martes, 9 de enero de 2018

EMPEZAMOS EL 2018 CON ACTITUD POSITIVA

Después de unos días de desconexión, y sinceramente, con poco que decir, vuelvo al blog con un propósito que ya dije por las RRSS, ser más constante, estar más presente y sobre todo estar con todos vosotros.

Ya estoy terminando de cuadrar el nuevo vídeo que empezará la temporada en YouTube. Tenía ganas de volver a hacer alguno y como ya los tengo grabados de hace un tiempo, solo me tocaba retocarlos y sobretodo, quitar las tomas falsas. Creo que un día os haré un video solo de eso para que os descojoneis de mi nos riamos todos juntos.

Estas Navidades necesitaba esta desconexión, estar más con mi familia 1.0. Además mi medio limón siempre me dice que estoy enganchada a las RRSS y siempre el digo... pero si estoy todo el día en el trabajo y solo puedo mirarlas un ratito al estar en casa, cómo puede ser que esté todo el día enganchada? Pero sí, muchas veces me puede y estas Navidades he querido estar más con los míos.

Además hemos estado en plena mudanza, la de mierda que se acumula en cinco años, todavía estamos desempaquetando, con eso lo digo todo. Pero pronto será plenamente nuestro hogar. Mientras tanto, lo acicalamos y dejamos las cositas lo mejor posible.

La que ha notado mucho este cambio ha sido la peque. Pasar de una casa a otra no es fácil, por los cambios, pero poco a poco se ha acostumbrado. Aunque con las fiestas y los cambios de horario ha sido un poco caos, menos mal que la bendita rutina ha llegado a nuestras vidas. Esta semana empezaba el cole, pero gracias a la gripe, tiene una semana más de fiesta y a su padre subiéndose por las paredes, por tener que estar encerrado con ella. Sí, él también se ha puesto malo. 
Ya veremos qué tal lleva el nuevo camino al cole. Ya que ahora no lo podrá hacer con sus amigos. Cada mañana los esperaba en el bar del barrio, para que cuando pasaran pudieran ir juntos. Y ahora... Ahora tendrá que ir con papi sola. Pero bueno, ya hemos decidido que los viernes se levantará un poquito antes, para ir hasta allí e ir al cole juntos, aunque haga el camino dos veces.

Estas Navidades me han servido para reflexionar. Disfrutar de lo que más quiero, MI FAMILIA y de entender algunas cosas, que a veces, me cuestan un poco. Hablo de la peque y cómo le ha afectado el cambio, pero a mi... me ha afectado el doble. Yo le cojo cariño a las cosas, a los sitios, ... Cuando por fin me siento en casa, en un barrio, segura, tranquila, con todo a la mano y sabiendo que puedo ir con los ojos cerrados, debo cambiar y amoldarme a todo lo nuevo. Y como a mucha gente, lo nuevo me da pánico. Supongo que me ha ayudado en esta transición el volver a mi barrio de la infancia, donde han vivido mis padres desde hace más de 20 años.

Justamente, el día antes de Navidad, el director general de la empresa en la que estoy, me invitó a desayunar (lleva un par de meses, invitando cada día a una persona a desayunar para poder hablar de nosotros y la empresa). No me imaginé que conmigo también, por la situación en la que estoy (soy externa), pero quería tener esa conversación conmigo y justamente, estuvimos hablando de los cambios y del miedo, atroz, que sentí al tirarme a la piscina, cambiar de trabajo a principio del año pasado y ver que todo me estaba saliendo genial en ese aspecto. 
Estoy tan contenta... Por eso, estas Navidades me he dado cuenta de que tengo que ser algo más atrevida y si siento que necesito un cambio o viene dado por factores externos, lo haré con una actitud más positiva. Sé que si en mi otro trabajo no me hubieran dicho que con el paso de los meses, me quedaría sin trabajo por reajustes en la empresa, yo no hubiera dado el paso y el problema está en que yo realmente ansiaba este cambio. Lo estaba pasando muy mal, una persona allí dentro no se comportaba bien conmigo, ni con nadie, pero se cebaba en mi por ser externa. Ahora en esta nueva empresa veo que también soy externa, pero me tratan como a una más. Mi opinión cuenta y eso es de agradecer, sobre todo después de ese par de años viviendo ese infierno. Pero si no me tiré a la piscina hasta ese momento era por el miedo de... y si lo que encuentro es peor? Y si me pagan menos? Y si en dos meses me echan y me quedo en el paro como mi medio limón? Todo esto era lo que hacía que no diera el paso. No voy a decir que me arrepiento de no haberlo dado antes, porque con la experiencia que obtuve allí conseguí este trabajo.

Lo mismo ha pasado con el cambio de piso. Pensar en cambiar me aterraba. Por no encontrar nada que nos fuera bien, por el precio que tenemos que pagar, por no encontrar nada cerca de la zona del cole y tener que sacar a la peque de éste, para llevarlo a otro que no conocemos... Y al final, gracias a la ayuda de mis padres, lo conseguimos y ahí estamos, felices, porque además los tenemos cerquita, que eso es un plus.

Por todo ello, quiero estar más presente en las RRSS, en el blog, en los vídeos. Además con el regalo que me hizo Papá Noel, como para no estarlo. Estoy como loca por estrenarlo!!! Seguro que hago un vídeo para que veáis sus funciones, ya os lo digo, es un juguetito muy chulo!!!!

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