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miércoles, 7 de junio de 2017

HOTEL MARINADA EN SALOU. HOTEL FAMILIAR Y AGRADABLE

Hola gente. Hoy vengo para hablaros de un hotel que la familia utiliza varias veces al año. HOTEL MARINADA.

Hace unos años, casi 8, una pareja de amigos nos invitaron  a pasar un finde de compis en un hotel que habían conocido y les había encantado, además de irnos un día al Spa, que eso nunca le va mal a nadie.

Mi medio limón y yo, por aquel entonces novios empalagosos, nos fuimos a Salou. No es de mis pueblos favoritos, por la afluencia de extranjeros. Te sientes guiri en tu propia casa. Pero siempre me gusta dar oportunidad a sitios y comprobar si realmente se ajustan a nosotros. La experiencia fue estupenda. Tanto es así, que unos meses más tarde pudimos volver a repetir la experiencia en las bodas de plata de los padres de dicha amiga. Un finde con todo pagado donde lo pasamos genial. 

Después de casi 8 años seguimos yendo allí siempre que tenemos ocasión y dinerito. Y este año hacemos el triplete. Pues hemos ido en Semana Santa con mis padres, este fin de semana los tres solos, en mi #findecumpleañero, y dentro de 18 días para irnos de boda, en un sitio cercano y poder dormir en este hotel. 

Sinceramente, lo primero que nos gustó y nos sorprendió fue el precio tan competitivo pues por los dos pagamos muy poco y no terminábamos de creerlo. Recuerdo que la primera vez que fuimos con mi madre, la recepcionista le dijo el precio de la estancia por los 5, dos días y mi madre le dijo, ¿estás segura que es sólo eso, tenemos pensión completa? Y sí, era así.

El hotel es de 3* y como tal no se pueden pedir peras al olmo. Pero es un sitio agradable donde repetimos por el buen trato, sentirnos bien y sobre todo, después de esta #niñofobia que existe en algunos sitio, saber que adoran a los niños nos empuja, si cabe todavía más.

Con los años, nos las hemos visto de todas las maneras. Y aunque es un sitio donde siempre pensamos en ir, reconozco que esta última vez, hemos tenido un par de detalles que nos ha dejado sabor agridulce. Pero no por eso dejaremos de ir. 

Primero os cuento lo bueno del hotel. Lo bueno son los trabajadores. Muchos de ellos, te tratan como a uno más y te sientes querido. Las animadoras, la gente del comedor (en especial aquella que siempre se acuerda de tener unas bonitas palabras con los peques, pese al trabajo que tienen), los camareros,...
Como he dicho es un hotel familiar, así que tienen a unas animadoras, para los peques y mientras ellos lo pasan bien jugando y haciendo amigos, los padres pueden tomar algo y tener conversaciones sin interrupciones, que tampoco viene mal. 
Nosotros todavía no hemos dejado a la peque. Con casi 3años no lo aconsejan. Son demasiado pequeños. Pero para poder estar con ella y que se divierta también hay otras posibilidades, como un pequeño parque, que hicieron hace unos pocos años, un minigolf. Unas máquinas recreativas pensadas para ellos, la piscina (Tanto fuera como dentro) y juegos de mesa que siempre se pueden pedir para jugar toda la familia.
Que pena que estos días elegidos haya llovido

Para los adultos también hay cositas. Las mismas animadoras, hacen juegos para los más grandes. Además de poder jugar al minigolf, ping-pong, futbolín, billar,... por la noche, después de cenar te puedes bajar al bar del hotel, pedir una copa y disfrutar, primero de la minidisco para los peques  (con lo bailarina que es, Carlota todavía no se ha arrancado a salir, pero la vergüenza puede más) y luego el espectáculo de los mayores: magia, música, bailarines, ....

Las habitaciones son completas. Nosotros esta vez nos tocó una con tres camas pequeñas, qeu juntamos e hicimos una gigante. Terraza con una mesa y un par de sillas. Televisión, armario, mesa y silla para poder leer o escribir y un baño totalmente completo. 
Así era nuestra habitación esta última vez
En el edificio de enfrente, solo cruzando la calle, nos podemos encontrar los apartamentos del mismo hotel. Estos han sido remodelados hace poco. Nosotros estuvimos alojados en ellos la primera vez que fuimos al hotel y me encantaron. Grandes, espaciosos, con una mini-cocina, mesa para 4, cama grande, cama aparte, baño completo. Para mi todo un lujo.
Y encima ahora estamos de suerte, porque nos dijeron que para alojarnos para la Verbena que también vamos, estaremos allí. Todo un lujo y con muchas ganas de probar!!

Esta es la vista de toda la habitación del apartamento

En cuanto a la comida es tipo Buffet. Siempre puedes escoger una sopa, hacerte una ensalada o escoger  una de las ya preparadas. Pasta, carne, pescado, patatas y verduras. El domingo es el día especial: marisco y paella. 
Nosotros nos ponemos como el quico. Yo por la mañana, eso de poder escoger entre dulce y salado, no lo llevo bien, así que dulce y salado... jajaja.
A mediodía, mi marido repite hasta tres veces. Y la peque esta última vez nos ha sorprendido de los lindo. Repitiendo sopa, pavo al horno, pan, ....
 
Aquí la teneis comiendo

Después de unos cuantos años puedo decir que el día que menos me gusta es el domingo y no es por culpa del hotel si no de la gente en general. Parece que eso de que pongan marisco es la jungla. Nosotros no comemos nunca marisco ni tampoco paella. Preferimos otras cosas del Buffet, pero la gente está como nerviosa. A lo mejor se piensan que se acabará. 

Te puedes levantar tantas veces como quieras. Lo único que no entra es la bebida que al finalizar la comida pasas por caja y pagas lo que hayas bebido. Si pides una botella de vino y no la acabas no hay problema. Le ponen el número de habitación y te la vuelven a poner en la cena, si es lo que quieres.
Foto extraída de la página web del hotel.

Como he dicho es un hotel familiar y como tal muchas familias enteras acuden. Pero también grupos de amigos con niños pequeños y grupos de gente más mayor en un viaje programado. 

Hay ciertas normas, como en todos los hoteles que debes cumplir, como por ejemplo:
- En el comedor, para entrar y que te den mesa, deben estar todos los que vayan a comer juntos. Sean 3 o sean 10. Todos si no, te harán esperar en la puerta. 
- En la piscina también hay ciertas normas, lógicas, como no correr alrededor de esta. Tampoco se permite recipientes de cristal o porcelana durante las horas de la piscina y si tomas algo en la terraza siempre lo servirán con un vaso de plástico. 

Como os digo llevamos 8 años yendo intermitentemente. Nos gusta. Nos sentimos a gusto y la gente de allí siempre es amable con nosotros. 

Peeeeero, Sí hay alguno, como en todos lados. 
Creo que hay cosas mejorables. Un ejemplo está en el comedor con los grupos.
Como os he dicho más arriba, si no están todos los comensales no se puede entrar al comedor. Problema, si el grupo es muy grande  (como los que nos hemos visto esta última vez) hacen un tapón en la entrada. Porque unos llegan, otros faltan. Deben montar las mesas y la gente que no va en el grupo se pone detrás de este pensando que es la cola. Y esta vez, el domingo precisamente vimos que la cola llegaba casi hasta la zona de recepción. Pero no era porque hubiera mucha gente suelta esperando. Si no que había un grupo grande (llegué a contar 15personas) En la puerta esperando. Haciendo un tremendo tapón. 
Creo que cuando un grupo supera X número de comensales se les debe advertir que suban a la zona de comedor cuando estén todos juntos para que así, las familias que van por libre hagan la cola y entren cuando haya mesa libre puedan entrar sin problema.

Otro problema de los grupos es que son ruidosos. Durante el día me aguanto. Sinceramente, si yo fuera en grupo sé que haríamos el mismo ruido. Además he estado en un par de bodas, así que sí, son algo molestos cuando te cruzas con ellos, pero no mucho más. La boda de mis grandes amigos se saldó con un tirón de orejas por parte del hotel al novio y a unos amigos, por dedicarse, al finalizar la fiesta a bajarse los pantalones y hacer calvetes en el ascensor, que es de cristal y se puede ver desde la calle. Nosotros ni nos enteramos, porque con una niña de dos meses, estábamos en el quinto sueño cuando eso pasó. 
Esta vez tuvimos un grupo algo grande, ruidoso, parecía que tenían ganas de juerga todo el día. Sobre todo los hombres. En la piscina, en el bar, en el comedor. Pero bueno, no quita de que estén de fiesta y se lo quieran pasar bien. A mi, personalmente, en ninguno de esos momentos me molestaron y cuando mi medio limón se quejó le recordé el ruido y la fiesta que montamos cuando estuvimos para la boda y también le dije: estabas durmiendo conmigo y la niña, pero si te llaman para hacer un calvo en el ascensor lo hubieras hecho, así que no te tiene que molestar que ellos también estén de fiesta y contentos.
Peeero, otro más, una cosa es divertirse, pasarlo bien, chillar alguna vez (que todos nos ponemos eufóricos en plena celebración) y otra cosa es que a la 1.00 de la madrugada, en un hotel abarrotado de niños se pongan a gritar y vitorear en la terraza del bar, y no nos dejen dormir. En fin.. un toque de atención no les iría mal. 

Luego hay algunas cosas que he visto y no han terminado de gustarme. Especialmente los tratos de favor a esos clientes que son conocidos por el personal. Pienso que las reglas están por algo y no por ser más guapa, alta o simplemente llevar mucho tiempo tienes que saltártelas. Y os contaré el porque os digo esto. Cuando fuimos en semana santa, mis padres quisieron ir con la peque un rato a la piscina. Como a nosotros no nos apetecía, decidimos irnos a tomar algo a la terraza y así vigilaba a la peque con el abuelo, que siempre están ideando trastadas. Como he dicho antes, cuando la piscina está abierta no se permite cristal ni nada que se pueda romper. Así que las bebidas: frías o calientes, te las sirven en vasos de plásticos. En esto que estamos tomando algo, la piscina llena de gente, porque hacía un sol de justicia y vemos como un camarero trae una copa de vino, de cristal, hasta una mujer que estaba tomando el sol en una de las hamacas, supongo que le dijo que tuviese cuidado o que no la pillaran, porque ella cogió la copa, sonrió al chico y la guardó debajo de su hamaca. Me quedé a cuadros. Al cabo del rato, la chica, que ya se había bebido su copa de vino, se marchó de la piscina, dejando allí la copa. Aquello es lo que realmente me cabreó. Porque mi hija estaba cerca jugando y si le da por acercarse, la copa se cae y se corta con algún cristal???? 

Como podéis comprobar no me gustó nada y además eso me hizo recordar unas de las primeras veces que fuimos al hotel. Ajenos a saber las normas, porque tampoco nos paramos a leerlas, nos pedimos una copa en el bar y luego salimos fuera. No se nos ocurrió que no podíamos tenerlo,pero rápidamente vino un camarero para cambiar nuestros recipientes. 

Este trato de favor.... no es bonito para los demás que también estamos en el hotel. ¿No creeis?

Otra de las cosas que no me gustaron: el vigilante de la piscina. Está ahí para vigilar que todo esté correctamente. Una de las normas que se pueden leer es: No tirarse a la piscina con ropa de calle y no ir con zapatos de la calle cerca de la piscina. Uno de los niños de ese numeroso grupo terminó en la piscina, con ropa, saliendo de ella, gritando y riendo y mofándose de haberlo hecho.¿Creeis que este vigilante que está ahí, para vigilar a la gente de la piscina y que se sigan las normas hizo algo? Pues no, y no puede decir que no lo vio, que el niño hizo un pase de Victoria por media terraza.

Por todo lo demás, aunque hay algunas cosas mejorables (ya que están poniendo bonitas las habitaciones podrían también cambiar ciertas cosas del baño como la grifería, que se ve vieja, y en muchos casos descuidada) recomiendo este hotel. Por el trato al cliente, en general, por las instalaciones, para los niños es una gozada y los padres podemos descansar o hacer actividades con ellos.

Por supuesto nosotros seguiremos yendo. Y además dentro de poco que aprovechando una boda, pasaremos el fin de semana de la verbena de San Juan, otra vez con ellos.

miércoles, 28 de octubre de 2015

PROBLEMAS EN LA CONVIVENCIA EN VERANO. LO MALO DE LOS PUEBLOS Y DE SER MUCHOS

Hoy vengo a hablaros sobre los problemas que te puedes encontrar cuando tienes un pueblo al que ir, pero no una casa donde dormir y estás "de prestado".

En Trabazos la casa es para nosotros solos (La abuela, mis padres y nosotros). El hermano de mi madre tiene su propia casa en un pueblo cercano, igualmente, si quieren quedarse a dormir ellos o alguno de sus hijos siempre son bienvenidos y cabemos, aunque la familia va creciendo.


La casa necesita ciertos arreglos, que mi madre y mi padre han asumido desde hace tiempo, pues son los que viven en ella en verano, aparte de ser la casa que algún día será de mi madre (o mía). Ellos quieren hacer ciertas mejoras y yo no puedo estar más de acuerdo. Porque cuanto más crezco y mi familia también, más pienso en la buena idea de tener un pueblo para poder veranear. Sobre todo estos años que las vacas flacas han venido para quedarse raquíticas y no darnos nada de nada, ni para el verano. Gracias que tenemos donde hacer una pequeña escapada, porque creo que si no llevaría años, 5 o 6, en los que no veranearía fuera de Barcelona por culpa de ellas: las vacas flacas.


martes, 13 de octubre de 2015

UN COCHE, UN BEBÉ Y LAS CARRETERAS SECUNDARIAS.

El otro día os conté parte de nuestras vacaciones, mientras acabo de escribir todo lo que no hemos hecho, os hablo sobre un verdadero problema que hemos tenido y que tanto el papi como yo, temiamos que pasaría.

El viaje desde Barcelona hasta O Barco (Ourense) fue en tren. La peque fue durmiendo y la verdad es que no nos dio mucho problema. Solo que cuando se quedó dormida no nos habian puesto la litera y al moverme para que lo dispusieran todo, se despertó y durante un rato estuvo llorando. Pobreta, no sabía donde estaba y creo que eso no le gustó.

Pero cuando llegamos llegó el verdadero reto, poder ir todos en el coche. Yo si hubiese podido quería alquilar un coche, pero al final el destino nos hizo ir los 5 en el coche de mis padres. Un viaje lleno de curvas, subidas y bajadas de la montaña, hechos unas sardinillas. Mi marido se marea si no se concentra en la carretera y la niña... bueno la niña es un mundo aparte. 

Supongo que cuando estaba embarazada no me paré a pensar en los problemas que podríamos tener con este tema. En mi familia nunca hemos tenido un drama así, que yo sepa. Pero ahí está, la enana no se lleva bien con el coche. Aunque también he comprobado que depende del día y de quién conduzca.

viernes, 9 de octubre de 2015

NUESTRAS PRIMERAS VACACIONES EN FAMILIA (PARTE II)

Y hoy sigo con nuestras vacaciones. Esta vez en el pueblo de mi padre. Una aldea en la provincia de Ourense, cerca del pueblo O Barco de Valdeorras. Un sitio que mi padre y algunos de sus hermanos (o todos) lo llaman: EL PARAÍSO.

Foto extraída de la web de Prada: www.pradaveiga.es

El paraíso es una aldea, como Trabazos, solo que es más plana. No hay tantas cuestas y la casa de allí es verde. Sí. Verde. La pintó mi padre junto a mi tío Eduardo (siempre en nuestros pensamientos). La casa llama bastante la atención. Pero no hay problema si vienes a vernos. Solo con decir a la entrada del pueblo a cualquier vecino, vengo a ver a los Pérez, rápidamente te dirán cuál es la casa. Primero porque lo bueno, o malo, de los pueblos tan pequeños, es que  todo el mundo se conoce. Todos saben quienes son todos. Además somos una familia enorme. Medio pueblo lo llenamos solo nosotros. Jajajajaja. Es broma (es en serio, pero que no se entere nadie).

El problema allí es el espacio vital y el espacio para dormir. En Trabazos tenemos la suerte de no tener que compartir con nadie la casa. Solo estamos mis padres y nosotros. En cambio, lo malo de ser una familia grande y algunos estar fuera todo el año, es que cuando vas en verano hay "overbooking", y no sabes dónde dormir, te toca cada noche en una habitación, duermes separada de tu marido. Todos juntos en una habitación minúscula o simplemente, te buscas la vida y te vas de hotel (algo que este año nos hemos planteado seriamente que haremos el año que viene si podemos, pero bueno este tema, ahondaré otro día, porque es un tema que me tiene quemada de otros años y necesito desahogarme como Dios manda).

Llegamos el día antes de la fiesta y ya para cenar fuimos más de 20 personas. Eso es lo normal allí. Al día siguiente, arreglarse, ponerse mona e ir a la Ascensión para la misa. Yo me quedé fuera, como para meter a la peque ahí dentro con lo nerviosa que estaba, además no quería que alguien se escandalizara, si en medio de la misa me sacaba la teti. Pensé que era mejor hacerlo fuera, sentada en el campo, es como.... más natural. 


Por cierto, para ir del pueblo a la Ascensión, fuimos andando. No queríamos meter a la peque en el coche, no fuera que ese pequeño trayecto la pusiera nerviosa. Así que imaginaos a mi madre y a mi de punta en blanco, por el medio del monte. A ver yo iba plana, pero con chanclas, terminé con los pies pinchados y mojados. Para el año que viene haré caso a mi familia y me pondré las bambas y en la iglesia me cambio. Íbamos super monos!!! :) :)

El sitio no es bonito, es lo siguiente. Hay que reconocer que todo aquello está en un paraje inigualable que te transporta, como en los libros de Outlander, a momentos pasados. Después de ver a más familia, saludar yo, porque algunos no me conocían (lo malo de perder 40 kilos), nos volvimos por otro camino (la carretera con asfalto y sin piedras mejor) a casa. Allí, ese día éramos unas 50 o 60 personas, y pocos porque faltó mucha gente. Y aunque sea difícil de creer, no me pasé un gramo la dieta. La seguí a rajatabla. Allí se come muy bien y la verdad es que te dan ganas de picar aquí o allá, pero cuando llevas 3 días comiendo lo mismo, como que la dieta no suena del todo mal, que en Galicia son de buen comer! :) :) :)
Foto del Santuario del Cristo de la Ascensión. Gracias San Google :) No me digáis que no es bonita?

La peque desde que llegamos cambió el chip. En el pueblo de mi madre aún dejaba que mi marido y mi madre la cogieran y pudiéramos jugar. Pero fue llegar a Prada y todo cambió. Supongo que no está acostumbrada a tanta gente y entre que solo quería la teti y no quería ver a su padre, se pasó todos los días en brazos de mami y el abuelo (que se hinchaba como un pavo real siempre que la niña quería estar con él).



Mi medio limón estaba frustrado. Recuerdo una noche que me dijo... Cari, y si la niña no me quiere? Aixx, me dio penita. Tiene que ser duro que quieras coger a tu hija, jugar con ella o simplemente llevarla en brazos o la mochila para pasear (llevamos el carro, pero fue un inútil trasto que podíamos haber ahorrado si se me hubiese hecho caso).
Yo, seguro, hubiera reaccionado de la misma manera. Incluso en un momento dado que tuvimos internet, tanto él como yo buscamos información y parece que se quedó algo más tranquilo cuando vimos que podría ser del todo normal que pasaran esas cosas y que cuando volviera a su sitio habitual, a casa, y todo volviera más a la "normalidad", ella volvería a hacer lo mismo de siempre. Así que no le quedó otra que tener paciencia.

La fiesta... La fiesta fue genial!! Inmensa, divertida! y eso que no tocó una gran orquesta, pero no hay que tenerla para pasarlo bien. Eso sí, si te vas a pueblos vecinos con más habitantes, ten claro que no hay buenas orquestas, hay orquestas fabulosas. Desde las que te arrancas a bailar y no puedes parar, porque te sabes las canciones, porque los musicos y los cantantes son la pera y siempre te pican para que bailes más con esos bailes y canciones de simpre (sí, desde paquito el chocolatero a vivir así es morir de amor de Camilo Sesto, pasando por canciones de Paulina Rubio o Pimpinela), hasta las que son un juego de luz y colores con espectáculo en vivo con grandes coreografías y que no puedes parar de mirarlas. Yo personalmente prefiero de las primeras, porque me hacen pasar un rato divertido y encima quemo calorías, que como he dicho antes, por ahí lo del comer está muy bien y no veas como tienes que quemar luego! :) :)


Por la noche, mi padre fue el "maestro" de la Queimada, ya que mi tío no pudo estar y es entra muy bien. Te calienta el cuerpiki, que allí en las montañas de noche hace fresquito (dormía en pijama de verano y manta, ¡UNA GOZADA!) y para acompañar un poco de bizcocho o castañas asadas. Todo un lujo. En la foto de arriba mi padre, en la de abajo mi marido que tenía ganas de ponerse y calentarse un ratito al fuego.

Unos días más tarde, hicimos un día en familia. Solos los tres. Aprovechamos que la peque se había "reconciliado" con el coche (ya os lo explicaré otro día) y nos fuimos a pasar el día a O Barco de Valdeorras. Aproveché y le compré a mi marido su regalo de cumple. Aixx, que contento que está con su regalo y después nos fuimos a comer a O Pazo do Castro. Aixx, que bien se come allí. Y que bien nos tratan!!! La verdad es que desde que nos casamos allí e hicimos este bonito descubrimiento, siempre que vamos al pueblo, no podemos dejar de ir a pasar un día allí y si podemos (que este año no pudo ser) nos quedamos también a dormir y lo pasamos realmente genial. El año que viene que la enana será más grande, podríamos probar de quedarnos a dormir y pasar el día. Entre la piscina  y el parque de juegos, creo que se lo pasaría genial. 
(En la foto podéis ver que bien se lo pasaba chillando y siendo el centro de atención :D )

Los días pasaron rapidísimo y cuando quisimos darnos cuenta ya tocaba marcharse. Lo bueno fue el poder descansar, que mis abuelas, las bisabuelas, pudieran tener la ocasión de conocer a su bisnieta (para una la segunda que tiene. Para la otra, la peque es la decimosexta (casi ná!!!!)).

lunes, 5 de octubre de 2015

NUESTRAS PRIMERAS VACACIONES EN FAMILIA (PARTE I)

Pues sí. Voy a empezar mi vuelta contando que tal nos han ido las primeras vacaciones en familia.


El año pasado la enana ya estaba en nuestras vidas, pero era tan pequeña que no hicimos ni el intento de viajar. Nos quedamos en casita, dando largos paseos por el parque y yendo a ver a mis suegros. Creo que el viaje más largo que nos atrevimos fue a ir a pasar el día a Sitges, y porque celebrábamos nuestro aniversario y el cumpleaños de mi maridín. Y lo hicimos en tren, no osé a coger el coche y dejar a la niña en su silla llorando a moco tendido.

Este año, con la retoña con 13 meses dijimos, no tenemos perdón. Hay que salir, hay que hacer algo más. Y aunque la economía no está para gastar, decidimos irnos al pueblo. 

Sí, señoras y señores, tengo la grandísima suerte de tener un sitio donde ir en vacaciones. El pueblo (y para no daros envidia, no os diré que son dos pueblos en realidad). La aldea, más bien, porque de pueblo no tiene mucho. Así que compramos billetes con parada en O Barco de Valdeorras (pueblo bonito donde los haya, aunque todos los pueblos de la zona son para quitar el hipo), ya que eso de viajar 10 horas con la peque en el coche, que no soporta dos seguidas, fue como que descartado desde el minuto menos uno. 

Nos fuimos en tren y de noche, que sería más llevadero. Llevadero para la enana, porque el papi y yo dormimos a trompicones. Él en la litera de arriba y yo en la litera de abajo con una lapa pegada a su teti, más feliz que una perdíz. La verdad es que yo prefiero viajar de noche, porque amaneces en el destino y no has perdido todo el día, pero mi maridín es otro cantar. Él lo pasa realmente mal y al día siguiente está echo polvo. Cuando la peque todavía no era ni un proyecto, hacíamos el mismo trayecto, pero de día, viendo las películas que nos ponía la señora RENFE. 

Tengo que decir que esta parte del viaje fue estupenda. Solo hay que ver nuestras caras. 



Llegamos sobre las 7.30 de la mañana y los abuelos de la criatura, mis padres, ya nos estaban esperando, junto algunos miembros de mi extensa familia. Supongo que eso de estar 4 días sin ver a la peque se les hizo muy duro :). 
Fuimos a desayunar. No sé qué tiene las tierras gallegas, pero como la comida está tan buena, te da igual qué hora sea, lo importante es comer. Menos mal que ya iba mentalizada en portarme todo lo bien que pudiese, sin pasarme, pero tampoco sin llevarlo todo a raja tabla (ah!! que no lo sabéis, que aún no os lo he dicho.... la dieta. Viento en popa y estoy en la fase 5!!!! eso os lo contaré en otra entrada)

Bueno, pues lo dicho, nos fuimos a desayunar a reponer fuerzas, porque nos esperaba un buen día. Un día de no parar, pues cuando acabamos nos fuimos a comprar, teníamos que hacer la compra para aquellos días. Lo bueno es tener pueblo, lo malo es que no vas a un hotel y tienes que hacerte tú tus cosillas como la comida, preparar las camas, la casa,...
No me quejo, este año estábamos como marajás, ya que mis padres se habían encargado de acicalar todas las cosas para que la peque (no nosotros. No os penséis! jejeje) estuviera a gusto y no hubiera bicho viviente indeseado en la casa.

Después de hacer la compra, pasar un rato por el pueblo, ver a algunos miembros más de la familia (somos demasiados, ya os lo contaré algún día), con muchos besos y piropos a las dos. 
A la niña y a mi, por supuesto, a mi marido un hola y apretón de manos y como mucho algún comentario como:
Vaya como se ha puesto tu mujer, ten cuidado que no sea que te la roben. 
A lo que mi marido contestaba: 
sí, yo ya digo que tengo que volver a casarme con ella, que esta no es la mujer con la que me casé. 
Jejejeje. Nos vamos de boda??? Me encantaría poder casarme otra vez. Cambiaría solo un par de detalles insignificantes, el resto, totalmente igual. 

Nos fuimos a comer. Teníamos que seguir reponiendo fuerzas. Como no. Comimos en el bar-restaurante-hostal de la familia. Que por cierto recomiendo encarecidamente si algún día pasáis por el pueblo. Porque a parte de bonito, barato y con comida que está buenísima, te tratan como a uno más de la familia y sí, a mi me tratan así porque soy de la familia, pero es ver como tratan a los clientes y se ve que es un negocio familiar, de los de toda la vida. (RESTAURANTE ASADOR VILOIRA)

Después decidimos que era hora de irnos. Llegaba la prueba de fuego, ir de un pueblo a otro en el coche con la carretera de curvas y una niña anti coches. Que Dios nos coja confesados, como dice mi abuela. 
Esto da para un solo post, así que os escribiré de ello otro día (ya tengo el post medio preparado y no tiene desperdicio).

Por fin llegamos!!! Trabazos tierra cabreiresa, que vio nacer a mi madre y parte de mi familia. Allí está la casa de mis abuelos. 
Imaginaos una aldea, porque no llega a pueblo, por mucho que me lo digan. Un puñado de casas, muchas ellas, por desgracia, medio caídas por el tiempo y por el abandono. La aldea está en el casi pico de una montaña, por en medio del pueblo pasa el reguero ("rigueiro" para los amigos) y en el pico del pueblo está la casa de mis abuelos. Sí, la última casa si subes, la primera si bajas. No vivíamos en la zona llana, o donde se concentan más casas, vivimos algo más apartados, más tranquilos. 
Allí los bichos campan a sus anchas, y los niños también porque tienes la suerte de poder tener una inmensa tierra que recorrer, conocer y disfrutar. 

Allí pasamos unos días. Pudimos ver a la abuela, que está en una residencia, en un pueblo cercano. Ella por fin pudo conocer a su bisnieta. La segunda que tiene. La había visto en un sin fín de fotos, pero ahora, por fin, podía verla en persona. No pasaron mucho tiempo juntas, mi abuela no quiere acercarse mucho a los niños pequeño, no sea que les pegue algo y bueno, yo no quiero discutir con ella por un día que iba a estar con su bisnieta y claro, su nieta (sí, yo también cuento). Ese mismo día también vi a mi padrino, el hermano de mi madre, a mi ahijado, que en realidad también es mi primo, hijo de mi tío y padrino (es un lío??? allí es muy importante la figura de los padrinos) y a mi tía, la mujer de mi tío y padrino. Comimos y nos pusimos al día. Aunque reconozco que yo estuve más por la peque que por otra cosa. Por ella y porque mis padres dejaran de preocuparse y disfrutaran.

Llenamos una mini piscina que los abuelos le compraron a la nieta. La metimos en el agua desnuda, como no, para que todos vieran que es perfecta :D :D y jugó y jugó en el agua hasta que empezó a temblar y aunque lloró una milésima de segundo al sacarla, era el momento, si no vuelvo a casa con un témpano de hielo.

Los días pasaron rápido. Casi como un meteorito. Cuando quisimos darnos cuenta, tocaba recoger y despedirse de la aldea de mi madre. De la familia que allí tenemos y de todo lo que nos rodeaba. 

Tocaba nuestro segundo destino. Ir al pueblo, no también es una aldea, de mi padre. Prada. No está en León, si no en Ourense. Tierras gallegas, llenas de luz y color. Lo bueno del norte, sea León o sea Galicia es que los paisajes, siempre que los ves, te quitan el sentido. Será que son bonitos o yo soy sentimental porque la tierra y la familia me tiran. 
Soy de esas personas con mi corazón dividido. Soy catalana y española (o española y catalana, para mí el orden de los factores no altera el producto) tengo mi corazón al 50% entre la tierra que me ha visto nacer y crecer y la tierra de mis padres, de mi familia. Una tierra que me encanta, que tiene unas costumbres diferentes a las de mi otra tierra, pero no por ello mejores o peores. Pero bueno, dejemos este tema que si no me tiro hacia lo político y prefiero hablar de cosas más bonitas como unas vacaciones simples, bonitas y casi perfectas.

Sí, he dicho casi, porque ya os he dicho que os lo explicaré en otro post. Pero no sabeis el calvario que tuvimos en el coche de ida a Trabazos y de ida a Prada. NUNCA MAS!

Mañana sigo contando estas bonitas vacaciones con más fotos :)

miércoles, 29 de julio de 2015

CERRADO POR VACACIONES

Pues ya ha llegado el momento. El blog no estará operativo durante unas semanas.

Aunque aún me quedan unos días para empezar las vacaciones estoy en pleno proceso de profesora para que la persona que me sustituye sepa hacerlo todo. Cuando salgo del trabajo y llego a casa, la peque demanda más que nunca. Así que estoy solo por y para ella. Aunque me muerda la teti. La semana que viene además tendré que empezar a montar maletas y preparar todo para el viaje. Primer viaje largo con la peque. Vamos en tren y de noche. No creo que haya mucho problema, ella por la noche con su teti es feliz. A ver que tal el cambio de aires. Aunque sólo sea una semana bienvenido es. Tierras gallegas y tierras leonesas nos esperan. Las bisabuelas, por fin!, conocerán a la bisnieta. Que ya es hora.

Los días pasan volando y entre listas de lo imprescindible por llevar. Enseñar a mi sustituta. Estar por la peque.  Buscar a quien cuide de Neko y Totoro en nuestra ausencia y mil cosas más el blog se cerrará ya.
Volveré a finales de agosto. Con las pilas cargadas y con un millón de historias que contar,  porque mi libreta y mi bolígrafo para historias divertidas también se vienen conmigo. Son un compañero ideal y más pensando que estamos con los abuelos y estos van a querer estar con la peque 24 horas al día. Espero que no se vuelva tarumba. Desde aquí,  papá y mamá, os pido que os comporteis de una forma normal, que habléis a los decibelios normales. Porque vuestra nieta aunque no le chilleis y le digáis monerías os querrá igual. Y sus padres os agradeceremos mil millones de veces que os comporteis de esa manera más normal y no como unos locos poseídos  (sí papá, cuando estás con ella lo pareces).
Así que amig@s Blogger@s. Espero encontraros por aquí cuando vuelva. Yo intentaré pasar por vuestros blogs todo lo que pueda. Pero durante unos días quiero desconectar de todo. Y cuando digo todo es TODO. Solo quiero estar con mi hija y mi marido disfrutando de estos días que tenemos juntos. 

Lo bueno de que a mi marido no le quisieran en aquel trabajo... que puede disfrutar con sus mujeres 24 horas y creo que eso, cariño, nos irá estupendamente.