Ya sabéis todos los que me seguís, que este blog es para hablar y relatar mis aventuras y desventuras como madre primeriza. Pero hoy permitidme que haga una entrada más personal, un post de esos que necesitas escribir, aunque nadie lo lea, para descargar todos los sentimientos y verlos desde otra perspectiva. Así que aquí os lo dejo...
Parece ser que el tercer lunes de enero se le denomina Blue Monday (para nosotros Lunes triste) y suele ser porque según Cliff Arnal, investigador de la Universidad de Cardiff es el día más deprimente del año.
Para llegar a esta conclusión utilizó una fórmula en la que tuvo en cuenta como variables: clima, salario, deudas, tiempo transcurrido desde la Navidad, tiempo que ha pasado desde haber fallado los primeros propósitos del Año Nuevo, la motivación y algo que él denominó necesidad de reaccionar.
Todo ello derivó a esto. A que la gente se creyera que es el día más triste del año, bueno, el lunes más triste, porque los lunes siempre lo son. Para nosotros, Spain is different, el Blue Monday de este año coincidía con el día de la croqueta, algo muy español y con lo que prefiero quedarme, porque para mi sí fue un Blue Monday.