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lunes, 20 de febrero de 2017

ESCUCHA ACTIVA

Alguna vez me han preguntado... ¿Por qué te agachas para hablar con tu hija? Yo no conocía lo que era la escucha activa, simplemente lo hacía por inercia, pienso que aunque nuestros hijos sean unos seres pequeños que van creciendo poco a poco se merecen el respeto de podernos poner a su altura para explicar las cosas. 

Como digo, desde hace mucho tiempo, cuando Carlota me quiere decir algo, o sobre todo, cuando tiene una rabieta o está frustrada por algún tema, yo me agacho para ponerme a su altura, que pueda verme la cara, los ojos y me escuche lo que le estoy diciendo. Ella muchas veces me imita y, como no, yo me parto de la risa, porque es tan bonita, inquieta, divertida y sobre todo dulce que es imposible no quererla y querer lo mejor para ella.

Un día salió la noticia de que el Príncipe Guillermo se agachaba siempre que estaba con su hijo, por lo visto, a la prensa inglesa les había llamado la atención este hecho, pues se salta el protocolo, completamente, para poder ponerse a la altura de su hijo y comentar con él lo que ven, y sobre todo que el niño se sienta querido y respetado (la noticia fue esta: Pincha Aquí). Y pensé... ¿por qué le dan tanto bombo y platillo... yo lo hago desde siempre? Claro que yo no soy más que la reina de mi casa, 😅😅😅, así que no es noticia, pero me pareció sorprendente que a día de hoy esto no se tenga tan en cuenta y llegue a ser noticia.

lunes, 2 de mayo de 2016

RABIETAS. MI GRAN MIEDO. COMO GESTIONARLAS

Llega un momento de todo padre que debe lidiar con los momentos malos de la relación con sus hijos. Uno de esos primeros momentos suelen ser las rabietas.

Yo reconozco que todavía no hemos pasado por una, en condiciones, aunque Carlota ya apunta a maneras, desde hace una pequeña temporada y me he dado cuenta de que teine un genio bastante fuerte y chocante con el mío, ya que yo también soy de carácter fuerte y voluble.

Con esto, lo que quiero decir es que tengo miedo de no saber gestionar, como madre, esos momentos. Ya que es una cosa que no me gusta de mi. Soy de esas personas que estallan enseguida, una palabra malsonante, una mirada de asesina o un grito, hace que se me vea como un ogro. Yo me veo como un ogro. Y es que lo peor está en que después, solo 5 segundos más tarde, me arrepiento de las maneras en las que digo las cosas. Intento no sacar esa vena, intento pensar en que a mi no me gusta que me traten así y que no quiero además, que Carlota me vea como una madre así.

Creo que no sé gestionar, del todo bien, la frustración, y ahora como madre me doy cuenta de esta asignatura pendiente y quiero que la peque no llegue a mi edad sintiéndose de esta manera. 

martes, 13 de octubre de 2015

UN COCHE, UN BEBÉ Y LAS CARRETERAS SECUNDARIAS.

El otro día os conté parte de nuestras vacaciones, mientras acabo de escribir todo lo que no hemos hecho, os hablo sobre un verdadero problema que hemos tenido y que tanto el papi como yo, temiamos que pasaría.

El viaje desde Barcelona hasta O Barco (Ourense) fue en tren. La peque fue durmiendo y la verdad es que no nos dio mucho problema. Solo que cuando se quedó dormida no nos habian puesto la litera y al moverme para que lo dispusieran todo, se despertó y durante un rato estuvo llorando. Pobreta, no sabía donde estaba y creo que eso no le gustó.

Pero cuando llegamos llegó el verdadero reto, poder ir todos en el coche. Yo si hubiese podido quería alquilar un coche, pero al final el destino nos hizo ir los 5 en el coche de mis padres. Un viaje lleno de curvas, subidas y bajadas de la montaña, hechos unas sardinillas. Mi marido se marea si no se concentra en la carretera y la niña... bueno la niña es un mundo aparte. 

Supongo que cuando estaba embarazada no me paré a pensar en los problemas que podríamos tener con este tema. En mi familia nunca hemos tenido un drama así, que yo sepa. Pero ahí está, la enana no se lleva bien con el coche. Aunque también he comprobado que depende del día y de quién conduzca.