¡Hola gente! ¿Qué tal el fin de semana? ¿Corto? el mío mucho, pero eso no quita que desde el viernes al salir de mi cueva (mi trabajo es casi una cueva) no hiciera mil recados.
El primero y más importante fue llevar a la peque a su visita mensual a la pediatra. Ya son casi 19 meses y es que si te paras a pensarlo, da hasta miedo lo rápido que ha pasado el tiempo.
Esta vez había algo diferente y es que Carlota y yo teníamos la compañía del papi que tenía fiesta :) Así que no fue tan duro y pudimos turnarnos para hablar con la pediatra.
En cuanto a la bronquitis.... Ese nubarrón ha pasado. Obviamente no bajamos la guardia. Dice que sus bronquios están limpios, pero que sí que tiene algo de mocos en el pecho, pero nada importante. Debemos seguir con el bálsamo respiratorio, pranarom, que es mano de santo (un día os hablaré de él) y también con el agua de mar para esos moquitos rebeldes que siguen pegados en la nariz. Por lo demás vida completamente normal.
Ha vuelto a subir de peso. Y vuelve a estar en 10 kilos. Puede que en las tablas de percentiles esté algo baja, pero la niña está sana, come como una lima y se mueve más que si estuviera bailando la lambada todo el día. En serio no para.
