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jueves, 30 de junio de 2016

2 AÑOS. TU CUMPLEAÑOS.

Pues sí. Hoy lo grito a los cuatro vientos. ES EL CUMPLE DE LA PEQUE DE LA CASA.

Estoy feliz. Un día especial y no solo para ella, si no también para nosotros. Dos años hace que nos convirtió en padres al nacer. Dos años hace que dijo, este es mi momento y nació cuando quiso, aunque a mamá le quisieran hacer una cesárea, ella decidió que quería nacer sola y antes de tiempo, que hacía calor ahí dentro.

Dos años de muchas cosas, sobre todo, de primeras veces. La primera vez que sonrió, la primera vez que nos miró fijamente, el primer abrazo o el primer beso. Su primera palabra (papá) y la primera vez que dijo MAMÁ. El primer gateo. La primera caída. Sus primeros pasos. La primera vez que quiso ir sola. Su primera comida, su primera noche en vela. Su primera fiebre. Su primer diente. Su primer regalo. Su primer baño. Y así muchos más y los que nos quedan.

La noche que nació Carlota fue un momento feliz, esperado y sobre todo, querido. Podéis leer su llegada en estos tres posts: Aquí. Aquí. Aquí.

Aún recuerdo algunas cosas malas que pasaron, pero intento, por todos los medios que eso no enturbie ese día. Solo pienso en lo rápido que fue todo. Gracias al destino o a un ser supremo, fui una primeriza exprés. Rompí aguas a las 00.30 y a las 3.01 de la madrugada salías a este mundo para comértelo.


Mi niña, con tus 24 meses, eres una personita que adoramos y queremos más que a nada en el mundo. Tanto tus padres como tus abuelos, yayos, tíos y titas, estamos siempre a tu lado para todo. Eres una persona fuerte de carácter (dicen que heredado de mi), eres constante y cabezota (heredado de tu padre).
Aunque todavía no habías llegado a los 2 años ya has empezado con las rabietas. Momento crítico para ti y nosotros. Pero intentaremos ayudarte a que sepas gestionar esos momentos de frustración. También tienes que tener paciencia con nosotros, que somos primerizos en esto y lo hacemos lo mejor que podemos.
Dicen que a veces te cuesta aprender las cosas, yo creo que lo que pasa es que necesitas sentirte totalmente segura para lanzarte al mundo. Así que eres una niña prudente. Aprendes a tu ritmo, sin trabas ni condiciones. Papi y yo te dejamos a tu libre elección e intentamos que seas feliz y puedas descubrir lo que te rodea día a día.

Mañana nos toca visita a la pediatra. Creo que es, el peor momento para ti. E intento que lo lleves lo mejor que puedas haciendo lo posible para que te sientas segura. No te preocupes mi niña. Solo será un ratito y nos podremos ir a celebrar tu cumple solo de chicas (mami y tu solas, con la teta por supuesto). Y el domingo con todos los amigos y familia!!!! 

Muchas veces me da pena ver lo rápido que creces. Pero estoy contenta de que así sea, de que te vayas convirtiendo en una personita tan bonita, por dentro como por fuera. Sabes que aquí nos tienes siempre que nos necesites. Solo debes decirlo y correremos a tu lado. 

CARLOTA MI NIÑA. TE QUEREMOS.

lunes, 25 de abril de 2016

CARTA A MI HIJA: #STOPNIÑOFOBIA

Querida hija...

Hoy vengo a hablarte sobre un tema que me tiene enfadada con el mundo. Y es que parece que algunos adultos se olvidan de que alguna vez fueron niños como tu.

Hoy vengo a hablarte de la niñofobia y es que parece que en esta sociedad en la que te ha tocado vivir los niños no tienen cabida. Siento ser así, directa y al grano, de no endulzártelo, pero prefiero que estés prevenida.

Cuando yo era pequeña, los niños empezábamos a ser menores que los adultos, pero todavía había un boom en la natalidad gracias a los años de bonanza. Así que quien más o quien menos tenía como mínimo un hermano. Ya sabes que tu madre es hija única, pero porque su hermanito está en el cielo de los no nacidos, cuidándonos a todos.

En aquella época los niños éramos bienvenidos en todos los sitios y hacíamos ruido, corríamos y nos divertíamos igual que lo haceis vosotros ahora. Pero ahora no está bien visto. Ahora molestais allá a donde vais. He visto como nos miran y resoplan cuando entramos en ciertos lugares, pensando que vas a molestar, simplemente por verte pequeña, por pensar que al ser un niño no sabrás comportarte como una persona. ¿Y sabes lo peor? Que ellos son los que no saben comportarse. Sí, es verdad, los niños hacéis ruido y ¿quién no? Si estás en un local lleno de gente, tiendes a hablar cada vez más alto para que se te oiga y al final, esos adultos que quieren paz y tranquilidad, son los primeros que chillan y molestan.

lunes, 18 de abril de 2016

21 MESES CONTIGO (CASI 22)

Sí. 21 meses contigo (casi 22). Ya no queda nada para llegar a la barrera de los dos años. Una barrera que en mi mente pasas de ser mi bebé a una niña. Ya eres una niña, lo sé. Pero me resisto a soltarte. Me resisto a verte crecer tan rápido y es que si cerramos un momento los ojos, nos perdemos la mayoría de tus proezas. Así que permíteme que no me duerma y sea una madre pesada que quiere siempre estar abrazándote, queriéndote, achuchándote.

Tus pequeños grandes logros cada vez son más notables. El día que caminaste tú sola nos demostraste que si no caminaste antes, fue simplemente porque no quieres soltar ese dedo amigo que te acompaña a todos lados. Es simplemente el contacto lo que buscas. Y lo entiendo, quieres sentirte segura, acompañada y no sola o desamparada. Pero cariñete, tu mami nunca te dejará sola ni desamparada, aquí tendrás siempre mi dedo, mano, brazo, torso, cabeza, piernas, pies, corazón, entrañas, para lo que tú quieras, porque soy toda tuya desde el mismo momento que supe que crecías dentro de mi.

Sé que en semana santa te caíste de cara cuando te soltaste de la mano de tu abuelo y eso hace que ahora vuelvas a no querer soltar nuestros dedos. Pero cariño, es ley de vida, habrá veces que te caerás, pero tus padres, abuelos, yayos, tíos y amigos estarán ahí para ayudarte, para levantarte, para consolarte. Suéltate, corre, juega, salta. Verás lo bien que te lo pasas. 

Yo también tengo miedo, como cualquier madre que te caigas, que te hagas daño y llores porque te duele o porque te sientes frustrada. Pero al igual que  tu debo ser fuerte y soltarte. 

lunes, 1 de febrero de 2016

19 MESES CON ELLA. CAMBIOS EN GENERAL Y ALGUNOS EN PARTICULAR

Hola gente!!!!

¿Cómo ha ido el fin de semana? ¿Cómo lo pasastéis, todos aquellos que fuistes, en el #mbday?

Nosotros reponiendo fuerzas para afrontar el principio de un nuevo mes encerrado en casa. Y celebrando, aunque solitos, que la enana ha cumplido: ¡¡¡¡¡19 MESES!!!!!
Aixxx, el tiempo corre y no te puedes adormilar, porque te lo puedes perder todo. El sábado la peque y yo nos levantamos solitas. El papi se había ido de picos pardos con el abuelo y aprovechamos para tener una mañana de chicas, o lo que yo creía que sería una mañana de chicas, porque fue una mañana de Carlota y su amada teti. No había manera de separarlas y es que, a veces, necesita que mami esté con ella, que no desaparezca, que no se vaya. Y tengo que llevarla allá donde esté yo. Que me quiero cambiar. Ella conmigo en la habitación. Quiero cocinar, ella conmigo en la cocina, sacando cositas del cajón. Que quiero planchar, no hay problema. Me pongo en el salón. Porque de verdad, en cuanto ve que desaparezco detrás de la puerta empieza a chillar cual muñeca poseída con cara de loca asesina y rápidamente tengo que volver para calmarla y decirle que no me he ido, que simplemente he ido al baño, por ejemplo.

viernes, 22 de enero de 2016

PRIMERA SEMANA EN LA GUARDERIA. PERIODO DE ADAPTACIÓN

¡Gente! Por fin es VIERNES!! y es que esta semana ha sido muy importante en la familia porque la pequeñaja ha empezado a ir a la guardería.

La verdad es que no estaba en nuestros planes llevarla antes de los dos años. Primero porque el papi al estar en el paro se podía hacer cargo de ella y segundo porque cuando encontró trabajo, pensamos que sería bueno esperar un poco más y que los abuelos nos ayudaran a cuidarla en esas horas en que nuestros horarios laborales se solapan.
Pero siendo realistas, los abuelos están encantados de tener a su nieta todos los días, pero mi madre debe atender su negocio. Nadie más que ellos pueden hacerlo y la peque poco a poco es más grande, se mueve más, es más curiosa y tiene ciertos tipos de necesidades que aunque la abuela quiera, no puede darle porque si no debe desatender el negocio. Así que después de hablarlo y meditarlo, tomamos la decisión de que después de navidad, si encontrábamos una guardería que nos gustara, iría unas horas, para así liberar un poco la carga a mi madre. 
Como todos sabéis, encontramos la guardería a la que acudiría la peque justo después de las fiestas. Post aquí. Pero por problemas ajenos a nuestro control, la peque se puso mala la semana pasada, con bronquitis (post aquí) y no pudo asistir cuando le tocaba. Menos mal que los abuelos se quedaron con ella durante esos días, porque la pobreta lo pasó un poquito mal.

lunes, 11 de enero de 2016

TUS 18 MESES

Ya empezamos con la rutina, los quehaceres diarios, correr de un lado a otro. No tener tiempo casi ni para respirar y mirando el calendario para ver si pronto hay algún puente.... Por aquí, no veo ninguno cerca.

Mi barrigota a punto de explotar :)
Durante las fiestas navideñas, la peque de la casa cumplió 18 meses. 18 meses llenos de amor, ternura, risas, lloros, noches en vela, vómitos, cagarrinas, escapes varios, montañas de ropa sucia, mocos, dolores de espalda, primeras palabras, primeras caídas, sustos, gateos, coscorrones, teta, colecho y mil y una cosas más.

En estos 18 meses no cambiaría nada de mi vida. Han sido y siguen siendo los mejores 18 meses de mi vida. Y es que no me puedo creer que el tiempo pase tan rápido. Hace dos días (en realidad más de un año) estabas a punto de salir de mi barriga y ahora... Ahora eres toda una niñita, has dejado de ser nuestro bebé y es que cuando te miro necesito que el tiempo se pare un ratito, porque no deseo perderme nada nuevo.

miércoles, 23 de diciembre de 2015

YA TENEMOS GUARDERÍA, COLEGIO, INSTITUTO,...

Pues sí. Hoy os hablo del colegio ganador. Hoy os cuento más sobre este centro y sobre todo sobre su oferta educativa que es lo que me ha empujado de lleno a querer que Carlota forme parte de él.

Llevamos tiempo pensando que es hora de que la peque interactue más con otros niños. Cuando la llevamos al parque o en la calle mismo, vemos que se desvive por estar con otros pequeñajos, aunque después de 5 o 10 minutos ya está jugando con sus cosas pasando olímpicamente de todo lo que le rodea. 

Mientras el papi ha estado en el paro, el apuntarla a una guardería, aunque fueran tres horas, nos parecía que no hacía falta, además de que el gasto económico suponía una brecha enorme en la economía doméstica al no poder llegar a final de mes así que esta opción fue totalmente descartada.
Cuando el papi empezó a trabajar decidimos esperar, pues no sabíamos si duraría mucho. Después de lo que pasó en verano, que encontró trabajo y a los 15 días cuando volvió la gente de sus vacaciones le dijeron que ya no valía para ese trabajo
Así que pensamos... mejor esperar, ver cómo va, tantear todo antes de decidir hacer algo más. Así que gracias a mis padres pudimos buscar la mejor solución hasta el momento. Por la mañana con el papi en casa. Se levanta, desayuna, juega, ve un rato la peppa pig y duerme una minisiesta (a veces). A media mañana, casi mediodía papi se tiene que ir a trabajar ,así que la prepara y la lleva con la abuela, que tiene un pequeño negocio justo debajo de casa. 
Mi madre cuida de ella el resto del día (le da de comer, duerme la siesta, juega con ella, salen a pasear a veces,...) hasta que a media tarde, casi la noche, llego yo, para recogerla. Aunque primero tengo que darle de mamar, no sea que la teta se vaya y se ponga nerviosa :)
A partir de ese momento es mía y solo mía. Preparamos la cena juntas, la baño, pijama, juego, y por supuesto llega el momento de estirarse, relajarse y dormir.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

LA TEMIDA VARICELA

Pues sí. Ha llegado. La tenemos instalada en casa. La temida varicela ha hecho presencia en nuestra casa y ha decidido quedarse.

Ayer, el papi me llama.

- La peque tiene unos granitos en las piernas y no para de rascarse.
-¿Cómo son?
- Te mando una foto al whatsapp.
... miro la foto...
-Vale. Te paso el teléfono de la pediatra. Llámala, dile que tiene granitos en las piernas, que no para de rascarse y que está quejicosa. A ver si te coge de urgencia y sabemos qué es. Si tienes que irte a currar, llama a mi madre para que te ayude.
-Vale.

viernes, 30 de octubre de 2015

YA TIENE 16 MESES (CAMBIOS HASTA AHORA)

Pues sí! la peque cumple hoy 16 meses. 
Sigo pensando que el tiempo va demasiado rápido y que si te paras un momento te puedes perder cosas maravillosas.

En estos meses la peque ha crecido a pasos agigantados y es una bebé preciosa y dicharachera que le encanta llamar la atención.

Con 16 meses todavía no camina. Se pone de pie, bajándose del sofá. Lo ha intentado desde el suelo, pero se cae hacia delante y no le gusta. Se queda de pie un par de minutos, después se deja caer de culo, para caer encima de su mullido pañal y a partir de ahí gatea. (Yo creo que el día que camine, lo hará corriendo, porque se sentirá preparada y nada presionada).

Ah! que no os lo he dicho... Sí! Gatea. Gatea que se las pela. Empezó a los 12 meses. Un día, sin más, queriendo perseguir a Neko se tiró a gatear. Dio unos cuantos pasitos gateando, poco a poco y su padre me envió el vídeo y yo emocionadísima viéndola evolucionar. (Aquí debajo tenéis el vídeo)

viernes, 9 de octubre de 2015

NUESTRAS PRIMERAS VACACIONES EN FAMILIA (PARTE II)

Y hoy sigo con nuestras vacaciones. Esta vez en el pueblo de mi padre. Una aldea en la provincia de Ourense, cerca del pueblo O Barco de Valdeorras. Un sitio que mi padre y algunos de sus hermanos (o todos) lo llaman: EL PARAÍSO.

Foto extraída de la web de Prada: www.pradaveiga.es

El paraíso es una aldea, como Trabazos, solo que es más plana. No hay tantas cuestas y la casa de allí es verde. Sí. Verde. La pintó mi padre junto a mi tío Eduardo (siempre en nuestros pensamientos). La casa llama bastante la atención. Pero no hay problema si vienes a vernos. Solo con decir a la entrada del pueblo a cualquier vecino, vengo a ver a los Pérez, rápidamente te dirán cuál es la casa. Primero porque lo bueno, o malo, de los pueblos tan pequeños, es que  todo el mundo se conoce. Todos saben quienes son todos. Además somos una familia enorme. Medio pueblo lo llenamos solo nosotros. Jajajajaja. Es broma (es en serio, pero que no se entere nadie).

El problema allí es el espacio vital y el espacio para dormir. En Trabazos tenemos la suerte de no tener que compartir con nadie la casa. Solo estamos mis padres y nosotros. En cambio, lo malo de ser una familia grande y algunos estar fuera todo el año, es que cuando vas en verano hay "overbooking", y no sabes dónde dormir, te toca cada noche en una habitación, duermes separada de tu marido. Todos juntos en una habitación minúscula o simplemente, te buscas la vida y te vas de hotel (algo que este año nos hemos planteado seriamente que haremos el año que viene si podemos, pero bueno este tema, ahondaré otro día, porque es un tema que me tiene quemada de otros años y necesito desahogarme como Dios manda).

Llegamos el día antes de la fiesta y ya para cenar fuimos más de 20 personas. Eso es lo normal allí. Al día siguiente, arreglarse, ponerse mona e ir a la Ascensión para la misa. Yo me quedé fuera, como para meter a la peque ahí dentro con lo nerviosa que estaba, además no quería que alguien se escandalizara, si en medio de la misa me sacaba la teti. Pensé que era mejor hacerlo fuera, sentada en el campo, es como.... más natural. 


Por cierto, para ir del pueblo a la Ascensión, fuimos andando. No queríamos meter a la peque en el coche, no fuera que ese pequeño trayecto la pusiera nerviosa. Así que imaginaos a mi madre y a mi de punta en blanco, por el medio del monte. A ver yo iba plana, pero con chanclas, terminé con los pies pinchados y mojados. Para el año que viene haré caso a mi familia y me pondré las bambas y en la iglesia me cambio. Íbamos super monos!!! :) :)

El sitio no es bonito, es lo siguiente. Hay que reconocer que todo aquello está en un paraje inigualable que te transporta, como en los libros de Outlander, a momentos pasados. Después de ver a más familia, saludar yo, porque algunos no me conocían (lo malo de perder 40 kilos), nos volvimos por otro camino (la carretera con asfalto y sin piedras mejor) a casa. Allí, ese día éramos unas 50 o 60 personas, y pocos porque faltó mucha gente. Y aunque sea difícil de creer, no me pasé un gramo la dieta. La seguí a rajatabla. Allí se come muy bien y la verdad es que te dan ganas de picar aquí o allá, pero cuando llevas 3 días comiendo lo mismo, como que la dieta no suena del todo mal, que en Galicia son de buen comer! :) :) :)
Foto del Santuario del Cristo de la Ascensión. Gracias San Google :) No me digáis que no es bonita?

La peque desde que llegamos cambió el chip. En el pueblo de mi madre aún dejaba que mi marido y mi madre la cogieran y pudiéramos jugar. Pero fue llegar a Prada y todo cambió. Supongo que no está acostumbrada a tanta gente y entre que solo quería la teti y no quería ver a su padre, se pasó todos los días en brazos de mami y el abuelo (que se hinchaba como un pavo real siempre que la niña quería estar con él).



Mi medio limón estaba frustrado. Recuerdo una noche que me dijo... Cari, y si la niña no me quiere? Aixx, me dio penita. Tiene que ser duro que quieras coger a tu hija, jugar con ella o simplemente llevarla en brazos o la mochila para pasear (llevamos el carro, pero fue un inútil trasto que podíamos haber ahorrado si se me hubiese hecho caso).
Yo, seguro, hubiera reaccionado de la misma manera. Incluso en un momento dado que tuvimos internet, tanto él como yo buscamos información y parece que se quedó algo más tranquilo cuando vimos que podría ser del todo normal que pasaran esas cosas y que cuando volviera a su sitio habitual, a casa, y todo volviera más a la "normalidad", ella volvería a hacer lo mismo de siempre. Así que no le quedó otra que tener paciencia.

La fiesta... La fiesta fue genial!! Inmensa, divertida! y eso que no tocó una gran orquesta, pero no hay que tenerla para pasarlo bien. Eso sí, si te vas a pueblos vecinos con más habitantes, ten claro que no hay buenas orquestas, hay orquestas fabulosas. Desde las que te arrancas a bailar y no puedes parar, porque te sabes las canciones, porque los musicos y los cantantes son la pera y siempre te pican para que bailes más con esos bailes y canciones de simpre (sí, desde paquito el chocolatero a vivir así es morir de amor de Camilo Sesto, pasando por canciones de Paulina Rubio o Pimpinela), hasta las que son un juego de luz y colores con espectáculo en vivo con grandes coreografías y que no puedes parar de mirarlas. Yo personalmente prefiero de las primeras, porque me hacen pasar un rato divertido y encima quemo calorías, que como he dicho antes, por ahí lo del comer está muy bien y no veas como tienes que quemar luego! :) :)


Por la noche, mi padre fue el "maestro" de la Queimada, ya que mi tío no pudo estar y es entra muy bien. Te calienta el cuerpiki, que allí en las montañas de noche hace fresquito (dormía en pijama de verano y manta, ¡UNA GOZADA!) y para acompañar un poco de bizcocho o castañas asadas. Todo un lujo. En la foto de arriba mi padre, en la de abajo mi marido que tenía ganas de ponerse y calentarse un ratito al fuego.

Unos días más tarde, hicimos un día en familia. Solos los tres. Aprovechamos que la peque se había "reconciliado" con el coche (ya os lo explicaré otro día) y nos fuimos a pasar el día a O Barco de Valdeorras. Aproveché y le compré a mi marido su regalo de cumple. Aixx, que contento que está con su regalo y después nos fuimos a comer a O Pazo do Castro. Aixx, que bien se come allí. Y que bien nos tratan!!! La verdad es que desde que nos casamos allí e hicimos este bonito descubrimiento, siempre que vamos al pueblo, no podemos dejar de ir a pasar un día allí y si podemos (que este año no pudo ser) nos quedamos también a dormir y lo pasamos realmente genial. El año que viene que la enana será más grande, podríamos probar de quedarnos a dormir y pasar el día. Entre la piscina  y el parque de juegos, creo que se lo pasaría genial. 
(En la foto podéis ver que bien se lo pasaba chillando y siendo el centro de atención :D )

Los días pasaron rapidísimo y cuando quisimos darnos cuenta ya tocaba marcharse. Lo bueno fue el poder descansar, que mis abuelas, las bisabuelas, pudieran tener la ocasión de conocer a su bisnieta (para una la segunda que tiene. Para la otra, la peque es la decimosexta (casi ná!!!!)).

lunes, 5 de octubre de 2015

NUESTRAS PRIMERAS VACACIONES EN FAMILIA (PARTE I)

Pues sí. Voy a empezar mi vuelta contando que tal nos han ido las primeras vacaciones en familia.


El año pasado la enana ya estaba en nuestras vidas, pero era tan pequeña que no hicimos ni el intento de viajar. Nos quedamos en casita, dando largos paseos por el parque y yendo a ver a mis suegros. Creo que el viaje más largo que nos atrevimos fue a ir a pasar el día a Sitges, y porque celebrábamos nuestro aniversario y el cumpleaños de mi maridín. Y lo hicimos en tren, no osé a coger el coche y dejar a la niña en su silla llorando a moco tendido.

Este año, con la retoña con 13 meses dijimos, no tenemos perdón. Hay que salir, hay que hacer algo más. Y aunque la economía no está para gastar, decidimos irnos al pueblo. 

Sí, señoras y señores, tengo la grandísima suerte de tener un sitio donde ir en vacaciones. El pueblo (y para no daros envidia, no os diré que son dos pueblos en realidad). La aldea, más bien, porque de pueblo no tiene mucho. Así que compramos billetes con parada en O Barco de Valdeorras (pueblo bonito donde los haya, aunque todos los pueblos de la zona son para quitar el hipo), ya que eso de viajar 10 horas con la peque en el coche, que no soporta dos seguidas, fue como que descartado desde el minuto menos uno. 

Nos fuimos en tren y de noche, que sería más llevadero. Llevadero para la enana, porque el papi y yo dormimos a trompicones. Él en la litera de arriba y yo en la litera de abajo con una lapa pegada a su teti, más feliz que una perdíz. La verdad es que yo prefiero viajar de noche, porque amaneces en el destino y no has perdido todo el día, pero mi maridín es otro cantar. Él lo pasa realmente mal y al día siguiente está echo polvo. Cuando la peque todavía no era ni un proyecto, hacíamos el mismo trayecto, pero de día, viendo las películas que nos ponía la señora RENFE. 

Tengo que decir que esta parte del viaje fue estupenda. Solo hay que ver nuestras caras. 



Llegamos sobre las 7.30 de la mañana y los abuelos de la criatura, mis padres, ya nos estaban esperando, junto algunos miembros de mi extensa familia. Supongo que eso de estar 4 días sin ver a la peque se les hizo muy duro :). 
Fuimos a desayunar. No sé qué tiene las tierras gallegas, pero como la comida está tan buena, te da igual qué hora sea, lo importante es comer. Menos mal que ya iba mentalizada en portarme todo lo bien que pudiese, sin pasarme, pero tampoco sin llevarlo todo a raja tabla (ah!! que no lo sabéis, que aún no os lo he dicho.... la dieta. Viento en popa y estoy en la fase 5!!!! eso os lo contaré en otra entrada)

Bueno, pues lo dicho, nos fuimos a desayunar a reponer fuerzas, porque nos esperaba un buen día. Un día de no parar, pues cuando acabamos nos fuimos a comprar, teníamos que hacer la compra para aquellos días. Lo bueno es tener pueblo, lo malo es que no vas a un hotel y tienes que hacerte tú tus cosillas como la comida, preparar las camas, la casa,...
No me quejo, este año estábamos como marajás, ya que mis padres se habían encargado de acicalar todas las cosas para que la peque (no nosotros. No os penséis! jejeje) estuviera a gusto y no hubiera bicho viviente indeseado en la casa.

Después de hacer la compra, pasar un rato por el pueblo, ver a algunos miembros más de la familia (somos demasiados, ya os lo contaré algún día), con muchos besos y piropos a las dos. 
A la niña y a mi, por supuesto, a mi marido un hola y apretón de manos y como mucho algún comentario como:
Vaya como se ha puesto tu mujer, ten cuidado que no sea que te la roben. 
A lo que mi marido contestaba: 
sí, yo ya digo que tengo que volver a casarme con ella, que esta no es la mujer con la que me casé. 
Jejejeje. Nos vamos de boda??? Me encantaría poder casarme otra vez. Cambiaría solo un par de detalles insignificantes, el resto, totalmente igual. 

Nos fuimos a comer. Teníamos que seguir reponiendo fuerzas. Como no. Comimos en el bar-restaurante-hostal de la familia. Que por cierto recomiendo encarecidamente si algún día pasáis por el pueblo. Porque a parte de bonito, barato y con comida que está buenísima, te tratan como a uno más de la familia y sí, a mi me tratan así porque soy de la familia, pero es ver como tratan a los clientes y se ve que es un negocio familiar, de los de toda la vida. (RESTAURANTE ASADOR VILOIRA)

Después decidimos que era hora de irnos. Llegaba la prueba de fuego, ir de un pueblo a otro en el coche con la carretera de curvas y una niña anti coches. Que Dios nos coja confesados, como dice mi abuela. 
Esto da para un solo post, así que os escribiré de ello otro día (ya tengo el post medio preparado y no tiene desperdicio).

Por fin llegamos!!! Trabazos tierra cabreiresa, que vio nacer a mi madre y parte de mi familia. Allí está la casa de mis abuelos. 
Imaginaos una aldea, porque no llega a pueblo, por mucho que me lo digan. Un puñado de casas, muchas ellas, por desgracia, medio caídas por el tiempo y por el abandono. La aldea está en el casi pico de una montaña, por en medio del pueblo pasa el reguero ("rigueiro" para los amigos) y en el pico del pueblo está la casa de mis abuelos. Sí, la última casa si subes, la primera si bajas. No vivíamos en la zona llana, o donde se concentan más casas, vivimos algo más apartados, más tranquilos. 
Allí los bichos campan a sus anchas, y los niños también porque tienes la suerte de poder tener una inmensa tierra que recorrer, conocer y disfrutar. 

Allí pasamos unos días. Pudimos ver a la abuela, que está en una residencia, en un pueblo cercano. Ella por fin pudo conocer a su bisnieta. La segunda que tiene. La había visto en un sin fín de fotos, pero ahora, por fin, podía verla en persona. No pasaron mucho tiempo juntas, mi abuela no quiere acercarse mucho a los niños pequeño, no sea que les pegue algo y bueno, yo no quiero discutir con ella por un día que iba a estar con su bisnieta y claro, su nieta (sí, yo también cuento). Ese mismo día también vi a mi padrino, el hermano de mi madre, a mi ahijado, que en realidad también es mi primo, hijo de mi tío y padrino (es un lío??? allí es muy importante la figura de los padrinos) y a mi tía, la mujer de mi tío y padrino. Comimos y nos pusimos al día. Aunque reconozco que yo estuve más por la peque que por otra cosa. Por ella y porque mis padres dejaran de preocuparse y disfrutaran.

Llenamos una mini piscina que los abuelos le compraron a la nieta. La metimos en el agua desnuda, como no, para que todos vieran que es perfecta :D :D y jugó y jugó en el agua hasta que empezó a temblar y aunque lloró una milésima de segundo al sacarla, era el momento, si no vuelvo a casa con un témpano de hielo.

Los días pasaron rápido. Casi como un meteorito. Cuando quisimos darnos cuenta, tocaba recoger y despedirse de la aldea de mi madre. De la familia que allí tenemos y de todo lo que nos rodeaba. 

Tocaba nuestro segundo destino. Ir al pueblo, no también es una aldea, de mi padre. Prada. No está en León, si no en Ourense. Tierras gallegas, llenas de luz y color. Lo bueno del norte, sea León o sea Galicia es que los paisajes, siempre que los ves, te quitan el sentido. Será que son bonitos o yo soy sentimental porque la tierra y la familia me tiran. 
Soy de esas personas con mi corazón dividido. Soy catalana y española (o española y catalana, para mí el orden de los factores no altera el producto) tengo mi corazón al 50% entre la tierra que me ha visto nacer y crecer y la tierra de mis padres, de mi familia. Una tierra que me encanta, que tiene unas costumbres diferentes a las de mi otra tierra, pero no por ello mejores o peores. Pero bueno, dejemos este tema que si no me tiro hacia lo político y prefiero hablar de cosas más bonitas como unas vacaciones simples, bonitas y casi perfectas.

Sí, he dicho casi, porque ya os he dicho que os lo explicaré en otro post. Pero no sabeis el calvario que tuvimos en el coche de ida a Trabazos y de ida a Prada. NUNCA MAS!

Mañana sigo contando estas bonitas vacaciones con más fotos :)

miércoles, 8 de julio de 2015

LA FIESTA DE CUMPLEAÑOS

Bueno, después de unas semanas algo desaparecida, vuelvo a retomar el blog y lo hago con una de las cosas que me ha tenido sumergida en mi mundo. 

LA CELEBRACIÓN DEL PRIMER CUMPLE DE LA ENANA.

Por fin llegó el día, la peque cumplía un año. Su primer año, aixxx, como pasa el tiempo, verdad???? Es que no me puedo creer que ya haya pasado un año desde esa madrugada tan llena de emociones.

Estuve planenado todo lo referente a la fiesta meses. Y digo meses, aunque parezca una exageración, porque eran muchas cosas las que pensar y a mucha gente a la que invitar.
Normalmente, a una fiesta de cumple, invitas a los amigos con hijos, amiguitos del cole de tu hijo y como mucho a los abuelos de la criatura. Pero como a mi hija no la hemos bautizado y no hemos hecho una gran fiesta, pensamos que por ser su primer cumpleaños podríamos invitar a todo el mundo, familia y amigos y hacer una gran fiesta para ella.

El sitio escogido fue el parque que tenemos cerca de casa. El parc de les Aigües, un sitio grande, espacioso, con columpios y mesas de picnic. Mesas que cada año, por estas fechas, se llenan de celebraciones de cumpleaños.
Pensé que en pleno mes de julio podríamos hacer un desayuno, el domingo por la mañana, así la gente venía, desayunaba, pasaba un rato entre amigos y familia y luego, cada mochuelo a su olivo. ¿No os parece buena idea? Además los niños pueden correr y divertirse y no molestar a nadie.




¿La comida? Pues aquí una que le gusta cocinar, decidió que en vez de pedir comida o preparar los típicos bocadillos de pan de molde con nocilla y paté, haría unas pastitas ricas y un pastel casero.







La fiesta pasó rápida. La verdad es que el día anterior me pasé el día cocinando. Primero el pastel y luego todas las pastitas, porque al ser tanta gente no hacía solo 10 de cada. Iba haciendo tranquilamente, el horno encendido y yo sudando.
El domingo por la mañana, junto con mi madre, preparamos algunos bocadillos con panecillos pequeños, con jamón y chorizo, obviamente, algo salado tenía que haber, que no a todos les gusta el dulce. Después cortamos melón y limpiamos las cerezas, porque creo que la fruta nunca está de más cuando el calor aprieta.

En teoría el parque abre a las 10 de la mañana, o eso pone en el cartel. Pero cuando salimos, unos veinte minutos antes, pensando en sentarnos en un banco cercano y esperar, vimos que ya había gente. Tuvimos que correr y aunque os parezca que podíamos estar locos, no es así, porque en cinco minutos las mesas estaban llenas de fiestas cumpleañeras. Al ser bastantes, pensé en coger dos y como había un par que estaban algo más alejadas, pensé que era la mejor opción. Colgamos unas guirnaldas en los árboles, colocamos los mantelitos, platos y bandejas con comida, dejamos la bebida en las neveras portátiles resguardadas del sol y a esperar.

La gente fue llegando poco a poco y, creo, a todos les encantó toda la comida que había por allí. Además se nos ocurrió llevar un termo con café para los adultos que seguro que alguno querría, y menos mal que hice tres cafeteras, porque quedó solo un culo de café.

En total estuvimos un par de horas desde que llegó la gente, allí a las 12.30 caía tal calor que mejor nos resguardábamos. Además, estaba pensado para que todos pudiesen venir por la mañana, picar algo y después cada uno podía seguir con su domingo, sin alterar planes del día.
Los regalos fueron todo lo esperado y la verdad es que a todo le haremos un buen uso. Desde el tambor, hasta la ropa o el carro de paseo.

Después del pastel, repartí los regalitos para los invitados y cada mochuelo se fue a su olivo. Eso sí, el año que viene, para todos aquellos a los que invitemos, si lo volvemos a hacer en el parque, seguro, seguro que llevaremos pistolas de agua o globos, porque una de las fiestas, llena de niños, tuvieron esa genial idea y así pudieron refrescarse sin problema. Las Vanessas (mi cuñada y la única amiga que vino) de la fiesta me pidieron que el año que viene me lo pensara y lo hiciera. Y no me lo pensé, dije: SEGURO QUE LO HACEMOS!!!! :)

Y hasta aquí la celebración. Y la parte bonita.


Ahora explicaré algo no tan bonito, pero que como este es mi espacio, me voy a desahogar un poco.

Primero. GRACIAS VANESSA POR VENIR CON TUS HIJOS. :) :)

En principio habían 50 personas invitadas. Vinieron 30.
Sobró comida y sobraron regalos de invitados.
¿Por qué? Pues no lo sé porque, pero así fue. Yo, la tonta que se lía y que le gusta ver a la gente que quiere y con la que se siente a gusto, invitó a la familia y a los amigos y de los amigos solo vino una amiga que es mami con sus dos hijos. Los otros 18 amigos no vinieron. 
¿Podría haber comprado menos comida y regalitos? Podría, pero si me avisan la misma semana de la fiesta, cuando está todo comprado, pues como que no puedes hacer muchas devoluciones. Además los regalos de los invitados están hechos a mano por una chica, super amable y simpática y no iba a llamarla, cuando lo tenía todo preparado, y le decía que le hacía una devolución. Yo no soy así.

Así que la semana de la fiesta empecé a recibir mensajes de invitados que no podían venir por diferentes motivos y como puse en el facebook. Entiendo que la gente tenga que ir a trabajar, entiendo que te surgan otros compromisos y debas elegir, pero nadie escogió una fiesta en la que los papis de la criatura (sobre todo la mami) había puesto tanto empeño y amor. Ah!!! Y de trabajo solo iba una persona de la pareja, la otra persona, podría haber venido, si hubiese querido, pero supongo que no somos tan amigos para que hagan estas cosas. Mi marido tiene razón cuando dice que amigos, lo que se dice amigos, solo tenemos uno o dos, entre los dos.

Dos de las cosas que más me cabrearon fueron, que aún estoy esperando que algunos me manden ese mensaje para decirme que no vienen, porque hay que ser maleducado para no decir nada, o simplemente es que yo pienso que somos amigos y de amigos cero patatero.
Y la otra cosa que también me molestó fueron comentarios del tipo: Pues lo celebramos otro día. Pues no oye, la fiesta era el día 5, si no puedes o no quieres venir mala suerte, pero yo no voy a estar de aquí para allá para que todos estén contentos, porque no tengo porqué hacerlo y porque no queremos. Ah!!! y los regalos de invitados que sobraron. Ningún problema, porque quedan estupendamente en mi casa.

Todo esto me ha hecho reflexionar, y me ha hecho pensar en las veces que a mi me han dejado plantada y que no he dado la mayor importancia pero que en el fondo sí me dolía. El problema es que esta vez no fue a mi directamente, si no que fue para la fiesta de mi hija. Es verdad que solo cumple un año y no se entera, pero nosotros, como padres sí, y a mi eso me duele en el alma.
Estábamos acompañados de las personas que realmente quisieron venir y les estaré agradecida siempre, pero los que no vinieron, que no esperen de mi, ni mensajes estupendos y divinos, o que les ponga buena cara, porque no soy así. Ah!! Y que no me inviten a los cumpleaños de sus hijos, cuando los tengan, que tampoco iré. Ya desde aquí os digo, si me leéis, que os lo podéis ahorrar, porque soy capaz de haceros lo mismo solo para que sepais como duele, aunque a lo mejor, esto no os pasa, porque pasáis de todo.

Así que así estoy. Ahora mismo tomando la decisión de seguir con amistades que veo que no lo son al final. Porque que me vean como un paño de lágrimas también me está cansando. Que solo se acuerden de mi para darme malas noticias o escribirme cuando no tienen nada mejor que hacer... Pues oye, que también estoy cansada. Supongo que lo que ha pasado esta vez ha sido la gota que colma el vaso.
Y justo en este momento, mientras escribo la entrada, pienso en el domingo por la tarde, cuando mi marido y yo hablábamos del tema y me decía que esto me lo han hecho a mi, más de una vez. Que aún recuerda el año que él quiso preparar una fiesta, que yo le pedí que invitara a mis amigos y nos fuéramos de cena y terminamos casi solos, porque entre viajes, trabajo y otros compromisos nadie podía venir. Le dolió tanto que me hicieran aquello, que aún no les ha perdonado y supongo que lo que han hecho ahora, pues acrecenta este sentimiento.

Supongo que poco a poco te vas dando cuenta de quien es bueno para ti y quien no. La gente puede ser tóxica hacia otras personas. Pueden absorverte la energía, o simplemente mirar por su propio interés, mientras que tú darías la vida por ellos, porque al fin y al cabo los consideras como de la familia.
Imaginaros. Pensáis que esas personas son muy importantes para ti, que las consideras casi hermanas y que quieres pasar un día tan feliz y bonito con ellas, y al final te quedas sola. Pues duele, duele mucho y no me valen mensajes ese día con: espero que lo paséis bien. Espero que estés mejor. Siento mucho lo que ha pasado.... Porque no me sirve.
A lo mejor es una pataleta de niña pequeña. Pero esto me ha hecho darme cuenta de muchas cosas. Así que ahora es momento de tomar decisiones y ser consecuente con ellas.

Lo mejor de todo. Sé a lo que atenerme a partir de ahora y que el año que viene, mi niña seguirá teniendo su fiesta de cumpleaños y será la mejor del mundo, porque sus padres la prepararán con todo el amor del mundo, y seguramente serán los únicos invitados a la fiesta (aparte de los abuelos, claro está). Porque no pienso invitaros a nada más. 

miércoles, 1 de julio de 2015

UN AÑO YA!!! EL TIEMPO VUELA





365 días (+1) han pasado ya.
365 días (+1) de uno de los días más felices de mi vida.
365 días (+1) desde que nos convertimos en una familia de 5 miembros (3 personas + 2 gatos)



Ayer fue un día maravilloso. No podía ser de otra manera. 
Ayer la peque de la casa cumplió unnnnnnnnnnno (como dice ella).




Ha sido un año lleno de cambios. No solo físicos, como todos sabéis, si no también psiquicos, de trabajo, de pareja, de familia,... 
Creo que los cambios tienen que llegar, aunque cuando llegan me pongo algo nerviosa. Mas que nada porque no sé bien cómo gestionar las cosas cuando no las tengo bajo control. Y no digo con esto, que yo sea una persona que controle a la gente, si no que lo que controlo es mi estado de incertidumbre y mi manera de ser.

La peque, este año, me ha enseñado muchísimo. Primero a tener una paciencia infinita. Segundo a querer con locura a una persona que con solo mirarte hace contigo lo que quiera. Tercero, a ser feliz con el día a día, sin pensar en el futuro y agobiarme por lo que pasará. Y así podría estar enumerando cosas hasta mañana.




Ayer estuve todo el día en casa con la peque. Quería tener un día para nosotras. Un día especial. Y aunque tampoco hicimos nada del otro mundo, se pasó el día en brazos de mami, con mimos y su teti. Tampoco es que ella diera su brazo a torcer en no estar en mis brazos, porque si alguien la cogía y mamá desaparecía se ponía como loca. 

A media tarde, a la pelu. Ya habéis visto la preciosa melena que tiene la peque. Pero el calor sofocante que tenemos en Barcelona, sumado con que mi niña emana calor, no es nada compatible con todo ese pelo. Y aunque sigue teniendo su melena, le hemos dejado un flequillo corto, y las greñas de atrás bien cortitas para que pase el menor calor posible.

en la pelu después del corte.

También aproveché y me acerqué a una tienda para ir ultimando los detalles para la super fiesta de la peque, que estamos preparando para el domingo.

Recibí un montón de mensajes felicitando el gran día de nuestra niña. Y también para confirmar que vendrán al cumple, o que no vendrán :( Eso me puso triste, porque pasamos de ser 50 personas, a ser 38, pero bueno, a veces estas cosas pasan.
Hace unos días en su carro nuevo.

El día pasó volando y cuando quise darme cuenta, la peque y yo estábamos en casa, con el pijama, esperando que papi llegara del trabajo y ahí es cuando me di cuenta de que el día de su cumpleaños será el día perfecto para tener fiesta todos los años y hacer un día de chicas por todo lo alto las dos juntas. ¿Qué os parece la idea? A mi me encanta!!! :) :) :)
Y si cae en fin de semana, el papi ha dicho que se une a sus chicas para que la familia esté junta y pasándolo bien.

Y hoy, un día después de su gran día, veo las fotos y suspiro pensando en lo rápido que pasa el tiempo y en que deseo que mi peque sea mi peque durante mucho tiempo. Porque a su lado todo lo malo pasa, porque a su lado siento que nada puede ir mal y porque estando con ella y mi marido puedo aseguraros que me siento plena y feliz.

Y hoy, con un año y un día, tiene que ir a que le pongan la vacuna. Aixx, me da penita no poder estar con ella. Pero es una campeona, y sé que puede con esto y mucho más. 

Las dos tiradas en el sofá esperando a papi. Se nos ve felices, verdad????

jueves, 25 de junio de 2015

CÓMO PASAR LA VERBENA DE SAN JUAN Y NO MORIR EN EL INTENTO

Yo pensaba, ilusa de mi, que cuando naciera nuestra enana, yo ya no sería la única a la que no le gustaría los petardos y podría decirle a los que están a mi alrededor que se fueran algo más lejos para que la niña no llorase.

También pensé que no podría celebrar esta verbena como siempre lo hemos hecho. Cenando con la familia a la luz de los farolillos y las antorchas, fresquitos con el viento pasando de vez en cuando, mientras los petardos se escuchan en la lejanía.

Este año mps tpcaba celebrarlo en casa de mis suegros. A veces estamos solos con ellos, a veces también están mis cuñados y a veces están solo ellos, porque nosotros lo celebramos en otro sitio.

Este año nos pudimos juntar todos. Esto iba a ser estupendo, pero yo no las tenía todas conmigo. La peque siempre llora cuando mis cuñados y el hombrecito de la casa están allí con nosotros. Supongo que no se acueda de ellos, porque los ve de uvas a peras y no le gusta la gente desconocida. Así que recé para que tuviéramos la fiesta en paz y la peque estuviera tranquila.

Llevábamos unos días escuchando petardos y yo, como cada año, sobresaltándome y maldiciendo a todos los que tiraban petardos debajo de mi ventana. Miraba a la peque con miedo a que se asustara, pero ella me miraba con esos ojazos que tiene y sin immutarse. Algo que tanto al papi como a mi nos llamó la atención.

Cuando llegamos a casa de mis suegros, pensamos que era mejor dormirla, antes de empezar la cena para que estuviese algo descansada, pero la peque no estaba por la labor. Siempre que está fuera de casa, y oye las voces de los yayos o de los abus, no quiere dormirse, así que ella tenía ganas de juerga y a mi me preocupaba que durante la cena no pudiese cenar tranquila.

Cuando por fin se estaba quedando dormida sonó el timbre. Mis cuñados y el hombrecito habían llegado. Y como no, el hombrecito llegó gritando de la emoción. Obviamente, todo aquel jaleo hizo que la peque se emocionara y no quisiera dormir.
Cuando ve a otro niño, no existe nada más. Se pone muy nerviosa, quiere que le haga caso y le digan cosas. Y si no lo hacen se pone a llorar, supongo que por la desesperación.

La cosa es que el hombrecito de la casa, estaba emocionado, porque su madre le había regalado una bolsa donde había bombetas. Tenía tantas ganas de tirarlas, que cuando sacó una cajita, simplemente la bolcó contra el suelo, y sonaron todas a la vez. 
Ese era el momento perfecto para que la peque llorara y yo no tuviera que estar cerca de ese dichoso ruido. Pero la peque estaba demasiado absorta y como ya he dicho, los petardos ni le molestan ni le dan miedo. Así que simplemente pasó de todo y se centró en que le hicieran caso.

Llegó el momento de la cena. Pensamos que era mejor ponerla al pecho, mientras yo cenaba, pues era todo pica pica y solo tenía que utilizar el tenedor. Ella no quería, así que al final mi suegra sacó la trona y la pusimos allí. Se sentó, le dimos sus juguetes y durante casi toda la cena, allí no hubo niña.
De vez en cuando, un super petardo en la calle. Yo me sobresaltaba y la miraba. Ella seguía sin inmutarse. Cuando por fin estaba acabando de cenar, ella creo que lo olió, empezó a ponerse nerviosa. Mi marido la cogió en brazos y yo terminé de comer mis últimos boquerones en vinagre (para mi son un vicio).
La cogí en brazos y le di el pecho un rato. Pero ella quería tener la teti en la boca y estar por todos, así que tuvo que decidir, y decidió que yo me guardara la teti y estar en mis brazos tranquila, intentando coger mi comida.
Al final le di un trozo de pan de cereales con tomate. Ella iba chupando y yo podía seguir comiendo, aunque realmente picaba aquí o allá, terminando con algunas cosas.
Cogí un trozo de queso y la peque se tiró a él. Antes de que lo cogiera y lo tirara al suelo, cogí un trozo y se lo di. Para adentro, me quedé anonadada, era la primera vez que ella comía queso. Pero no cesó en su empeño y al final le di el trozo entero, que le encantó.

Después llegó el postre. La coca de SantJoan. De crema. Ummm, mi preferida. El yayo cogió a la peque y yo pude disfrutar del postre. De pronto la miro y la peque tenía una punta de la coca en la mano y toda la boca con azúcar.
No soy muy proclive a darle estas cosas, peeero, un día es un día y su mamá y su papá estaban allí para decidir si darle o no. Y al final resultó que prefirió más el queso y el pan que la propia coca. Parece que es más de salados, como su padre y no de dulces, como su madre.

Cafés y más bombetas por el suelo y ella seguía estando tan tranquila. Fuegos artificiales desde la montaña, fuegos artificiales desde la playa. Juegos de luces y colores y ella tan tranquila.

Al final, los demás nos moríamos de sueño y ella tan fresca como una lechuga. Eso sí, fue irse todo el mundo, sobre todo el hombrecito de la casa y la peque cayó rendida con la teti en la boca. 

Así que la verbena fue una noche tranquila, donde la peque me enseñó a que no por ser pequeña se tiene miedo. Que el miedo se lo infundamos los mayores y que los petardos son sonoros y molestos, pero si están lejos, no nos harán nada.