¡Hola mis friends!
¿Qué tal habéis amanecido? Yo la verdad es que no me puedo quejar. Parece que el esfuerzo está dando sus frutos y estoy consiguiendo bajar, por mí misma, un poco de peso cogido durante las Navidades. Aunque aún me queda camino por recorrer , no ceso en mi empeño y por eso he pensado que como os gustó tanto la receta del batido natural de plátano y manzana verde (receta aquí), hoy os traigo una variante que me encanta y es la que suelo tomar el fin de semana, en casa, mientras veo los dibus con la peque de la casa.
Ya sabéis que aparte de tomar batidos naturales, toda la fruta y verdura que puedo, pescado y algo de carne, también camino cada día. Es algo que me propuse y parece que lo voy cumpliendo y es que parece una tontería, pero cuando me levanto estoy algo desganada y cuando pienso en: venga! tienes que prepararte que debes irte caminando. Es cuando la fatiga desparece, veo un nuevo amanecer y me enfundo mis bambas del regalo de sus Majestades los Reyes Magos (a los únicos a los que venero y no soy republicana).