Llevo tiempo pensándolo. Dejo el blog definitivamente y lo cierro? Vuelvo a él? Y así durante semanas y semanas.
Desde Julio no había publicado nada. Sí he escrito y tengo en mis borradores algunas entradas, pero no las he publicado, porque no están acabadas, porque pienso que a nadie le va a interesar, porque pienso que no es políticamente correcto.
Pero sabeis qué? Que después de darle vueltas, de hablarlo con amigos y familia he pensado que no quiero dejarlo. No vendré cada semana, como antes, con una entrada nueva. No lo voy a hacer, porque me es prácticamente imposible, venir semana a semana, pero necesito volver, necesito escribir. Plasmar mis pensamientos y sentimientos. A lo mejor me sorprendo y más de uno o una se siente identificado o identificada.
Me duele pensar en cerrarlo porque este rincón me ha dado mucho, sobre todo, me ha dado paz mental, porque cuando estoy mal, cuando necesito desahogarme, vengo y escribo.
Pero no penséis que vendré a hablar solo de maternidad. Me he dado cuenta de que no puedo hablar solo sobre ello, sobre todo, porque primero no soy una experta y segundo porque tengo más que decir. Os traeré mis pensamientos, no solo como madre, si no también como mujer. Espero que os quedéis y sigáis conmigo como hasta ahora.
Por ahora, voy a borrar entradas que no quiero que estén aquí. Voy a retocar posts, que como yo, han quedado obsoletos y traeré de nuevo mi chispa a este rincón.
Si hay algo que queréis que os explique, dejadme un comentario.