martes, 19 de septiembre de 2017

NUESTRA ENTRADA EN EL COLE DE LOS GRANDES

He querido esperar una semana para hablaros del principio en el cole de los grandes de la peque.

Han sido unos dias de cambios para la peque y no he podido estar con ella todo lo que me hubiera gustado. Más que nada, porque esta #malamadre no tiene un trabajo con horario conciliador. ¡Viva la no conciliación que vivimos much@s de nosotros!

Esta primera semana ha sido algo dura en los momentos de dejarla en el cole. Mi medio limón con una paciencia infinita se quedaba con ella el tiempo necesario, explicándole que en unas horas iríamos a buscarla. Porque una cosa buena que tiene y me tranquilizó es que los padres los dejamos y recogemos en clase. Digo que me deja más tranquila porque, por ejemplo Carlota con mucha gente se agobia muchísimo y eso hace que el cambio lo lleve peor. Tener a papá durante unos minutos con ella la tranquiliza y hace que sea más llevadero el momento de dejarla. Además la profe siempre va hasta donde se encuentren y le pregunta si quiere que papi se vaya para empezar a jugar y aunque el primer día preguntó si papá se podía quedar a jugar, a partir del siguiente ya decía que sí. Aunque algún puchero salía de su boquita. En el momento en que se iba, las profesoras se quedaban con ellas y aunque lloraba un poco, ellas con paciencia y sabiduría la calmaban. Después pasaba un buen día. Jugando con sus amigos (lo bueno de ir al mismo centro que en la guardería es que ya conoce a la mayoría de los niños de la clase), comiendo y durmiendo la siesta.

Cada día el mismo ritual y poco a poco ha ido viendo que no pasaba nada porque mami o papi no estuvieran con ella.
Sinceramente, conociendo a mi hija, sé que lo que peor ha llevado ha sido el cambio de las profesoras. Hemos tenido mucha suerte.
Recuerdo que el año pasado cuando conocí a la profesora de la escoleta, fue amor a primera vista. Tanto fue así, que siempre seguí sus consejos, ya no solo por ser la profesora de la peque, si no también como madre que ha pasado por algunos momentos como los nuestros.

Cuando conocí a las profesoras que iba a tener este año, me volvió a pasar. Conocerlas, hablar con ellas y saber que son grandes profesionales. ¡me encantaron! Y encima que me dijeran que tenemos a las mejores profes del curso, pues como que más. Pero como digo, Carlota no lo ha llevado del todo bien. Si yo estaba enamorada de su profe anterior, ella sentía verdadera devoción y es que días antes de empezar el cole me decía que tenía taaaantas ganas de volver a verla.
Su padre y yo le explicábamos la verdad. Que Olga estaría en el cole, pero no en su clase. Que estaría con los nenes más pequeños y que ella ya era grande y tendría otras profes que jugarían con ella. Pero nada, el primer día, al no verla fue un verdadero drama y no poder estar con ella en ese momento tan duro, me supo muy mal.

Como digo, después de unos días iba mucho mejor y el viernes, por la mañana, además le di la gran noticia. Yo iría al cole a buscarla. Ese día, su padre me dijo que no había llorado y lo primero que dijo al entrar en clase es que mami iría a buscarla. Menuda fiesta montamos al vernos.

Unos dias después de empezar las clases, una de las profes estuvo hablando con mi medio limón. Le contó, que ellas también se habían enamorado de la peque. Que era una niña sensible y tan amable y siempre pidiendo por favor, dando las gracias y si hacía algo mal, pedía perdón sin problema. Me sentí tan sumamente orgullosa con aquellas palabras...

En el cole de la enana podíamos hacer una entrada poco a poco. Llevarla una mañana, hasta la hora de comer, que se quedara a comer y recogerla o, como hicimos nosotros: a boca jarro. Desde el primer día, todo el horario completo y parece que es lo que ha imperado en el cole. Conozco lo suficiente a mi hija para saber que si lo hacemos escalonadamente sería peor al final. Porque con lo poco que tolera ciertos tipos de cambios, si encima de una semana a otra se encuentra otro cambio, como que no. Así que decidimos todo el día y no me arrepiento, porque al final, sabemos que ha sido mejor para ella, aunque me hubiera gustado estar allí con ella algún día. Aunque mi medio limón siempre me decía: Cari, tu te hubieras hecho polvo al entrar al ver a los niños con sus mamás, llorando. Algunos, verdaderos dramas.

Llegó el fin de semana y ella la mar de feliz, porque hemos estado 48 horas juntas sin separarnos en ningún momento. Pero el domingo por la tarde el drama llamó a nuestra puerta. Al levantarse de la siesta, nos dijo: mami, no quiero ir al cole.
Como digo, nosotros no le mentimos. Así que me senté con ella y le conté que igual que mami tenía que ir a trabajar, ella tenía que ir al cole. Al principio se quejaba, pero luego cambio de actitud. Y me dijo, vale, voy al cole, pero luego cuando llegues jugamos juntas???

Aixxx, pues claro!!! Le dije que podríamos ir a dar un paseo. Podríamos jugar en casa con sus muñecos y que le daría muchos abrazos y besitos. Eso nunca falta y es que de un tiempo a esta parte he notado muchos cambios en ella. Mi bebé se ha ido y tengo una pequeña mujercita de armas tomar, que no lleva bien los cambios, pero poco a poco los supera. Sin prisa, pero sin pausa, como siempre digo y es que es una niña constante.

El martes empezó con su primera extraescolar. No sé si estaba más nerviosa yo o la peque y es que otra cosa que me enamora del cole donde va es la oferta musical. No es un cole con las típicas extraescolares, solo de deporte, que las tiene. Si no que también tienen una gran oferta de música, danza, teatro musical. Como digo: IN LOVE TOTAL!!! 

Este año son juegos musicales, por supuesto no la vamos a apuntar si a ella no le gusta, pero como ya tiene instrumentos en casa y siempre trastea con ellos, pensamos que sería una buena extraescolar, hacer algo diferente en el cole, con algunos de sus amiguitos y a final de curso, enseñarnos lo que ha aprendido. 

Los comienzos son difíciles y ella los cambios, dependiendo de cuáles, no los lleva del todo bien. Por suerte, se ha ido adaptando y estos días, aunque solloza cuando el papi se va, se queda algo más tranquila. Incluso el lunes tuvo un gran día, porque había lentejas y pollo para comer. En el cole se quedaron a cuadros, pues la primera semana comió algo mal. No me gusta esto, esto tampoco y ellas, siendo el principio no querían obligar y les dejaban un poco. Pero cuando vio que había lentejas saltó de la alegría, incluso pidió más. jajajaja. Se cree que es como en casa.

Y como lo hizo tan bien y estaba tan contenta, papi y mami le prepararon la cena sorpresa. Su plato favorito: SOPA!!!! con caldo casero 100%, que un día traeré, porque estas cosas de siempre no tenemos que perderlas.

¿Os explico algo genial? Ayer martes hizo su primera extraescolar y salió encantada. Tanto es así  que cuando el papi fue a buscarla no quería marcharse. Parece que hemos dado en el clavo con la clase de juegos musicales y es que la conocemos lo suficiente como para saber que iba a ser todo un acierto apuntarla.

¿Cómo les ha ido a vuestros peques? ¿Hacen adaptación o a bocajarro como nosotros?

4 comentarios:

  1. Marta este año hizo pucherillos un oar de días pero entra y sale tan feliz que me da la vida y me saca una sonrisa de esas que tanto necesito ahora.
    Extraescolar, como siempre, equitación aunque quiere hacer piano y tenemos que ver si puede hacerlo en el cole.

    Besitos

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    1. Ella al entrar bien. El problema es cuando papi se va y la profe la coge. Pero parece que hoy mejor. Que la profe ha explicado q ayer cantaba sola para todos.
      A mi me gusta la música y hemos visto en Carlota muchas ganas con instrumentos, incluso se inventa canciones!!! Yo creo que poco a poco se sentirá mejor.
      Aixxxx esas sonrisas, abrazos y te quiero que tanto nos ayuda. Muchos ánimos. Espero que estés bien dentro de lo que cabe.
      Besitos

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  2. Nosotros tampoco hicimos adaptación. Qué bien que esté adaptada. Espero que siga estupendamente todo el curso.
    Muak

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