro era algo incierto, pero teníamos cosas en el aire que pensábamos que saldrían. No solo eso, si no que pensábamos que nos ayudarían a que este nuevo bebé viniera con un pan bajo el brazo. 

No. No ha pasado. Todo lo contrario. Pero yo no quería verlo, miraba hacia otro lado pensando, a lo mejor si llega, nuestra suerte cambia. A lo mejor si me quedo embarazada, da el pistoletazo de salida a cosas realmente buenas

El estar pendiente de la cuenta bancaria, de llegar a final de mes, hacía que me sintiera mal. Me sentía mal porque no quería ver nuestra cruda realidad. Monetariamente hablando, NO PODEMOS TENER OTRO HIJO. 


Si tnemos otro hijo tendremos que renunciar a muchas cosas. Algunas de ellas, tanto mi medio limón como yo estábamos dispuestos a renunciar. Pero no quiero que mi hija renuncie a su colegio, a su entorno, a su casa, a sus amigos, a sus clases de música, canto, deporte,... 

Así que una mañana, a finales de nuestras vacaciones, nos fuimos los tres a dar un paseo. Mientras la peque estaba en los columpios, mi medio limón y yo hablamos de lo que realmente tenía que ser importante para nosotros y de nuestra cruda realidad. Por mucho que queramos nuestros sueldos de mileuristas no nos da para mucho gracias a vivir en el país que estamos. Tenemos que pagar una millonada por un alquiler (aunque nosotros no nos podemos quejar, porque dentro de lo que cabe no pagamos tanto), artículos de primera necesidad están por las nubes y hace que a final de mes, en mi casa tengamos que atarnos el cinturón de una manera exagerada. Ya no os digo nada cuando tenemos un imprevisto. Por todo esto y por más, si viene otro bebé no sabemos qué será de nuestro futuro, lo que es seguro es que si ahora nos cuesta llegar a final de mes, con otra boca nos será imposible seguir.

Pero realmente me da rabia. Me da rabia pensar que tengo que renunciar a este sueño por culpa del dinero. Sí, es verdad, el dinero puede que no dé la felicidad, pero hace que puedas dormir más tranquilo y no tengas que renunciar a ciertas cosas.

¿Por qué tengo que quitar a la peque lo que tiene y le hace feliz, por cumplir un sueño que puede quitarle todo esto?


Así que en medio de lágrimas y abrazos, decidimos que finalmente, nuestra pequeña será hija única. Ya que, aunque muchos me han dicho... 

No te preocupes, a lo mejor puedes volver a ese sueño más adelante

No, no puedo. No quiero ser madre a los 40, y no veo mal que otras personas lo sean, pero yo no quiero ser una abuela con un hijo adolescente. Mi medio limón ya pasa de los 40 y él ya nota el peso de todo esto. Así que para nosotros el tren de aumentar la familia ha pasado. 



No quería darme cuenta. No quería pensar que todo esto me pasara a mi. Pero como he dicho, no puedo dejar que un sueño destruya lo que ya tengo y pienso que si sigo, este agujero negro acabará con todo. 

Puede que desde fuera lo veáis de otra manera. Pero nosotros no hemos visto más opción y por ello, me he pasado días y días sumida en un profundo dolor. Una gran amiga me dijo: Tienes que pasar el duelo de una pérdida, porque aunque no ha llegado, tu sueño estaba ahí y ahora ya no. 

Es así, día a día duele menos, pero eso no quita que tenga días malos. Eso no quita que finalmente me sienta mal conmigo misma por no poder llegar a ello. Y mientras termino de escribir este post, mis lágrimas anegan mis ojos y mi corazón se rompe en mil pedazos.



jueves, 16 de noviembre de 2017

NUEVO CAMBIO EN NUESTRA VIDA.

Yo siempre digo que los humanos somos animales de costumbres, con lo que los cambios nos afectan de manera diversa.

Por ejemplo, a mi no me gustan. Si estoy a gusto con una situación no me la cambies, si no estoy a gusto, yo misma intento cambiarla. Pero es que hay cosas en mi vida que, a veces, me superan.

Todos aquellos que me seguís por ig (los que no ya estáis tardando, esta es mi página) sabéis, por los stories, que nos tenemos que ir del que ha sido nuestro hogar durante cinco años. Casi cuatro de ellos, con Carlota (o en la barriga, o ya como bebé). Ahora tenemos que buscar un nuevo hogar. 

Sé que el hogar no son las cuatro paredes y el techo, que es tu familia, que estés donde estés, si estás con ellos, no pasa nada y siempre sentirás que estás en el hogar. Pero para mi no es del todo así. Yo le cojo cariño a ciertas cosas. Me acostumbro a un sitio y ahora tener que cambiar se me hace grande.

Por no decir que encima, los pisos están por las nubes, no sé qué pretenden, de verdad. Un español, de media, por no decir, la regla general, no pasa muy por encima de los 1000€, si los dos trabajan ya se pueden dar con un canto en los dientes. Si además trabajan a jornada completa, y tienen más de 12 pagas, y son más de 1000 al mes, entonces, puedes vivir muy bien. Pero qué pasa con la gente que solo una persona del núcleo familiar trabaja? Cuando encima es mileurista? Cuando tiene hijos? Pues que no puede pagar un alquiler digno, y sí lo digo: DIGNO. 

El viernes recibimos la noticia, gracias a un burofax. No se dignan, ahora, a coger el teléfono y darte un porqué o decirte, te queremos subir el alquiler. No. Burofax y adiós. Pues nada, nos toca buscar. Al principio piensas, algo encontraremos. Luego entras en las páginas como Fotocasa, Idealista, YaEncontré, EnAlquiler y te quedas con dos narices pensando,.... esto es en serio?? Pisos destrozados por 800€. Pisos medianos/grandes, por 100€ o más. Ya sé que Barcelona es cara, pero de verdad??!!

Entonces te viene a la mente el: ¿Y si no encontramos nada? Porque no, no podemos pagarlo. Como decimos, sí, encontrar se encuentra, pero cómo lo pagas? Con el aire? Con el dinero que destinas a que tu hija coma? Ya estamos pasando muchas estrecheces. Con deciros que el otro día le dije a mi jefe que yo llevo dos años sin comprarme nada de ropa. Y cuando digo nada, es NADA. 

Así que no, no puedo pagar más de lo que estoy pagando. Empezamos a mirar en otros barrios, que no estén muy lejos, porque sí, no queremos irnos de la ciudad. No quiero renunciar a estar aquí, pero no es mas que por el cole de la peque. Ya leísteis en el post de la semana pasada lo bien que está en el cole. Integrada, con amigos, adoramos el cole, las profes, el ambiente. De verdad que en eso hemos tenido suerte y perseverancia, pero llega el momento de plantearte tener que ir fuera. 

El fin de semana ya me lo dijeron: Pues busca a las afueras, hay buenos colegios. Lo sé, sé que hay buenos colegios, sé que la peque podrá hacer nuevos amigos. Sé que se volverá a adaptar como solo ella sabe, pero no, no quiero cambiarla de colegio. Por eso no paso. No queremos ni nos lo planteamos. Prefiero que cojan un bus todas las mañanas, por vivir en otro barrio, aunque cercano a tener que irnos fuera y renunciar a todo lo que tenemos y hemos conseguido hasta ahora, porque sudor y lágrimas nos ha costado.

Y ahí estamos, busca que te busca, por una vivienda digna. Y justo el domingo por la tarde, después de la Carrera de la Dona, en la que lo di todo, pero sobre todo me sirvió de terapia conmigo misma y mis pensamientos. Y entonces caí, caí en la peor parte, después de encontrar.

¿Sabéis la pereza que me da, volver a empaquetar nuestra vida? Antes éramos dos, y ya me costaba, ahora tengo que pensar también en todo lo de la peque, que no es poco.

En fin, hoy, como véis es un post para desahogarme, para contaros la frustración que siento, para contaros lo mal que me siento al tener que dejar el piso que consideraba mi hogar. Lo mal que me sentí al leer ese burofax, y ni siquiera una llamada para explicar el porqué (sé que no tienen que hacerlo, pero me parece que podrían ser algo más empáticos con las personas que tienen como inquilinos) y sé porqué nos echan. Porque pagamos poco, pero elllos no cuentan que con nosotros nunca han tenido el mayor problema. Siempre hemos pagado a tiempo, pese a tener que quitarnos ciertas cosas básicas. Nunca nos han llamado la atención y lo mejor de todo para ellos, que no lo han pensado, siempre que algo se ha estropeado, siempre que algo lo hemos pensado como mejora, ahí lo hacíamos, sin molestar, pagando de nuestro bolsillo. Porque sí, somos así de tontos, pero como digo, era nuestro hogar y lo pusimos lo mejor para nosotros.

Tenemos dos meses, espero que en unas semanas pueda ir y devolverles las llaves. Espero, de corazón que la persona que lo alquile no lo cuide ni la mitad que yo. Para que sepan lo que es tener un buen inquilino, porque sí, eso tampoco se tiene en cuenta.

miércoles, 20 de septiembre de 2017

NUESTRA ENTRADA EN EL COLE DE LOS GRANDES

He querido esperar una semana para hablaros del principio en el cole de los grandes de la peque.

Han sido unos dias de cambios para la peque y no he podido estar con ella todo lo que me hubiera gustado. Más que nada, porque esta #malamadre no tiene un trabajo con horario conciliador. ¡Viva la no conciliación que vivimos much@s de nosotros!

Esta primera semana ha sido algo dura en los momentos de dejarla en el cole. Mi medio limón con una paciencia infinita se quedaba con ella el tiempo necesario, explicándole que en unas horas iríamos a buscarla. Porque una cosa buena que tiene y me tranquilizó es que los padres los dejamos y recogemos en clase. Digo que me deja más tranquila porque, por ejemplo Carlota con mucha gente se agobia muchísimo y eso hace que el cambio lo lleve peor. Tener a papá durante unos minutos con ella la tranquiliza y hace que sea más llevadero el momento de dejarla. Además la profe siempre va hasta donde se encuentren y le pregunta si quiere que papi se vaya para empezar a jugar y aunque el primer día preguntó si papá se podía quedar a jugar, a partir del siguiente ya decía que sí. Aunque algún puchero salía de su boquita. En el momento en que se iba, las profesoras se quedaban con ellas y aunque lloraba un poco, ellas con paciencia y sabiduría la calmaban. Después pasaba un buen día. Jugando con sus amigos (lo bueno de ir al mismo centro que en la guardería es que ya conoce a la mayoría de los niños de la clase), comiendo y durmiendo la siesta.

Cada día el mismo ritual y poco a poco ha ido viendo que no pasaba nada porque mami o papi no estuvieran con ella.
Sinceramente, conociendo a mi hija, sé que lo que peor ha llevado ha sido el cambio de las profesoras. Hemos tenido mucha suerte.
Recuerdo que el año pasado cuando conocí a la profesora de la escoleta, fue amor a primera vista. Tanto fue así, que siempre seguí sus consejos, ya no solo por ser la profesora de la peque, si no también como madre que ha pasado por algunos momentos como los nuestros.

Cuando conocí a las profesoras que iba a tener este año, me volvió a pasar. Conocerlas, hablar con ellas y saber que son grandes profesionales. ¡me encantaron! Y encima que me dijeran que tenemos a las mejores profes del curso, pues como que más. Pero como digo, Carlota no lo ha llevado del todo bien. Si yo estaba enamorada de su profe anterior, ella sentía verdadera devoción y es que días antes de empezar el cole me decía que tenía taaaantas ganas de volver a verla.
Su padre y yo le explicábamos la verdad. Que Olga estaría en el cole, pero no en su clase. Que estaría con los nenes más pequeños y que ella ya era grande y tendría otras profes que jugarían con ella. Pero nada, el primer día, al no verla fue un verdadero drama y no poder estar con ella en ese momento tan duro, me supo muy mal.

Como digo, después de unos días iba mucho mejor y el viernes, por la mañana, además le di la gran noticia. Yo iría al cole a buscarla. Ese día, su padre me dijo que no había llorado y lo primero que dijo al entrar en clase es que mami iría a buscarla. Menuda fiesta montamos al vernos.

Unos dias después de empezar las clases, una de las profes estuvo hablando con mi medio limón. Le contó, que ellas también se habían enamorado de la peque. Que era una niña sensible y tan amable y siempre pidiendo por favor, dando las gracias y si hacía algo mal, pedía perdón sin problema. Me sentí tan sumamente orgullosa con aquellas palabras...

En el cole de la enana podíamos hacer una entrada poco a poco. Llevarla una mañana, hasta la hora de comer, que se quedara a comer y recogerla o, como hicimos nosotros: a boca jarro. Desde el primer día, todo el horario completo y parece que es lo que ha imperado en el cole. Conozco lo suficiente a mi hija para saber que si lo hacemos escalonadamente sería peor al final. Porque con lo poco que tolera ciertos tipos de cambios, si encima de una semana a otra se encuentra otro cambio, como que no. Así que decidimos todo el día y no me arrepiento, porque al final, sabemos que ha sido mejor para ella, aunque me hubiera gustado estar allí con ella algún día. Aunque mi medio limón siempre me decía: Cari, tu te hubieras hecho polvo al entrar al ver a los niños con sus mamás, llorando. Algunos, verdaderos dramas.

Llegó el fin de semana y ella la mar de feliz, porque hemos estado 48 horas juntas sin separarnos en ningún momento. Pero el domingo por la tarde el drama llamó a nuestra puerta. Al levantarse de la siesta, nos dijo: mami, no quiero ir al cole.
Como digo, nosotros no le mentimos. Así que me senté con ella y le conté que igual que mami tenía que ir a trabajar, ella tenía que ir al cole. Al principio se quejaba, pero luego cambio de actitud. Y me dijo, vale, voy al cole, pero luego cuando llegues jugamos juntas???

Aixxx, pues claro!!! Le dije que podríamos ir a dar un paseo. Podríamos jugar en casa con sus muñecos y que le daría muchos abrazos y besitos. Eso nunca falta y es que de un tiempo a esta parte he notado muchos cambios en ella. Mi bebé se ha ido y tengo una pequeña mujercita de armas tomar, que no lleva bien los cambios, pero poco a poco los supera. Sin prisa, pero sin pausa, como siempre digo y es que es una niña constante.

El martes empezó con su primera extraescolar. No sé si estaba más nerviosa yo o la peque y es que otra cosa que me enamora del cole donde va es la oferta musical. No es un cole con las típicas extraescolares, solo de deporte, que las tiene. Si no que también tienen una gran oferta de música, danza, teatro musical. Como digo: IN LOVE TOTAL!!! 

Este año son juegos musicales, por supuesto no la vamos a apuntar si a ella no le gusta, pero como ya tiene instrumentos en casa y siempre trastea con ellos, pensamos que sería una buena extraescolar, hacer algo diferente en el cole, con algunos de sus amiguitos y a final de curso, enseñarnos lo que ha aprendido. 

Los comienzos son difíciles y ella los cambios, dependiendo de cuáles, no los lleva del todo bien. Por suerte, se ha ido adaptando y estos días, aunque solloza cuando el papi se va, se queda algo más tranquila. Incluso el lunes tuvo un gran día, porque había lentejas y pollo para comer. En el cole se quedaron a cuadros, pues la primera semana comió algo mal. No me gusta esto, esto tampoco y ellas, siendo el principio no querían obligar y les dejaban un poco. Pero cuando vio que había lentejas saltó de la alegría, incluso pidió más. jajajaja. Se cree que es como en casa.

Y como lo hizo tan bien y estaba tan contenta, papi y mami le prepararon la cena sorpresa. Su plato favorito: SOPA!!!! con caldo casero 100%, que un día traeré, porque estas cosas de siempre no tenemos que perderlas.

¿Os explico algo genial? Ayer martes hizo su primera extraescolar y salió encantada. Tanto es así  que cuando el papi fue a buscarla no quería marcharse. Parece que hemos dado en el clavo con la clase de juegos musicales y es que la conocemos lo suficiente como para saber que iba a ser todo un acierto apuntarla.

¿Cómo les ha ido a vuestros peques? ¿Hacen adaptación o a bocajarro como nosotros?

lunes, 16 de enero de 2017

TÚ NO. LA MAMA

Estas navidades hemos podido pasar tiempo en familia. La verdad es que con los locos horarios que tenemos normalmente, es difícil poder estar los tres juntos y despiertos si no es fin de semana. Aprovechando al máximo lo poco que podemos estar juntos, decidimos cogernos, mi medio limón y yo, la misma semana de vacaciones y así hacer cositas los tres.

Nuestro gozo en un pozo, pues los planes de la peque eran otros y el día de Navidad se lo pasó con picos de fiebre por culpa de la gripe. La maldita GRIPE (que me afectó a mi en fin de año y tuve que comerme las uvas con fiebre). Así que no pudimos hacer todo lo que queríamos: salir a pasear, ir al parque a jugar, salir de compras, comer fuera,... Tuvimos que recluirnos en casa y que la peque estuviera siempre en un entorno sin aire, frío,...

De todos es sabido que cuando un peque (y no tan peque) está malo, siempre quiere estar con mamá y la frase de la semana en nuestra casa fue: TU NO. LA MAMA. Cada vez que mi medio limón se acercaba a ella para ayudarla, para saber por qué lloraba, o simplemente para jugar con ella y distraerla, mientras yo hacía cositas (como la comida o ducharme) solo podía oír: TU NO. LA MAMA. 
Al principio mi medio limón no se lo tomaba a mal. Al fin y al cabo vemos normal que cuando un peque está malito quiera estar con mamá. A día de hoy, cuando estoy mala, pienso en mi madre y en que ella seguramente me cuidaría mejor que yo misma. Pero conforme pasaban los días y veíamos que la peque se encontraba mejor y, por consiguiente, yo peor. Su "amor" por mamá crecía y la frustración de mi medio limón también.

lunes, 7 de noviembre de 2016

NO QUIERO GRITAR A MI HIJA

Hoy vengo con un post que llevo tiempo queriendo escribir y es sobre el tema de los gritos a nuestros hijos.

Hace ya algún tiempo, mi marido me dijo: ¿te das cuenta de cómo le estás hablando a la niña? ¿Te das cuenta de que la estás chillando? Sí, me estaba dando cuenta de todo, pero en ese momento necesité hacerlo. No, no me siento orgullosa de ello. No, no me siento feliz. Sí, me sentí la PEOR madre del mundo por hacer eso.

En mi familia (por parte materna) somos demasiado temperamentales. Somos de ese tipo de gente que cuando se enfada, en vez de respirar hondo y contar hasta diez para serenarse explota y suelta cualquier cosa a grito pelado. A los cinco minutos se nos ha pasado y es cuando nos damos cuenta de la tontería que acabamos de hacer, por suerte, yo dentro de lo malo, intento cambiar, intento no hacerlo y cuando lo hago me como mi orgullo y me disculpo.

Cuando era pequeña y me gritaban porque había hecho algo mal, porque descargaban su frustración conmigo me repetía y prometía a mi misma: El día que sea madre, yo no haré eso. Ahora me como mis palabras y con el corazón en la mano os digo, termino llorando cada vez que siento que lo he hecho mal, que he vuelto a caer en esas viejas costumbres que prometí no caer en ellas.

lunes, 23 de mayo de 2016

VISITA A LA PEDIATRA. CASI 23 MESES

La semana que viene la enana cumple 23 meses. ¡Que rápido pasa el tiempo! y es que no me cansaré de decir nunca.... Espero que se pare un poquito, porque me da la sensación de perderme cosas y es que no quiero perderme nada de nada.

El viernes teníamos hora con la pediatra para una revisión. Y es que hacía casi mes y medio que no íbamos a verla. Y es que es ver una bata blanca y a la peque cambiarle por completo la cara. Se pone seria, frunce el ceño y ya no quiere caminar. Pero igualmente, entró sola en la consulta de nuestra pediatra. 

Y fuimos directamente al lío. Tocaba desnudarla y ver peso y crecimiento. Pues nada, allá que voy a desvestirla. Algo que ya le anuncia que la pediatra se acerca y eso no le gusta ni lo más mínimo. Cuando la ve cerca de ella, se pone a llorar y llorar y llorar. Algo que en la última consulta parecía haber superado. Pero no. Aquel día tenía muchas ganas de llorar.

lunes, 11 de abril de 2016

NUEVOS HORIZONTES PARA EL BLOG

Buenos días lectores

Espero que esta semana se haga corta y pronto podamos decir que tenemos un pie en el fin de semana.

Hoy vengo con un post especial. Un post donde quiero explicaros los cambios que sufrirá el blog en estos días.

Lo primero es que no publicaré cada día. La verdad es que me gusta hacerlo y que todos entréis y comenteis pero desgracidamente no tengo tiempo de terminar algunos posts y para hacerlos mal o a la mitad, mejor los aparco y los publico cuando tengan su consistencia.
El trabajo en la oficina cada vez es más intenso y eso me quita mil horas al día. Cuando antes podía preparar posts para publicar durante mis descansos, ahora a duras penas he terminado el trabajo.

Lo segundo es que me han avisado que mi Spam Score es muy alto, demasiado para un blog como el mío y por lo visto eso no es nada bueno. Obviamente, para una negada en nuevas tecnologías no tenía ni idea de lo que me hablaban, pero gracias a mis bloggers amigas y sus investigaciones pude ver qué era. (Tengo que ponerme al día con las tecnologías, con el SEO y con todo lo que rodea a todo esto, pero sinceramente, soy nula total. Así que tener paciencia conmigo)

¿Quieres saber lo que es el Spam Score? 

El Spam Score es justo lo q dice, un valor Spam o el medidor del riesgo que tiene una página web para ser penalizada por Google debido a enlaces tóxicos.
Definición extraída de: ignaciosantiago.com

Debido a todo esto, he decidido que hay posts que no voy a publicar aquí. Voy a centrarme en lo que yo quería que fuera el blog en un principio, y es que deseo que sea un pequeño diario donde dejar cositas apuntadas para que en un futuro las lea, las recuerde y pueda sonreír, igual que Carlota cuando las lea vea lo feliz que nos hizo con su llegada y su día a día con nosotros.

Seguiré con los post de miércoles mudo, porque me gustan y porque además de dejar escritos en el diario, también puedo dejar fotos de todos nosotros y de aquello que nos gusta. 

También seguiré con mis post de cinco cosas, porque así podréis conocerme mejor. 

En cuanto al cine, libros o series. Dejaré de publicarlos aquí.
No sé si lo sabreis, pero antes de ser mami tenía un blog (este) donde hablaba sobre estos temas y que me encantaba. Así que lo voy a reabrir y podréis pasaros siempre que queráis a comentar. Veréis una entrada semanal. Espero que paséis a comentar cuando os apetezca.

Volveré a visitar vuestros blogs y es que los echo de menos cuando no paso. 

Seguiré hablando de marcas y objetos que probemos tanto en Carlota como en nosotros. También de tiendas molonas y lugares #Kidfriendly

Y las recetas seguirán estando, peeeeeeeero, serán recetas para toda la familia, incluso he pensado en hacer recetas donde los peques puedan ayudar y divertirse.

También escribiré mis pensamientos como madre. Aquello que me gusta, que me carcome, que odio y sobre todo aquello que vivo con mi peque día a día. Será parte del diario y parte de desahogo. Así que espero que todo esto sea un nuevo comienzo y abra nuevos horizontes a Mami Reciente Cuenta.

lunes, 8 de febrero de 2016

PUERPERIO. LO QUE NO NOS EXPLICAN

¡Hola mi gente! ¿Cómo habéis pasado el fin de semana? Nosotros con abuelos por un lado, abuelo por el otro y Carlota  tosiendo. Está bien, tuvo un pico de fiebre el viernes a última hora, pero nada durante el fin de semana. El problema es que ha empezado con una tos... en fin, que esta tarde me la llevo a la pediatra, quiero que la mire, tengo miedo de que sea faringitis. Parece que no termina de curarse :(

Pero hoy vengo a hablaros del puerperio y de lo que no nos cuentan cuando estamos embarazadas sobre él. Porque el puerperio es más que esas seis primeras semanas después del parto, donde nuestro cuerpo sufre grandes cambios con los órganos que se movieron durante el embarazo, porque empiezan a moverse y vuelven a su sitio... No es solo eso. Es mucho más, pues son las primeras seis semanas con tu bebé en tus brazos. Las primeras seis semanas que eres madre. Las primeras seis semanas donde te das cuenta de que lo que antes vivías era un sueño y que ahora estás de lleno en tu nueva realidad.

Lo importante durante este periodo es que te cuides. Aparte de cuidar de ese ser pequeñito que salió de ti, tienes que cuidarte tu. Pues es una etapa delicada, donde si la mami no está al 100% puede que tenga que ir al médico (posibles fiebres, sangrado vaginal más intenso de lo habitual, dolores en el bajo vientre o dolores intensos en las pantorrillas, muslos o pechos,...)

viernes, 22 de enero de 2016

PRIMERA SEMANA EN LA GUARDERIA. PERIODO DE ADAPTACIÓN

¡Gente! Por fin es VIERNES!! y es que esta semana ha sido muy importante en la familia porque la pequeñaja ha empezado a ir a la guardería.

La verdad es que no estaba en nuestros planes llevarla antes de los dos años. Primero porque el papi al estar en el paro se podía hacer cargo de ella y segundo porque cuando encontró trabajo, pensamos que sería bueno esperar un poco más y que los abuelos nos ayudaran a cuidarla en esas horas en que nuestros horarios laborales se solapan.
Pero siendo realistas, los abuelos están encantados de tener a su nieta todos los días, pero mi madre debe atender su negocio. Nadie más que ellos pueden hacerlo y la peque poco a poco es más grande, se mueve más, es más curiosa y tiene ciertos tipos de necesidades que aunque la abuela quiera, no puede darle porque si no debe desatender el negocio. Así que después de hablarlo y meditarlo, tomamos la decisión de que después de navidad, si encontrábamos una guardería que nos gustara, iría unas horas, para así liberar un poco la carga a mi madre. 
Como todos sabéis, encontramos la guardería a la que acudiría la peque justo después de las fiestas. Post aquí. Pero por problemas ajenos a nuestro control, la peque se puso mala la semana pasada, con bronquitis (post aquí) y no pudo asistir cuando le tocaba. Menos mal que los abuelos se quedaron con ella durante esos días, porque la pobreta lo pasó un poquito mal.

miércoles, 23 de diciembre de 2015

YA TENEMOS GUARDERÍA, COLEGIO, INSTITUTO,...

Pues sí. Hoy os hablo del colegio ganador. Hoy os cuento más sobre este centro y sobre todo sobre su oferta educativa que es lo que me ha empujado de lleno a querer que Carlota forme parte de él.

Llevamos tiempo pensando que es hora de que la peque interactue más con otros niños. Cuando la llevamos al parque o en la calle mismo, vemos que se desvive por estar con otros pequeñajos, aunque después de 5 o 10 minutos ya está jugando con sus cosas pasando olímpicamente de todo lo que le rodea. 

Mientras el papi ha estado en el paro, el apuntarla a una guardería, aunque fueran tres horas, nos parecía que no hacía falta, además de que el gasto económico suponía una brecha enorme en la economía doméstica al no poder llegar a final de mes así que esta opción fue totalmente descartada.
Cuando el papi empezó a trabajar decidimos esperar, pues no sabíamos si duraría mucho. Después de lo que pasó en verano, que encontró trabajo y a los 15 días cuando volvió la gente de sus vacaciones le dijeron que ya no valía para ese trabajo
Así que pensamos... mejor esperar, ver cómo va, tantear todo antes de decidir hacer algo más. Así que gracias a mis padres pudimos buscar la mejor solución hasta el momento. Por la mañana con el papi en casa. Se levanta, desayuna, juega, ve un rato la peppa pig y duerme una minisiesta (a veces). A media mañana, casi mediodía papi se tiene que ir a trabajar ,así que la prepara y la lleva con la abuela, que tiene un pequeño negocio justo debajo de casa. 
Mi madre cuida de ella el resto del día (le da de comer, duerme la siesta, juega con ella, salen a pasear a veces,...) hasta que a media tarde, casi la noche, llego yo, para recogerla. Aunque primero tengo que darle de mamar, no sea que la teta se vaya y se ponga nerviosa :)
A partir de ese momento es mía y solo mía. Preparamos la cena juntas, la baño, pijama, juego, y por supuesto llega el momento de estirarse, relajarse y dormir.

lunes, 16 de noviembre de 2015

QUINTA FASE. MI TRANSFORMACIÓN

Hoy vengo a seguir hablando de mi cambio de transformación. Un cambio que sigue su curso, aunque esta vez mi cuerpo va más tranquilo con la pérdida de peso.

En verano, justo antes de las vacaciones mi médico decidió recompensarme. Me dijo que como había perdido bastante peso y que solo me faltaban tres kilos para llegar al objetivo, me pasaba a la quinta fase. Eso me encantó. Quinta fase. Algo nuevo que introducir en la dieta.

En esta fase puedo comer pasta o legumbres a mediodía. Solo 3 cucharas. Como si fuese el acompañamiento de la carne o el pescado. Y aunque a veces lo hago al revés (porque si comes paella no vas a ponerte solo 3 cucharas) tampoco es que me haya pasado. Incluso estoy contenta porque durante el verano, en las vacaciones en el pueblo, donde el comer es como un deporte olímpico, donde no se para y parece que no haya fondo, me porté tan bien que cuando llegué y me pesé había perdido otro kilo.

La verdad es que ha sido una prueba de fuego que he ido sorteando. Y al acabar el verano y empezar con la rutina todo parecía más difícil.

viernes, 30 de octubre de 2015

YA TIENE 16 MESES (CAMBIOS HASTA AHORA)

Pues sí! la peque cumple hoy 16 meses. 
Sigo pensando que el tiempo va demasiado rápido y que si te paras un momento te puedes perder cosas maravillosas.

En estos meses la peque ha crecido a pasos agigantados y es una bebé preciosa y dicharachera que le encanta llamar la atención.

Con 16 meses todavía no camina. Se pone de pie, bajándose del sofá. Lo ha intentado desde el suelo, pero se cae hacia delante y no le gusta. Se queda de pie un par de minutos, después se deja caer de culo, para caer encima de su mullido pañal y a partir de ahí gatea. (Yo creo que el día que camine, lo hará corriendo, porque se sentirá preparada y nada presionada).

Ah! que no os lo he dicho... Sí! Gatea. Gatea que se las pela. Empezó a los 12 meses. Un día, sin más, queriendo perseguir a Neko se tiró a gatear. Dio unos cuantos pasitos gateando, poco a poco y su padre me envió el vídeo y yo emocionadísima viéndola evolucionar. (Aquí debajo tenéis el vídeo)

viernes, 17 de abril de 2015

ESAS PEQUEÑAS COSAS QUE ECHAS DE MENOS CUANDO TIENES TRABAJO NUEVO

Y por fin viernes... 

Esta semana ha sido un no parar en el trabajo. Eso de ser la nueva,... Aixxx, me tengo que poner al día con todo, conocer a todos, conocer sus gustos,...

El trabajo no está nada mal. Era justo lo que necesitaba: Más responsabilidad. 
Solo que el problema es: Quieren que sepa hacerlo todo, que sea autosuficiente e independiente, pero todo ello sin que nadie me haya enseñado cómo va todo esto.

Cada trabajo es un mundo y este, aunque es de recepcionista como mi anterior trabajo, no tiene nada que ver. Es un mundo nuevo. Antes era recepcionista, dentro de un edificio, tan solo en una planta, para 5 o 6 personas.
Ahora soy recepcionista de más de 60 personas. Estoy en la puerta y no solo hay visitas y alguna cosa puntual. 

Aquí la recepcionista tiene no solo que hacer las labores de recepción, si no que ahora también, hace labores de mensajería, facturación,... 

Todo esto se debe enseñar y no se puede pretender, un día sin más que una persona lo sepa y punto. 
Y aunque el comienzo gracias a esto ha sido duro, parece ser que poco a poco todo está yendo por el camino correcto. Se me han dado unas nociones y para todo lo demás, sentido común o preguntar (eso sí, preguntar solo 1 vez, si no te comen los leones).

Me siento a gusto, es un trabajo ideal para mi, con un horario que me permite trabajar por la mañana y un rato por la tarde. Preferiría que fuera todo jornada intensiva, pero no se pueden pedir peras al olmo y menos da una piedra. ¿No creeis?
Trabajo desde las 8.30 de la mañana hasta las 6 de la tarde, de lunes a jueves. Y los viernes, a las 2 a casita.  Una hora para comer, dar un paseo o lo que me apetezca, que para eso es mi hora libre. 

Y todo esto lo explico de manera resumida para explicaros la envidia que siento en estos días. Mi marido, por desgracia o por suerte, está en paro. Pronto se le acaba la prestación y no sé lo que haremos, pero él lo intenta. Busca trabajo y cuida de nuestra pequeña que está en casa con él.

La peque cada día está más espabilada y yo me voy perdiendo todas las cosas nuevas, porque tengo este trabajo nuevo. Él cada mañana me manda fotos, me dice que le ha salido un nuevo diente, o que dice una nueva palabra. Y yo me muero de envidia, por no ser la primera en estar ahí cuando hace algo. Me muero de envidia de no ser yo la que la despierta cada mañana, con esa sonrisa que te regala con sus despertares.

Antes era un trabajo solo por la tarde, de 2 a 8, de lunes a viernes. Pero yo necesitaba más, quería prosperar (y quiero), así que cuando se me ofreció esta oportunidad no me lo pensé:  Debo ir a por ella y debo ir YA!!!

Y ahora es cuando veo que me pierdo ciertas cosas. Y no puedo remediar sentir envidia. Sé que tengo suerte en tener trabajo. Sé que tengo suerte del horario que tengo. Sé que tengo mucha suerte en muchas cosas. Pero eso no quita que pueda sentir cierta envidia cuando los veo. 

Feliz Fin de Semana a Todos.

¿Haréis algo especial?
Yo no. Me quedaré en casa, haremos visita a los abuelos y sobre todo, disfrutaré de la enana, toooooooodo el día.