lunes, 27 de febrero de 2017

UNA DE CAL Y OTRA DE ARENA

Una de cal y otra de arena. Supongo que todos sabéis el significado de esta expresión. En estos últimos días, yo la utilizo bastante.

Como también la frase: Las malas noticias nunca vienen solas. Y es que es una verdad universal. Ya sabéis, los que me leéis, que a principios de año me dieron una noticia, que en un principio me dejó fría, después me asusté y al final lo acepté. Podéis leer el post en cuestión aquí

viernes, 24 de febrero de 2017

CONSEJOS PARA AFRONTAR EL FRÍO INVIERNO

¿No os pasa a vosotros que cuando llega el frío invierno os ponéis mucha ropa y cuando llegáis a un lugar con calefacción empezáis a sudar?

Frío, lluvia y viento son tres condiciones climáticas propias del invierno a las que conviene prestar especial atención, y especialmente en los más pequeños, ya que son condiciones que pueden poner a prueba sus defensas.

Algunas acciones de fácil ejecución pueden ayudar a afrontar le invierno:

1.Evita el exceso de abrigo en ambientes cerrados o con calefacción, y la falta de abrigo al aire libre. No es conveniente que los niños suden, por lo que ante el frío es mejor vestirle con varias capas, de modo que las puedas quitar o añadir según sea necesario. Gorro con orejeras, guantes, bufanda y un corta-vientos pueden ser muy útiles. 

2. Evita los cambios bruscos de temperatura. El cuerpo se autorregula, adaptándose al frío o al calor. Así que lo mejor es mantener tu hogar templado de forma constante.
 

3. Mantén un nivel de humedad adecuado en casa y en los espacios cerrados... Ventilar las habitaciones para renovar el aire también es una acción aconsejable para mantener un entorno saludable.
 

4. Consigue que el niño se lave las manos cuando llegue a casa, antes de comer y de dormir, y si ha estado jugando con otros niños. Evita que comparta ciertos utensilios con otros niños, como cubiertos, vasos, baberos o toallas.
 

5. Incluye en la alimentación de tu hijo frutas y verduras, especialmente ricas en vitaminas A y C. Si es en forma de zumos naturales, es recomendable que sean a temperatura ambiente. También es ideal tomar caldos y bebidas calientes. Los lácteos también son esenciales para una alimentación equilibrada.

lunes, 20 de febrero de 2017

ESCUCHA ACTIVA

Alguna vez me han preguntado... ¿Por qué te agachas para hablar con tu hija? Yo no conocía lo que era la escucha activa, simplemente lo hacía por inercia, pienso que aunque nuestros hijos sean unos seres pequeños que van creciendo poco a poco se merecen el respeto de podernos poner a su altura para explicar las cosas. 

Como digo, desde hace mucho tiempo, cuando Carlota me quiere decir algo, o sobre todo, cuando tiene una rabieta o está frustrada por algún tema, yo me agacho para ponerme a su altura, que pueda verme la cara, los ojos y me escuche lo que le estoy diciendo. Ella muchas veces me imita y, como no, yo me parto de la risa, porque es tan bonita, inquieta, divertida y sobre todo dulce que es imposible no quererla y querer lo mejor para ella.

Un día salió la noticia de que el Príncipe Guillermo se agachaba siempre que estaba con su hijo, por lo visto, a la prensa inglesa les había llamado la atención este hecho, pues se salta el protocolo, completamente, para poder ponerse a la altura de su hijo y comentar con él lo que ven, y sobre todo que el niño se sienta querido y respetado (la noticia fue esta: Pincha Aquí). Y pensé... ¿por qué le dan tanto bombo y platillo... yo lo hago desde siempre? Claro que yo no soy más que la reina de mi casa, 😅😅😅, así que no es noticia, pero me pareció sorprendente que a día de hoy esto no se tenga tan en cuenta y llegue a ser noticia.

miércoles, 15 de febrero de 2017

MIERCOLES MUDO: RECUERDOS DEL VERANO



lunes, 13 de febrero de 2017

NO SOY UNA MADRE PERFECTA, LO SÉ Y LO CELEBRO

No sé vosotras, pero cuando me quedé embarazada, me dije a mi misma: vas a ser la madre perfecta. Siempre has querido ser madre, sabes lo que no te gustaba de pequeña, sabes lo que necesitabas. No cometerás los errores de otras madres.

Pero llega el día en que nace tu bebé. Primero te sientes abrumada (sea porque llega ese pequeño ser a tu vida que aunque notabas dentro de tí, no llegaba del todo a ser real. Como que  las hormonas te dan una mala pasada y estás al borde de un ataque de nervios), después te sientes feliz y por último, el día que sales del hospital te sientes nerviosa (y si no lo hago tan bien como pensaba? y si la cago? y si no soy esa madre perfecta que has visto miles de veces en la gran o pequeña pantalla?).

Van pasando los días y el bebé y tu os vais habituando a vuestra nueva vida juntos. Poco a poco esa simbiosis que ya existía se hace más fuerte y tu te sientes capaz de muchas cosas. Pero si tienes un trabajo no conciliador (como muchas madres de este bonito país) empiezas con la carrera. Marcar horarios para que cuiden de tu hijo, que si el padre hace un horario de tarde y tu puedes ir por la mañana temprano a  trabajar, que tus padres lo pueden recoger del cole y tu salir a media tarde, corriendo, porque tienes que comprar cosas para la cena o la semana o simplemente papel de culo higiénico que se ha acabado y si no, os  tendréis que limpiar o con papel de cocina o con las toallitas del pequeñajo. Llegas a recoger a tu churumbel, pide teta y se amorra, pero tienes mil millones de cosas que hacer. Así que como puedes coges los bártulos (si uno de tus benditos padres puede te acompaña y así no es tan dura la llegada a casa). Dejas al churumbel, te intentas cambiar mientras le cantas. Preparas el baño y haces la cena, mientras él sigue pegado a la teti o al biberón.

Así día tras día hasta que te das cuenta... no, no soy perfecta. Y ahí es cuando me lo pregunto...

¿Existe realmente la perfección?