martes, 26 de mayo de 2020

YO NO HE APLAUDIDO NINGÚN DÍA

Durante todo el confinamiento no he salido, ningún día, a la ventana, para aplaudir por el trabajo de lo sanitarios. Y con ello, no estoy diciendo que no los admire por todo lo que están haciendo en estos momentos tan difíciles.


Sí, están en primera línea. Sí, muchas veces viven situaciones que en ni en nuestras peores pesadillas, y sinceramente, muchos de nosotros no podríamos soportarlo.


Pero, ¿Sabéis por qué no he salido ningún día?
Me pareció una bonita iniciativa, salir y aplaudir, que vieran que estamos con ellos, en espíritu. Pero no creo en estos actos. 


¿Queréis agradecerles lo que hacen? Cumplid las reglas. Y con esto, no digo que todos los que han salido a aplaudir cada noche a las 20.00 no lo hagan. Pero muchos de ellos, esos que se hinchan como pavos diciendo, yo he salido cada día, son los primeros que no siguen las normas de seguridad.


Vuelvo a repetirlo. ¿Queréis agradecerlo? No os salteis las normas. Cuando os dicen que en la fase 0 solo puede salir un progenitor con su hijo menor de 14 años, pues te fastidias y solo sale uno, con el hijo que tengáis. (Ya sé que ahora, se puede salir la familia entera. Pero hasta este lunes, en muchos sitios, esto no era así).


Nosotros lo hemos hecho durante todo este tiempo. Un día sale papi y otro mami. Nos encantaría salir a los 3 juntos, pero no es posible en estos momentos. Entendemos que es para la no aglomeración, que al final hemos tenido. Mejor tener la posibilidad de salir de vez en cuando que volver a estar encerrados. 



Cuando os dicen que mantengáis la distancia de seguridad de 2 metros y no quedéis con gente. Seguid las normas. Y ahora en la fase 1 que sí podemos quedar hasta 10 personas. Por favor, tened cuidado, seguid las normas, no hagáis que el trabajo de la gente que se ha jugado su vida en estos momentos difíciles sea en vano.


Sí, es difícil. Es difícil no ver a un amigo y acercarte para darle un abrazo o para darle la mano. Pero no se debe hacer. 


Justo este viernes, una amiga embarazada y a punto de tener su bebé, vino a recoger un montón de cosas de cuando Carlota era un bebé. La mochila porteadora, fular, carro, bañerita, trona, ropa, cambiador... Y tenía una ganas tremendas de abrazarla de tocar su barriga, de poder estar juntas sin estar separadas, pero lo hicimos. Bajamos las cosas al coche, nos saludamos y se fueron. Es difícil pero nosotros somos responsables de todo esto y debemos seguir haciéndolo bien. Porque el de al lado lo haga mal, no pienses que eres tonto y no quieres seguir las reglas. Hazlo! 



Es una cuestión de seguridad. Porque este virus no entiende de sentimientos. No entiende de amistades, familiares,... 


Tampoco he salido a aplaudir, porque yo le doy las gracias a muchas más personas. 


Sí. A todas aquellas que han seguido yendo al trabajo, cuando en realidad querían quedarse en casa. Personal necesario. Para que no nos faltara de nada. Transportistas. Cajeras. Reponedores. Personal de seguridad. Personal del sector de la banca. 


Sí, a todos ellos. Se les debe dar un gran aplauso o más bien. Para rendirles homenaje, lo que podemos hacer es... Seguir las normas


Esa persona que se sienta día tras día, en la ventanilla del banco, para que tu puedas descargar tu ira contra el banco. Esa persona. Se merece el respeto de que nosotros sigamos las normas. Porque a esa persona, no le queda más remedio que ir allí, día tras día a dar la cara. Porque esa persona, es un simple currante como tu, que debe tener también un jefe, mejor o peor. No sabemos ni de la misa a la media de su día a día, de su vida, de sus necesidades. Eh!! Pero ahí han estado siempre. Todos los días desde que esto empezó. 


Y la lista de la gente a la que les debemos el seguir las normas, no se acabaría nunca. 


Por eso, ahora, más que nunca hay que hacerlo. 


Estamos cansados. Estamos hastiado de la situación. De que no levanten el estado de alarma. De que en unos sitios empiecen a pasar de fase y en otra no. Y lo sé, porque aquí acabamos de entrar en fase 1, después de estar una semana en fase 0,5 (que es como decirte, estas en la 0, otra vez porque no mejoras pero te doy medio punto para subirte el ánimo). 


¿Queréis pasaros el verano confinados? Yo no. Yo tenía la esperanza de que esto poco a poco se iría superando. Que la gente, aún dentro de su propio egocentrismo, podría pensar un poco más allá de su ombligo y decir... Pongamos de nuestra parte para todos luchar contra esto. Pero no. Nuevamente he vuelto a ver y sentir ese egoísmo puro. El solo pensar en mí. El, todo me da igual porque esto no va conmigo. 



Vivimos en una sociedad en la que si no te toca de cerca, te crees que las desgracias son ajenas y no terminas de creértelo. 


Es más, piensas... Va! Esto es una patraña que se han inventado. Esto no es real. Va! Esto no va conmigo, mi familia y yo estamos perfectamente, para qué molestarme en seguir las reglas. Seguro que nos meten miedo, pero no es tanto como nos dicen. 


Primero nos quejamos de que nos encerraran y no nos dejaran salir solo para lo esencial. Muchos de los que salían aplaudir, eran los que salían a las 9.00 a por el pan. Luego a las 11.00 bajaban al súper a por 3 chorradas. Así estiro las piernas. A las 12.30 sacas por cuarta vez al perro. Y así sucesivamente. 


¿Creéis que exagero? Preguntarle a la cajera del súper, si la conoces. O si tienes una amiga o familiar, seguro que te lo ha contado. 


Pensáis que no es para tanto porque vuestros padres, tíos, primos, hermanos, amigos, abuelos,... Están en su casa y no habéis tenido que pasar por un momento tan duro como que se ponga enfermo, se quede en el hospital y no sepáis nada de él. Que tengáis que llamar para que os digan su estado y no sepáis mucho más. Vuestros padres, abuelos, hermanos, amigos,.. Podrían estar en esa situación y no poder hacer nada. No poder ir al hospital. No poderle coger la mano en un momento así. Están solos. Solos, con desconocidos. Y pasan esos momentos y tu estás en casa, subiéndote por las paredes y sin nada que hacer.

No creo que nadie quiera pasar por esa situación. Pero a veces piensas,... cambiaría algo si te tocara con alguien más cercano a ti?


martes, 17 de marzo de 2020

Y AQUÍ SEGUIMOS AL PIE DEL CAÑON

Será por el encierro. Será porque necesito escribir. Será porque echaba de menos estar aquí con vosotros.

Pero aquí estoy, vuelvo al blog, después de un tiempo de inactividad e inapetencia. Inapetencia, porque hemos pasado por momentos algo durillos en la familia y necesitaba evadirme de otra manera.

También vengo porque me gustaría explicaros algo, a los que todavía no lo sepáis. Otra de las razones de esta inactividad es por culpa de Mousse de Frituras, mi pequeño blog de cocina.



¿Qué no lo conoces? Pues pásate!! Hay recetas de todo tipo. Bueno, ahora hay poquitas porque solo llevo 6 meses.

Sabéis lo más increíble? En estos 6 meses me he sentido muy arropada por muchas blogueras cocineras y ellas, gracias a ellas, mi blog ha sido nominado a los premios Madresfera en la categoría Saboresfera.




¿Os lo podéis creer? Yo no, de verdad que me quedé alucinada con todo eso,porque era lo último que me esperaba. Mi pequeño rinconcito nominado. 

Ya sabéis que hace un par de años estuve nominada con este blog a los premios y fui una de las sancionadas con todo el problema de los votos, me sentí tan mal que me borré de Madresfera. Estaba sumamente enfadada porque mucha gente me tachó de tramposa sin conocerme y muchos de ellos fueron personas muy cercanas a Madresfera. Pero bueno, ese es otro tema que prefiero olvidar.

Cuando abrí el blog de cocina me dijeron, apúntate a Saboresfera. Sinceramente, después de lo pasado me lo pensé mucho, pero finalmente me dije, no tiene que pasar nada, además me gusta tener a varios blogs de cocina con los que poder interactuar. Pequeños blogs como el mío y grandes blogs que llevan muchos años en el candelero.

Y ahora, volviendo a este blog. He vuelto, como digo, quiero intentar volver a ser constante y por ello, tendréis una entrada semanal, como antes. 

Volveré a hablar de mi maternidad con mi pequeña Carlota. Pero también de mi como persona, mujer, madre, esposa y mil cosas más. Si queréis que hable de cualquier tema que os interese, no lo dudéis, decídmelo!! 

Así que espero que me sigáis leyendo, dejando mensajes y estando siempre apoyando entre todos nosotros.

martes, 14 de enero de 2020

5 AÑOS Y SEGUIMOS ADELANTE

5 años... ¿Quién me lo iba a decir cuando abrí el blog?

Sinceramente, nunca pensé llegar a tener un blog abierto durante tanto tiempo, pero este pequeño rincón me ha dado tantas cosas buenas que sinceramente, si lo pienso, es normal que lo tenga abierto aunque haya sufrido pequeños altibajos en cuanto a publicaciones se refiere.



Cuando pensé en abrir este blog simplemente me planteé tener un sitio donde poder explicar quien soy, mi estilo de crianza, lo que pienso y que toda aquella persona que viniera a leerme pudiera sentirse identificada (o no) y no verse tan sola, porque admitámoslo, la maternidad, por mucho que nos lo quieran vender así, NO ES DE COLOR DE ROSA y hay días en los que necesitamos descargar nuestras frustraciones, nuestro pesar y mi blog se abrió con esa idea, con la idea de poder contar lo que quisiera y es que tener un pequeño grupo de amigas y ser de las pocas que han tenido un hijo tampoco ayuda a tener tu propia tribu, mujeres con las que puedas conectar, ser tu misma, hablar de lo que sea, no sentirse juzgada y sobre todo, saber que entienden lo que les explicas. 

Poco a poco el blog ha ido evolucionando, igual que mi maternidad y mi manera de ver el mundo. Por ello, primero me centré en mi vida como madre reciente de Carlota y ahora, no solo me centro en eso, también me gusta hablar de mi, de mis problemas, mis necesidades y  todo aquello que conlleva ser mujer. Porque sí, es un blog pensado en la maternidad, pero las madres, también somos mujeres, amigas, hermanas, hijas,... y tenemos que olvidar el ser 100% perfectas y disfrutar del momento que se nos da.



Este año, el blog ha sufrido un desajuste. Muchos sabéis que no he pasado por un buen momento, ya que a mediados del 2018 empezamos con nuestra búsqueda de ampliar la familia, pero por cosas ajenas a nuestra voluntad, después de este último verano tuvimos que replantearnos absolutamente todo y abandonar nuestro sueño

Ha sido duro, sigue siendo duro. Y no he tenido ni el tiempo, ni el ánimo de escribir como lo hacía antes. En su momento me dijeron... tienes que pasar tu duelo, has querido tanto tiempo esto, que saber que este sueño no se podrá cumplir duele, es una pérdida, no física, pero sí está dentro de tí y por ello, se debe pasar todas las fases del duelo. Y en eso he estado, me he centrado mucho en mi vida 1.0, he intentado empezar nuevos proyectos, uno de ellos creo que algunos ya lo conocéis es mi otra pasión, la cocina, y por ello abrí un blog llamado: Mousse de frituras. Espero que os paséis algún día a disfrutar conmigo de otra de mis pasiones. 

¿Durante este tiempo, he pensado en cerrar el blog? 
No voy a mentir. Sí, lo he pensado. Le he dado vueltas. Al fin y al cabo, tengo un blog desde hace cinco años, pero tampoco es tan conocido, ni me sigue tanta gente. No creo que nadie lo echara de menos, o no mucha gente. 
Pero, ¿sabéis quién lo echaría de menos? Yo



Este blog no lo empecé para que me leyeran miles de personas, lo empecé para mi, pensando en mi, en mi hija, en otras mamis, pero quien lo disfruta siempre soy yo. La que relee las entradas mil veces, soy yo. Y por ello, por mi, seguiré con él. Puede que no haya una entrada semanal, como había hasta hace un tiempo, pero me da igual. Seguiré escribiendo cuando llegue la inspiración y cuando tenga algo que contar.

Y sí, ya tengo algunos posts a medio preparar, con temas que creo que pueden interesar, pero sobre todo, son entradas de desahogo, de preguntas, de querer saber más. Puede que ahora no explique tantas cosas de mi maternidad, tampoco tengo tanto que explicar. Pero sí seguiré dando guerra. 

En estos 5 años, la blogsfera me ha dado mucho. Tengo la suerte de haber conocido gente que adoro y a la que tengo presente en mi día a día. Es verdad que encuentras de todo, pero por suerte, lo malo, no ha llamado mucho a mi puerta y todo aquello que me ha hecho daño, lo he deshechado. Ya tengo suficientes dramas en mi día a día, como para tener que aguantar ciertas cosas de las que no me tengo que hacer responsable. Me costó un tiempo encontrar mi tribu, pero sin ellas, seguramente sí habría tirado la toalla, en muchas cosas. 
Ellas me han hecho que crea en mi, no solo como madre, si no como mujer y como trabajdora. Ella me han escuchado, alentado y apoyado en todo momento y, aunque el principio de nuestro grupo fue extraño y difícil, me quedo con las que hemos seguido, con las que están ahí en mi día a día y que puedo confiar ciegamente, porque me han demostrado mucho en muy poco tiempo. Vosotras, mis piñas: Gracias. Ya sabéis que a día de hoy sois parte de mi familia y os llevo presente siempre. Sin vosotras todo este año habría sido muy duro. Vuestro ánimo, tesón y ejemplo, es lo que hace que confíe en vosotras y en vuestros consejos. 

Así que aquí me tendréis, espero, otros cinco años más dando guerra.