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miércoles, 5 de junio de 2019

DEMOSTRAR NUESTROS SENTIMIENTOS. ¿ES TAN MALO?

Sentimientos. ¿son malos los sentimientos?


Sinceramente, yo soy una sentimental y no me cuesta sacar los sentimientos. Hablar de ello, demostrarlos y seguir hacia adelante. Hace un año, en el trabajo, nos hicieron un test de personalidad y a mi me salió que yo soy toda corazón. El 90% de mi ser es corazón y el otro 10% es cabeza, cerebro. 


Es verdad, para mi los sentimientos son parte importante de la vida y parte importante del aprendizaje de nuestro día a día de vivir en sociedad. Gracias a sentir, gracias a ser así, puedo ponerme en la piel de otra persona y saber cuáles son las necesidades que tiene en ese momento (y en mi trabajo lo necesito). 


Pero los sentimientos, en esta sociedad en la que vivimos, no es lo que se lleva. No puedes abrir tu corazón a cualquiera, porque hoy día, por cualquier cosa te apuñalan por la espalda. Y sí, lo he vivido.


Hoy día lo que importa es vender la buena vida que tenemos (sea o no cierto). Así que lo importante no es lo que sientas, si no lo que piensen los demás de ti. La hipocresía y la falsedad están a la orden del día. Y mostrarnos como somos, puede hacernos débiles ante el resto. Lo que entonces pasará, es que muchas personas se creerán con derecho a decir su verdad absoluta, a pisotearte, a contestarte como les dé la gana.



Desde que nacemos a las niñas nos enseñas que somos princesas, que deben ser salvadas por los hombres y a los niños, que son fuertes y deben "cuidar" de nosotras. A ellos no se les permite llorar, ni demostrar sus emociones. Eso les haría ser el centro de todas las burlas de los que le rodean. Porque aunque no nos guste, seguimos viviendo en una sociedad arcaica, arraigada en el puro machismo cañí. Y a las niñas, si lo hacen, son unas blandengues.

Hace unos meses escribí un post donde contaba que no es malo llorar. Al contrario, hay momentos en la vida en que necesitamos descargar, llorar y seguir hacia adelante. Nosotros en casa no pensamos así y por ello, enseñamos que los sentimientos son parte importante del día a día. Debemos sentir, debemos poder saber si hacemos daño, si la persona que está a tu lado es feliz, si necesita ayuda


Las chicas hoy día son guerreras y la mentalidad, poco a poco va cambiando, pero aún así, queda mucho por cambiar. Porque sí, demostrar nuestros sentimientos ante el resto, es malo. Educar a un niño en el cariño, el amor y el respeto, hará que un futuro sea mejor persona, con una educación que hoy día muchos carecen de ella. Demostrar y expresar libremente lo que siente y lo que piensa, sin miedo al que dirán les hace libres y llegará el momento en que nuestros hijos verán lo importante que fue para ellos pasar todo esto y que nosotros, estuviéramos a su lado, que les enseñáramos, que dejáramos que se expresaran como mejor les fuera.


La peque tiene un carácter fuerte. Tanto es así, que cuando se enfada, debemos ayudarla a gestionar la frustración y sus emociones, ya que se desborda. Yo dejo unos minutos para que se exprese, llore o simplemente se siente enfadada. Pasados unos minutos hablamos y esto hace que en casa las cosas fluyan mucho mejor. Eso no quita que tengamos días peores y nuestra paciencia tenga un límite, ya os hablé hace poco de la paciencia y de lo que debemos aprender y enseñar. 


Sinceramente, no hace falta decir Te Quiero, para que los que están a tu lado puedan sentirlo y puedan saber que es así. Demostrar día a día tu amor por lo que te rodean es tan fácil como preguntar qué tal estás, cómo te ha ido el día o un tengo ganas de verte.



Otra parte importante... Los abrazos. Sabéis cuanta energía positiva podéis traspasar con un abrazo. No hacen falta palabras. El abrazo es tan simple como necesario. Por eso, no lo dudes, enseña a los niños a que los sentimientos no tienen por qué estar escondidos. Que el sentir no es nada malo, nadie se tiene que burlar, ni hacerte sentir mal por ser una persona que siente y padece con los que le rodean. 


Piénsalo fríamente. Seguro que tienes a alguien a quien quieres, que te importa mucho, pero si no se lo demuestras, acabará cansándose, acabará pensando que no eres importante y que no es verdad. Porque las palabras se las lleva el viento, pero esto es diferente. Esto perdura. Y no hablo solo de tu pareja. Si no también de amigos, familiares,... 


Yo llegué un momento en mi vida en que estaba harta de dar y no recibir nada a cambio. Decidí alejarme de esas personas, de ver que eran importantes para mi y yo para ellas no. Pronto me buscaron, me preguntaron que había pasado y fui sincera. Yo no hago las cosas pensando en que después se hará lo mismo conmigo, pero yo no puedo estar siempre dispuesta para vosotros y vosotros nunca tener tiempo para mi. Si no me demostráis nunca lo importante que puedo ser, pues al final creeré que no lo soy.




Siempre le digo a la peque. No hagas a nadie lo que no quieres que te haga. Y haz aquello que sientas y veas que los demás quieren, necesitan y que tu también necesitarás algún día. 


Por ello, vuelvo a repetirlo. Demostrar lo sentimientos no es malo. Que nuestros hijos (sean niños o niñas) quieran demostrarlos, es estupendo y no debemos acabar con ello. Si no alentarles, acompañarles y enseñarles.


¿Y vosotros qué pensáis? ¿Qué tal lleváis el día? Todos los que me conocéis ya sabéis donde estoy.



miércoles, 21 de marzo de 2018

EXTRAESCOLARES. ¿REALMENTE NECESARIAS?

Hoy vengo con un post de opinión. ¿Realmente son necesarias las extraescolares? 

La pregunta es bastante general y la gente dirá. Sí, claro! los niños se lo pasan bien, hacen deporte o música o idiomas. Y hasta ahí yo estoy de acuerdo. Sinceramente me gusta que la peque haga alguna extraescolar.


Pero ahora lanzo la pregunta que realmente creo necesaria: ¿Es normal o necesario que tenga un niño extraescolares cada día?

Mi respuesta es: NO. Y lo pongo así de grande. NO. Una cosa es un adolescente que sabe lo que quiere, que quiere hacer esas extraescolares, porque necesita y quiere la música, el deporte, los idiomas o jugar al ajedrez. Pero un niño pequeño, en mi opinión lo que necesita es JUGAR.

Está bien que empiecen a hacer alguna actividad fuera del horario escolar, para ver lo que le puede interesar más. Por ejemplo, nosotros este año la hemos apuntado a dos extraescolares. Una de ellas es iniciación musical, donde hacen juegos musicales, aprenden canciones y los profesores llevan un instrumento cada semana para que lo vean, se familiaricen y ellos puedan ver hasta qué punto a los niños les puede interesar. Después la hemos apuntado a iniciación al deporte, donde se pasan una hora haciendo diversos juegos pensados en el deporte, como hacer volteretas, saltar, tirarse en plancha a la colchoneta,...

Pero pensamos que con dos actividades tiene más que suficiente. En clase hace inglés, les enseñan a escribir, las formas, leen cuentos, tienen el día de los abrazos, el día de los trabajos y creo que esto ya es más que suficiente. Mi hija va a P3 y ya tiene compañeros que tienen extraescolares todos los días. Un día inglés, otro día música, otro día deporte, otro día natación y el último un proyecto del cole. 



Yo no encuentro necesario tantas actividades. Son niños y pienso que los agobiamos con tantas cosas. Pienso que es mejor ir poco a poco,  ir probando algunas actividades y viendo si al pequeño le interesa, porque a lo mejor nosotros, como padres pensamos que hacemos lo mejor, que hagan de todo, que no tengan tiempo de aburrirse. Pero es que SÍ es necesario que se aburran. Es necesario que jueguen libremente, vayan al parque o en casa. 

He llegado a oír a padres decir que lo apuntan a todas las actividades extraescolares porque así cuando llega a casa, el niño está cansado, lo duchan, cenan y cae redondo. Pues a mi me gustaría tener media tarde libre para jugar con ella todos los días, porque pienso que me pierdo parte de su infancia.

Es verdad que luego existe la otra cara de la moneda. Padres que no pueden ir a buscar a sus hijos antes porque trabajan hasta tarde y en lo apuntan a extraescolares para poder dejarlo más tiempo. Gracias a la NO CONCILIACIÓN  de este país, donde debes elegir trabajar todo el día para tener un sueldo "digno" a final de mes o pedir reducción de jornada, con el hecho de reducción de sueldo y poder disfrutar de más momentos familiares. De este tema ya hablaré en otro post, porque tiene mucha miga.


Por ahora, decidme. ¿Sois de los de extraescolares todos los días? ¿O de jugar libremente después de estar todo el día en el cole?

miércoles, 23 de diciembre de 2015

YA TENEMOS GUARDERÍA, COLEGIO, INSTITUTO,...

Pues sí. Hoy os hablo del colegio ganador. Hoy os cuento más sobre este centro y sobre todo sobre su oferta educativa que es lo que me ha empujado de lleno a querer que Carlota forme parte de él.

Llevamos tiempo pensando que es hora de que la peque interactue más con otros niños. Cuando la llevamos al parque o en la calle mismo, vemos que se desvive por estar con otros pequeñajos, aunque después de 5 o 10 minutos ya está jugando con sus cosas pasando olímpicamente de todo lo que le rodea. 

Mientras el papi ha estado en el paro, el apuntarla a una guardería, aunque fueran tres horas, nos parecía que no hacía falta, además de que el gasto económico suponía una brecha enorme en la economía doméstica al no poder llegar a final de mes así que esta opción fue totalmente descartada.
Cuando el papi empezó a trabajar decidimos esperar, pues no sabíamos si duraría mucho. Después de lo que pasó en verano, que encontró trabajo y a los 15 días cuando volvió la gente de sus vacaciones le dijeron que ya no valía para ese trabajo
Así que pensamos... mejor esperar, ver cómo va, tantear todo antes de decidir hacer algo más. Así que gracias a mis padres pudimos buscar la mejor solución hasta el momento. Por la mañana con el papi en casa. Se levanta, desayuna, juega, ve un rato la peppa pig y duerme una minisiesta (a veces). A media mañana, casi mediodía papi se tiene que ir a trabajar ,así que la prepara y la lleva con la abuela, que tiene un pequeño negocio justo debajo de casa. 
Mi madre cuida de ella el resto del día (le da de comer, duerme la siesta, juega con ella, salen a pasear a veces,...) hasta que a media tarde, casi la noche, llego yo, para recogerla. Aunque primero tengo que darle de mamar, no sea que la teta se vaya y se ponga nerviosa :)
A partir de ese momento es mía y solo mía. Preparamos la cena juntas, la baño, pijama, juego, y por supuesto llega el momento de estirarse, relajarse y dormir.