miércoles, 5 de junio de 2019

DEMOSTRAR NUESTROS SENTIMIENTOS. ¿ES TAN MALO?

Sentimientos. ¿son malos los sentimientos?


Sinceramente, yo soy una sentimental y no me cuesta sacar los sentimientos. Hablar de ello, demostrarlos y seguir hacia adelante. Hace un año, en el trabajo, nos hicieron un test de personalidad y a mi me salió que yo soy toda corazón. El 90% de mi ser es corazón y el otro 10% es cabeza, cerebro. 


Es verdad, para mi los sentimientos son parte importante de la vida y parte importante del aprendizaje de nuestro día a día de vivir en sociedad. Gracias a sentir, gracias a ser así, puedo ponerme en la piel de otra persona y saber cuáles son las necesidades que tiene en ese momento (y en mi trabajo lo necesito). 


Pero los sentimientos, en esta sociedad en la que vivimos, no es lo que se lleva. No puedes abrir tu corazón a cualquiera, porque hoy día, por cualquier cosa te apuñalan por la espalda. Y sí, lo he vivido.


Hoy día lo que importa es vender la buena vida que tenemos (sea o no cierto). Así que lo importante no es lo que sientas, si no lo que piensen los demás de ti. La hipocresía y la falsedad están a la orden del día. Y mostrarnos como somos, puede hacernos débiles ante el resto. Lo que entonces pasará, es que muchas personas se creerán con derecho a decir su verdad absoluta, a pisotearte, a contestarte como les dé la gana.



Desde que nacemos a las niñas nos enseñas que somos princesas, que deben ser salvadas por los hombres y a los niños, que son fuertes y deben "cuidar" de nosotras. A ellos no se les permite llorar, ni demostrar sus emociones. Eso les haría ser el centro de todas las burlas de los que le rodean. Porque aunque no nos guste, seguimos viviendo en una sociedad arcaica, arraigada en el puro machismo cañí. Y a las niñas, si lo hacen, son unas blandengues.

Hace unos meses escribí un post donde contaba que no es malo llorar. Al contrario, hay momentos en la vida en que necesitamos descargar, llorar y seguir hacia adelante. Nosotros en casa no pensamos así y por ello, enseñamos que los sentimientos son parte importante del día a día. Debemos sentir, debemos poder saber si hacemos daño, si la persona que está a tu lado es feliz, si necesita ayuda


Las chicas hoy día son guerreras y la mentalidad, poco a poco va cambiando, pero aún así, queda mucho por cambiar. Porque sí, demostrar nuestros sentimientos ante el resto, es malo. Educar a un niño en el cariño, el amor y el respeto, hará que un futuro sea mejor persona, con una educación que hoy día muchos carecen de ella. Demostrar y expresar libremente lo que siente y lo que piensa, sin miedo al que dirán les hace libres y llegará el momento en que nuestros hijos verán lo importante que fue para ellos pasar todo esto y que nosotros, estuviéramos a su lado, que les enseñáramos, que dejáramos que se expresaran como mejor les fuera.


La peque tiene un carácter fuerte. Tanto es así, que cuando se enfada, debemos ayudarla a gestionar la frustración y sus emociones, ya que se desborda. Yo dejo unos minutos para que se exprese, llore o simplemente se siente enfadada. Pasados unos minutos hablamos y esto hace que en casa las cosas fluyan mucho mejor. Eso no quita que tengamos días peores y nuestra paciencia tenga un límite, ya os hablé hace poco de la paciencia y de lo que debemos aprender y enseñar. 


Sinceramente, no hace falta decir Te Quiero, para que los que están a tu lado puedan sentirlo y puedan saber que es así. Demostrar día a día tu amor por lo que te rodean es tan fácil como preguntar qué tal estás, cómo te ha ido el día o un tengo ganas de verte.



Otra parte importante... Los abrazos. Sabéis cuanta energía positiva podéis traspasar con un abrazo. No hacen falta palabras. El abrazo es tan simple como necesario. Por eso, no lo dudes, enseña a los niños a que los sentimientos no tienen por qué estar escondidos. Que el sentir no es nada malo, nadie se tiene que burlar, ni hacerte sentir mal por ser una persona que siente y padece con los que le rodean. 


Piénsalo fríamente. Seguro que tienes a alguien a quien quieres, que te importa mucho, pero si no se lo demuestras, acabará cansándose, acabará pensando que no eres importante y que no es verdad. Porque las palabras se las lleva el viento, pero esto es diferente. Esto perdura. Y no hablo solo de tu pareja. Si no también de amigos, familiares,... 


Yo llegué un momento en mi vida en que estaba harta de dar y no recibir nada a cambio. Decidí alejarme de esas personas, de ver que eran importantes para mi y yo para ellas no. Pronto me buscaron, me preguntaron que había pasado y fui sincera. Yo no hago las cosas pensando en que después se hará lo mismo conmigo, pero yo no puedo estar siempre dispuesta para vosotros y vosotros nunca tener tiempo para mi. Si no me demostráis nunca lo importante que puedo ser, pues al final creeré que no lo soy.




Siempre le digo a la peque. No hagas a nadie lo que no quieres que te haga. Y haz aquello que sientas y veas que los demás quieren, necesitan y que tu también necesitarás algún día. 


Por ello, vuelvo a repetirlo. Demostrar lo sentimientos no es malo. Que nuestros hijos (sean niños o niñas) quieran demostrarlos, es estupendo y no debemos acabar con ello. Si no alentarles, acompañarles y enseñarles.


¿Y vosotros qué pensáis? ¿Qué tal lleváis el día? Todos los que me conocéis ya sabéis donde estoy.



miércoles, 29 de mayo de 2019

PENSAR ANTES DE HABLAR AYUDA A NO HACER DAÑO A LOS DEMAS. FRASES CUANDO BUSCAS QUEDARTE EMBARAZADA

Hoy vengo en plan desahogo. 

Sí, ya lo sabéis. Estamos en búsqueda de embarazo y no llega. No sé el por qué ni el por qué no. Si después de las vacaciones no suena la flauta, mi marido y yo iremos a especialistas. 

Mientras tanto, ponemos nuestro empeño en que llegue el ansiado positivo y no ayuda nada cuando alguien se entera de que estás buscando un bebé y tienen que decir su verdad. Porque claro, no puedes pensar que eso puede hacer daño a la otra persona.

De un tiempo a esta parte, las personas no miramos por los demás, solo por nosotros mismos y nuestros intereses.

Ya sabemos que este país se caracteriza por la gente que se mete en vidas ajenas. Parece un deporte nacional eso de comentar la vida de los demás y decir lo que piensas. Pero estoy harta. 

Harta de que me hagan daño gratuitamente. Harta de que me digan cosas sin pensar en mi, sin ponerse en mi lugar. Harta de la falta de respeto.



Hoy traigo 7 frases.
Frases simples. Directas. Dichas sin pensar y que hacen daño. Frases que he tenido que escuchar en estos meses de búsqueda.



ESTÁS OBSESIONADA


El pensamiento automático que te viene a la mente es... Llevo meses intentándolo. Sí, estoy obsesionada. Sí, es culpa mía.


A ver, señores y señoras que se meten en vidas ajenas. Sí, cuando se lleva mucho tiempo buscando un bebé y se desea con todas las fuerzas del mundo que llegue, se vive en una decepción constante mes a mes cuando llega nuestra "amiga no silenciosa" y vemos que no se ha conseguido. 




Incluso, cuando ves que no llega, hoy día, era de la sobreinformación. Buscamos en las redes a ver si encontramos la solución (mejores posturas, alimentación, milagros por doquier,...) o a personas que hayan pasado, o estén pasando, por lo mismo que tu. 


Así que sí, puede que me haya obsesionado en algún momento. Pero estoy en todo mi derecho, cuando veo que aquello que quiero no llega. Ponte en mi lugar, con un ejemplo que te pueda servir y verás que tu también vives obsesionad@ con aquello que anhelas.




RELÁJATE Y TE QUEDARÁS EMBARAZADA


 Creo que esta es la frase por excelencia. Dices que estás en búsqueda del bebé y ven tu cara de fastidio, comentas que llevas más de medio año y que no te había costado tanto con la primera y ahí está la frase: Relájate mujer. Ya verás como así te quedarás embarazada.


Pensamiento automático que te viene a la cabeza: Es culpa mía. No puedo relajarme, por la vida, la casa, el trabajo,... y por eso no consigo lo que quiero.


Frustración. Sabéis qué es lo que me pasa con la frustración, que no sé gestionarla, y como no sé, porque nunca he aprendido, me da por comer. Desde que estoy en la búsqueda del bebé, he engordado 17 kilos, ni más ni menos. 




Así que imagináos esta frase, como retumba en mi cabeza antes de decir nada. 


Es verdad que el estrés es perjudicial para nuestra salud. Y hoy día llevamos una vida de locos, que intentamos compaginar como podemos. Pero hay mujeres que sí consiguen quedarse embarazadas con un nivel de estrés alto en su vida. Y lo único que se consigue con esto es que el sentimiento de culpa recaiga solo en mi. La mujer. 



¿Quieres que me relaje? No me juzgues e invitame a algún plan divertido para desestresarme y que esté distraída. Eso sí lo agradeceré. Desde ir a la playa a pasar el día en el agua, a ir a tomar unas cervezas, ver una peli, un monólogo o simplemente plan en casa de juegos de mesa.




FULANITA SE FUE DE VACACIONES (O LUNA DE MIEL) Y AL VOLVER ESTABA EMBARAZADA


Sinceramente, me alegro de que Fulanita lo haya conseguido. ¿Pero qué consigues diciéndome eso?


Ah! que ella sí puede y yo tengo una tara y no lo conseguiré. Que me tengo que ir de vacaciones, porque así el aire de otro sitio, el día a día o lo que sea, hará que me embarace?




Todos conocemos casos de gente, que aunque no sea frecuente, han llegado y besado el santos. En un par de meses listo. Yo soy un ejemplo de ello con mi primer embarazo. Todas las personas que me rodean lo dijeron en su día, que no era lo normal, que en tres meses conseguirlo había tenido mucha suerte.


Lo que ahora siento, cuando alguien me suelta alguna frase como esta es: Genial! Ella lo ha conseguido, pero yo no. ¿Tendré algo de malo? 

Mi autoestima llega a estar por los suelos y vosotros con esto, NO AYUDAIS EN NADA.




SI TODAVÍA ERES JOVEN, AÚN TIENES TIEMPO


Gracias. Gracias por pensar que soy joven. Pero no lo soy tanto. Pero yo quiero tener a mi segundo hijo antes de los 40 y para ello no me queda mucho tiempo. No quiero que el bebé y la peque se lleven mucho tiempo. 



No, no tengo tanto tiempo como te crees. Cada año que pasa, la reserva ovárica de la mujer disminuye. Los factores climatológicos y la vida que llevamos también afecta, por lo que no, no soy tan joven. Y no, no tengo tanto tiempo como crees.


Tampoco sabes cómo es mi periodo, si he tenido problemas anteriores, ni nada por el estilo. No tengo por qué justificarme. Pero en mi cabeza, yo no soy tan joven. De pequeña tuvieron que medicarme para que la regla no me viniese a los 5 o 6 años. Al final tuve el periodo demasiado pronto. ¿Sabéis lo que significa? Pues entonces... ahorraros estos comentarios.



NO PASA NADA. YA TIENES UNA. HAS CONTRIBUIDO AL MUNDO


Sinceramente, con esta frase, me quedo en shock. 


Primero: Sí, tengo una hija. Pero no sé qué tiene que ver eso con tener otro hijo. Aaaaaah!! que como he sido madre una vez, pues ala, ya está, lo has conseguido. Ahora si no pasa, no me tengo que preocupar.


Lo dicho, no sé qué contestar a eso. Pero sé que me enfada. Me enfada pensar que haya gente tan insensible con este tipo de temas.




En cuanto a lo segundo. Eso de que he contribuido al mundo. Madre mía, el día que lo oí, recuerdo haber dicho... Perdona, me has dicho que he contribuido al mundo porque ya tengo una hija? Sí, era eso. Las mujeres contribuimos en el mundo porque traemos niños al mundo. Que ya he traído uno. Pues ya está. No voy a traer a 10 vástagos no sea que España se repueble. 



TRANQUILA, HAY COSAS PEORES EN EL MUNDO


Hacer que mis problemas parezcan insignificantes tampoco me ayuda


Sí. Lo sé. Hay hambre en el mundo. Sí. Lo sé. Hay guerras. Niños que mueren día a día por cosas ajenas a mi voluntad. ¿De verdad crees que me ayudas diciendo que hay cosas peores en el mundo? ¿Piensas que en estos momentos lo que pasa en el mundo es tan importante para mi como lo que me está pasando?


Esto lo que hace es que me sienta mal conmigo misma, pensando que soy una persona egoísta que solo pienso en mi misma. Y es cuando me doy cuenta de que la persona egoísta, de verdad, es la que tengo delante soltando esa berborrea que no tiene sentido.



TODO SUCEDE POR UNA RAZÓN. SI TIENE QUE SER SERÁ. SI NO, PUES NO.


Anda y me quedo tan ancho.


De verdad que no sabéis lo que es estar escuchando todo este tipo de frases. Vamos a ver. Si te cuento lo que me está pasando no es para que me sueltes una frase filosófica que has leído en una galleta de la fortuna. 




Necesito apoyo, necesito que me escuches. Por favor, abstente a hacer comentarios hirintes. Este tipo de frases no van con buena intención. Pensad antes de hablar y si no tenéis nada qué decir (que puede pasar), algo que siempre funciona es: aquí me tienes para escucharte y apoyarte en lo que necesites.

miércoles, 22 de mayo de 2019

NOSOTROS PEDIMOS PACIENCIA. PERO ¿TENEMOS PACIENCIA?

Llevo unos días pensando en este tema. La paciencia y los niños


Sinceramente, yo no soy una persona muy paciente y soy de las de lo quiero ahora. Con el paso del tiempo, en muchos aspectos de mi vida, he aceptado que no todo es aquí y ahora y me aguanto mi propia impaciencia. Eso no quita que por dentro siga pensando, ¿cuándo llegará? ¿Será ahora? ¿No quiero esperar?


Desde que nació la peque, mi paciencia ha ido en aumento. Sinceramente, con su nacimiento, mi vida dio un gran giro y entre otras muchas cosas, tuve que decidir el ser más paciente, sobre todo con ella. 


Y ahora es cuando viene mi pregunta...
¿Si nosotros no somos del todo pacientes, por qué les exigimos paciencia a ellos sin ni siquiera darles herramientas para aprender?


Nosotros somos el ejemplo para ellos. Se ven reflejados en nosotros y nuestros actos. De ahí que siempre se diga, que se debe predicar con el ejemplo, porque ellos nos imitan. Así que si nosotros no somos pacientes, no puedes exigirle a un niño pequeño, que no entiende el paso del tiempo, que sea paciente.


La impaciencia y el querer todo ya, es propio de los más pequeños de la casa. Los niños pequeños viven en el ahora. Ellos no distinguen entre el hoy, mañana o pasado mañana. No saben que cuando les decimos, espera un momento, ese momento, pueden ser dos minutos, para ellos eso es un mundo.


Y si eso pasa es cuando aparece el temido berrinche. Para ellos, el esperar, es el "nunca va a llegar", por lo que se frustran y con la frustración llega el berrinche o exigir que les hagamos caso, que repitan mil veces quiero, ahora, necesito, ...






Por eso, nosotros debemos tener paciencia. Por eso, nosotros debemos enseñarles que no todo es aquí y ahora y en casa, es en lo que estamos ahora. En enseñar el paso del tiempo, la paciencia y la espera. 
 
 

Para ello, nos hemos armado de mucha paciencia e intentamos hacer entender este tipo de situaciones a la peque, de una forma gradual. Es muy fácil perder, momentáneamente, la paciencia con ellos, pero pensemos que les estamos ayudando para el futuro y por eso debemos ser cuidadosos con nuestras reacciones. Y con el aquí y ahora, que tenemos, muchas veces, los adultos en la boca.
 

No sé cuántas veces me habré encontrado con la misma situación:
Padres en corrillo, en una mesa, hablando, niños también en la mesa, nerviosos, queriendo moverse, hacer algo. Ellos pedirles paciencia y que jueguen, lean, pinten,... mientras esperan. Los niños se desesperan, los padres más y terminan todo enfadados y recriminando cosas que no son.



Nosotros estamos siguiendo pequeños trucos.


1. Enseñamos a entretenerse, en momentos puntuales. 

Cuando salimos, siempre llevamos una mochila con cosas para ella. Antes de salir de casa, se le pregunta siempre que desea llevar, que quepa en su mochila. Normalmente coje, coches, muñecos pequeños (los superzings últimamente van ganando la partida) y alguna cosa más suelta.


Cuando estamos en un sitio y parece que se aburre, reclama atención y sobre todo es el me quiero ir ahora o cuándo nos vamos, nosotros recurrimos a la mochila. Sacamos las cosas y le pedimos que juegue. Pero no lo hace sola. Mientras uno de nosotros está por la conversación de adultos, el otro, juega con ella. 

Nos vamos turnando y así, los dos también tenemos nuestro momento. 



2. Enseñarle a cuándo puede intervenir en una conversación. Es decir, no interrumpir cuando los demás están hablando.


En el cole te enseñan a levantar la mano para pedir permiso. Además levantas la mano para poder hablar. Mi hija lo tiene tan interiorizado que cuando quiere hablar con nosotros y ve que estamos hablando, levanta la mano y pide su vez para poder hablar.
Nosotros terminamos lo que estamos hablando y antes de que nadie diga nada, le damos pie a que pueda decir lo que ella desee. 


Con ello, reafirmamos su autoestima y ayuda a ver que esperar para hablar no es un problema. Cada uno tiene su turno.



3. Explicar el por qué debemos esperar.


Esta, para nosotros, es difícil. Imaginaos la situación: Estar en la consulta del doctor para entrar. Que haya tres o cuatro personas delante de nosotros. 


Ellos pueden desesperarse porque quieren entrar ya, para poder marcharse a jugar, al parque, a casa o con los amigos. 




Debemos, calmadamente, explicarle que tenemos un turno y que nos toca esperar. Que está genial cuando llegas a un sitio y puedes entrar, pero que otras veces, debemos aguardar a que nos toque y para ello, debemos ser pacientes.


Al principio no lo entienden y por ello, debemos explicárselo todas las veces que haga falta. 


Nosotros hemos recurrido al... mientras espero me doy un paseo. Pasearte por la planta y distraerte, es la mejor opción.



4. Las cosas no se exigen, se piden educadamente.


Esto es algo que trabajamos día a día con la peque. Muchas veces está sentada en el sofá, viendo la tele, o está en su habitación jugando y te dice: Quiero agua ahora. 


Hemos tomado medidas ante esto. Primero no le hacemos caso cuando nos lo dice la primera vez. Si vemos que insiste y sigue exigiendo y no pidiendo, le decimos que no es la manera correcta. Si insiste, dejamos de contestar para que vea que esto no debe ser la tónica normal de la casa. 


Si finalmente, ella misma nos dice, por favor, me traes un vaso de agua, se lo damos y termina dando siempre las gracias.


Creo que la educación y la paciencia van de la mano y deben aprender de pequeños lo importante que es.



5. Cumplir siempre lo que le decimos.


En casa no se hacen promesas vacías y por ello, si la peque me dice: Mamá, quiero jugar contigo ahora al tragabolas, pero estoy haciendo la comida, yo misma le digo: Ahora no puedo cariño. Puedes jugar con papá, si quieres que esté mamá, podemos jugar después de comer. 


Muchas veces esto lleva a enfado. Pero intento explicarle el por qué no puedo en ese momento y si le prometo jugar después de comer. Significa que después de comer, jugaremos al tragabolas. 



Tenemos que ser conscientes que ellos aprenden día a día. Son esponjas y por ello, necesitamos que entiendan que la paciencia es parte importante. 

Por ello, nosotros hemos seguido estos tips y, por ahora, nos han ido funcionando. La peque poco a poco va aprendiendo lo que es la paciencia y a nosotros nos va bien, para también recordar que no podemos exigir a un niño ser paciente si nosotros mimos no lo somos.


jueves, 16 de mayo de 2019

RESEÑA: 100 BESOS ANTES DE IR A DORMIR

Creo que una de las cosas que más ganas tengo de que aprenda la peque es a leer.

Nuestras vidas son algo frenéticas y tenemos poco tiempo para leer tranquilamente, mientras la vida pasa a nuestro alrededor, pero soy de las que creen que un buen libro te puede transportar a mundos maravilloso, aventuras fantásticas y pasar un rato realmente divertido.

Recuerdo que los veranos, eran mi momento de lectura. Le pedí a mis padres comprar libros del Barco de Vapor para llevarme al pueblo y las tardes me las pasaba leyendo en la cama, viviendo mil aventuras.

Por ello, no faltan nunca libros en casa. La peque tiene su propia estantería y los libros los puede coger directamente y siempre ve que la estantería de mamá está repleta de libros. 

La peque pide cuento cualquier hora del día. Sabe que es para relajarse, pues se tumba en el sofá o la cama y su padre o yo le leemos el cuento (o cuentos) elegidos. 

Así que cuando vi este cuento, pensé que sería perfecto para ese momento relax, pre-ir a dormir, además de ser un libro que en un futuro, ella misma, cuando quiera empezar, pueda leer fácilmente.


100 BESOS ANTES DE IR A DORMIR




Autor: Mack

Ilustrador: Mack

Traducción: Teresa Tellechea

Editorial: SM

Edad recomendada: A partir de los 12 meses

Páginas: 64

Encuadernación: Tapa blanda





SINOPSIS

Antes de irse a dormir, el pollito quiere dar a cada anumal un beso de buenas noches. 
Caudno termina de dar las buenas noches a todos, está muy cansado y va a buscar a mamá gallina.

Un libro tierno y tranquilizador para leer a niños a partir de 12 mees antes de que se vayan a dormir.


MI OPINIÓN:

Estoy encantada de colaborar con SM y poder acceder a tener libros así en nuestra estantería. 

Carlota desde el primer día se enamoró del libro. 

Las ilustraciones son sencillas, con colores naturales y el libro tiene un tamaño muy manejable para manos pequeñas.

Como podéis ver en la foto. Nunca se separa de su libro y muchas noches, antes de dormir le da besitos a todos los animales.



Cada página está destinada a un animal. El pollito visita a cada uno de ellos y repite siempre la misma historia, él les anima a dejar lo que están haciendo, para poder relajarse ya que es la hora de ir a dormir. Les da las buenas noches y un beso. 

Al final el pollito está tan cansado que busca a mamá para que le pueda dar el beso de buenas noches y él también poder dormir.

En casa somos muy besucones. Por la mañana al levantarnos, por la noche al ir a dormir. Cuando uno llega de trabajar después de no vernos todo el día. Cuando nos despedimos y así mil veces al día. Nos encanta besuquearnos y decirnos cuanto nos queremos. Así que este libro nos va como anillo al dedo.

Recuerdo que la primera noche que leímos el libro, cada vez que el Pollito le daba un besito a otro animal, nosotras aprovechábamos y nos dábamos un besito también.

El libro está pensado para niños más pequeños. Así podemos ayudarles con su rutina a la hora de dormir. Tumbarnos en la cama, relajarnos, leer un poco, dar las buenas noches, besito, apagar la luz y a dormir.

Además el hecho de que en cada página aparezcan distintos animales, puede ayudar a los peques a identificarlos y reconocerlos. Carlota ya es mayor y se los conoce al dedillo, pero me encanta jugar con ella a identificar animales, me dice cuál es y el ruido que le acompaña. Su preferido el loro, que siempre repite todo. Pero también tenemos a la tortuga, al gato, al oso y un sinfin de animales más.

También pienso, como he dicho antes, que es un buen libro para empezar con la lectura. Al ser frases cortas y a veces repetitivas, ayudan a identificar las palabras e ir aprendiendo poco a poco. 

En definitiva, es un cuento tierno y divertido donde nos enseñan a tener respeto por los animales. Sinceramente, si tenéis niños pequeños ¡OS ENCANTARÁ!

martes, 14 de mayo de 2019

AMIGA NO SILENCIOSA

Mes a mes viene. Llega, aunque no tengas ganas de verla. Aunque no quieras sentirla, ella se hará notar. No es una amiga, precisamente silenciosa. Ella debe hacerse notar. Hay meses que más y otros que menos.


Te miras al espejo y no te gustas. No te reconoces. Ese reflejo que ves no es el tuyo. Esa cara no es la tuya. La tuya antes brillaba, vibraba, sonreía. Pero ahora todo ha desaparecido. 


Vuelve a pasar. Te miras y sabes que este mes tampoco ha podido ser. Por mucho esfuerzo y esperanza que le pongas, sabes que sigue sin ser vuestro mes. 


¡MALDITA SEA! No quiero que vengas. Llevo días notándote con miedo. 


Ilusiones rotas. Sueños incumplidos y lágrimas que caen por la mejilla. Nada más que decir. 


Ella llega y yo vuelvo a romperme por dentro.





Odio a la gente que dice eso de... ¡Va! no te costará nada, si ya lo has sido, el segundo es un momento. 

Pues no. 
¿Estoy rota? ¿Me pasa algo? Mil millones de preguntas se agolpan en mi mente y no me dejan ver nada más. 


Intento dormir, pero no puedo. Intento leer, pero mi mente está en otro lado. Solo tengo ganas de estar tumbada en la cama, mirando por la ventana, ver la vida pasar. Otras veces tengo ganas de llorar. Gritar. Pegar. 


Me siento frustrada y estos sentimientos, este malestar, este "no quererme" no ayuda nada.  


Necesito tomarme las cosas con más filosofía. Eso me dicen. Pero yo soy así, pasional, sentimental. Y ahora siento más que nadie. 


Quiero centrarme en otras cosas. No pensar tanto en ello. Pero me puede. Y al final, termino siendo la más perjudicada. 


Hoy has vuelto a venir. Te odio. Me odio. Lloro y grito. Mañana será otro día. Pero hoy, no quiero ni mirarme.