martes, 16 de enero de 2018

MÉTETE EN TU VIDA Y ANTES DE PREGUNTAR PIÉNSALO DOS VECES

Y por fin he vuelto a mi canal de youtube con un nuevo vídeo. 

Durante las vacaciones de verano tuvimos que escuchar esas dichosas preguntas que todo el mundo se cree con derecho a hacer, pero que son totalmente irreverentes y que son odiosas.

Tener que estar escuchando casi todos los días la dichosa pregunta y poner buena cara me pudo.

Y es que cuando estás solter@ todos te preguntan a ver si te echas novi@, y cuando ya tienes pareja es cuando te preguntan cuándo te vas a casar y después cuando tendrás un hijo y luego llega la de... y para cuando la parejita???

Pfffff, no puedo con estas preguntas. Sé que muchos las hacen sin maldad, pero me fastidia,  porque pueden hacer daño o molestar. Por qué una pareja sí o sí tienen que ser padres? Y si han decidido que les gusta su vida tal y como está? O no pueden, por mucho que lo intentan. 

De eso y mucho más hablo en este vídeo:

No te lo pierdas. Déjame un mensaje, que seguro que hay muchas preguntas odiosas. 

viernes, 12 de enero de 2018

COCO. UNA HISTORIA DE AMOR

Por fin he podido disfrutar de Coco. Una película que me ha removido muchas cosas por dentro.

Hacia tiempo que la quería ver. Había visto varias críticas y la ponían bastante bien y yo, amante de la animación,  no podía perdérmela. Os digo desde ahora,  que después de verla mi medio limón me dijo: esta estará en nuestra estantería de películas,  verdad?? Y mi respuesta fue clara: lo dudas??

La historia empieza con un pequeño prólogo hablando de la familia del protagonista y de por qué en esa casa no se escucha música. Está prohibida, pero para él, Miguel, nuestro pequeño protagonista, la música corre por sus venas. La adora y quiere tocar y que le escuchen, pero el miedo a su familia y a esa prohibición le hace que se esconda. Pero llega un momento en que no puede dejarlo pasar y se revela ante ellos y ese "odio" por la música y lo que representa para su familia. Todo ello le lleva hasta el mundo de los muertos y conocer tanto a sus antepasados como otros personajes que le marcarán en un antes y después de su mundo.

Debo decir que me resulta muy bonito la manera en que en Méjico se recuerda a sus familiares y antepasados. Y desde luego tiene que ser espectacular. Me encanta la tradición que pasa de generación en generación y me recordó a los que ya no están con nosotros.

Este año pasado, en la familia tuvimos pérdidas importantes. Gente a la que queremos y que ha estado con nosotros. Ha sido duro, pero estando unidos hemos podido sobrellevarlo de la mejor manera. 

No soy muy creyente, pero me gusta pensar que después de la muerte nos espera algo al otro lado. Podernos reencontrar con la gente a la que queremos y poder pasar con ellos ese tiempo que nos faltó en vida. 

Esta película, COCO, es un claro ejemplo de esto. La vida después de la muerte. El como nuestros antepasados nos visitan, nos cuidan y sobre todo desean saber de nosotros, mientras ellos están al otro lado. Porque ellos siempre estarán vivos en nuestros corazones y nuestra memoria. Pero ¿qué pasa con aquellos que nadie recuerda? 

La muerte es una tema duro de tratar con los niños. Mi hija, todavía es algo pequeña para entender lo que es la muerte. Ha conocido a sus dos bisabuelas, pero una de ellas ya no está y poco a poco la olvidará. Aunque siempre recordaré el momento de llegar al pueblo este verano y que nos preguntara donde estaba la bisa que va en la silla. Aixx, fue un duro golpe. 

Le expliqué, como pude, lo que había pasado y que ella, desde el otro lado, junto al bisabuelo nos cuidaban y protegían, pero que ahora ya no los veríamos, solo en fotos y recuerdos los mantendríamos vivos. 

Como os he dicho antes, la película me enamoró. Como bien digo en el título es una historia de amor. De amor por la familia, de amor por alcanzar nuestros sueños. Amor por conseguir lo que deseamos.


Disney lo ha vuelto a hacer. Traer una película llena de magia, color y encanto. Y os la recomiendo encarecidamente si no la habéis visto, porque no os dejará impasible. Nosotros, mi medio limón y yo, terminamos llorando, yo como siempre a mares. Y es que me tocan la fibra y me deshago y supongo que también necesitaba sacar ese pequeño dolor al sentir que me falta esta gente tan querida para mi.

Creo que los más peques de la casa pueden entenderla a partir de cierta edad. Mi hija veía los colores y preguntaba porqué salían esqueletos. Le expliqué lo que era el día de los muertos, le dije porqué salían de esa forma y ella lo entendió, supongo, a su manera. Como digo, creo que todavía no entiende el concepto de la muerte como tal.


¿Y vosotros? ¿La habéis visto? ¿Os ha gustado? ¿Os parece una buena película para explicar a los peques el tema de la muerte? 

martes, 9 de enero de 2018

EMPEZAMOS EL 2018 CON ACTITUD POSITIVA

Después de unos días de desconexión, y sinceramente, con poco que decir, vuelvo al blog con un propósito que ya dije por las RRSS, ser más constante, estar más presente y sobre todo estar con todos vosotros.

Ya estoy terminando de cuadrar el nuevo vídeo que empezará la temporada en YouTube. Tenía ganas de volver a hacer alguno y como ya los tengo grabados de hace un tiempo, solo me tocaba retocarlos y sobretodo, quitar las tomas falsas. Creo que un día os haré un video solo de eso para que os descojoneis de mi nos riamos todos juntos.

Estas Navidades necesitaba esta desconexión, estar más con mi familia 1.0. Además mi medio limón siempre me dice que estoy enganchada a las RRSS y siempre el digo... pero si estoy todo el día en el trabajo y solo puedo mirarlas un ratito al estar en casa, cómo puede ser que esté todo el día enganchada? Pero sí, muchas veces me puede y estas Navidades he querido estar más con los míos.

Además hemos estado en plena mudanza, la de mierda que se acumula en cinco años, todavía estamos desempaquetando, con eso lo digo todo. Pero pronto será plenamente nuestro hogar. Mientras tanto, lo acicalamos y dejamos las cositas lo mejor posible.

La que ha notado mucho este cambio ha sido la peque. Pasar de una casa a otra no es fácil, por los cambios, pero poco a poco se ha acostumbrado. Aunque con las fiestas y los cambios de horario ha sido un poco caos, menos mal que la bendita rutina ha llegado a nuestras vidas. Esta semana empezaba el cole, pero gracias a la gripe, tiene una semana más de fiesta y a su padre subiéndose por las paredes, por tener que estar encerrado con ella. Sí, él también se ha puesto malo. 
Ya veremos qué tal lleva el nuevo camino al cole. Ya que ahora no lo podrá hacer con sus amigos. Cada mañana los esperaba en el bar del barrio, para que cuando pasaran pudieran ir juntos. Y ahora... Ahora tendrá que ir con papi sola. Pero bueno, ya hemos decidido que los viernes se levantará un poquito antes, para ir hasta allí e ir al cole juntos, aunque haga el camino dos veces.

Estas Navidades me han servido para reflexionar. Disfrutar de lo que más quiero, MI FAMILIA y de entender algunas cosas, que a veces, me cuestan un poco. Hablo de la peque y cómo le ha afectado el cambio, pero a mi... me ha afectado el doble. Yo le cojo cariño a las cosas, a los sitios, ... Cuando por fin me siento en casa, en un barrio, segura, tranquila, con todo a la mano y sabiendo que puedo ir con los ojos cerrados, debo cambiar y amoldarme a todo lo nuevo. Y como a mucha gente, lo nuevo me da pánico. Supongo que me ha ayudado en esta transición el volver a mi barrio de la infancia, donde han vivido mis padres desde hace más de 20 años.

Justamente, el día antes de Navidad, el director general de la empresa en la que estoy, me invitó a desayunar (lleva un par de meses, invitando cada día a una persona a desayunar para poder hablar de nosotros y la empresa). No me imaginé que conmigo también, por la situación en la que estoy (soy externa), pero quería tener esa conversación conmigo y justamente, estuvimos hablando de los cambios y del miedo, atroz, que sentí al tirarme a la piscina, cambiar de trabajo a principio del año pasado y ver que todo me estaba saliendo genial en ese aspecto. 
Estoy tan contenta... Por eso, estas Navidades me he dado cuenta de que tengo que ser algo más atrevida y si siento que necesito un cambio o viene dado por factores externos, lo haré con una actitud más positiva. Sé que si en mi otro trabajo no me hubieran dicho que con el paso de los meses, me quedaría sin trabajo por reajustes en la empresa, yo no hubiera dado el paso y el problema está en que yo realmente ansiaba este cambio. Lo estaba pasando muy mal, una persona allí dentro no se comportaba bien conmigo, ni con nadie, pero se cebaba en mi por ser externa. Ahora en esta nueva empresa veo que también soy externa, pero me tratan como a una más. Mi opinión cuenta y eso es de agradecer, sobre todo después de ese par de años viviendo ese infierno. Pero si no me tiré a la piscina hasta ese momento era por el miedo de... y si lo que encuentro es peor? Y si me pagan menos? Y si en dos meses me echan y me quedo en el paro como mi medio limón? Todo esto era lo que hacía que no diera el paso. No voy a decir que me arrepiento de no haberlo dado antes, porque con la experiencia que obtuve allí conseguí este trabajo.

Lo mismo ha pasado con el cambio de piso. Pensar en cambiar me aterraba. Por no encontrar nada que nos fuera bien, por el precio que tenemos que pagar, por no encontrar nada cerca de la zona del cole y tener que sacar a la peque de éste, para llevarlo a otro que no conocemos... Y al final, gracias a la ayuda de mis padres, lo conseguimos y ahí estamos, felices, porque además los tenemos cerquita, que eso es un plus.

Por todo ello, quiero estar más presente en las RRSS, en el blog, en los vídeos. Además con el regalo que me hizo Papá Noel, como para no estarlo. Estoy como loca por estrenarlo!!! Seguro que hago un vídeo para que veáis sus funciones, ya os lo digo, es un juguetito muy chulo!!!!

viernes, 29 de diciembre de 2017

DECIMOS ADIOS AL 2017

Pues sí. Estamos en la última semana del año y he pensado que es buen momento para hacer balance a este año que decimos adiós. 

Para nosotros, este 2017, ha sido por lo general malo. Justamente el otro día,  mi medio limón y yo lo hablábamos,  parece que este año nos ha mirado un tuerto.

Empezamos el año con la noticia, en mi antiguo trabajo de que mi puesto ya no era seguro que siguiera con la empresa con la que estaba. Habían hecho reestructuración y con esta unos cambios que me afectaban. Al ser externa, mi puesto iba a pasar a ser interno (y aunque estaban muy contentos con mi trabajo) y no se planteaban contratarme, pues había una persona que llevaba más de 20 años en la empresa y sería para ella. Lo encontré lógico, ella cuesta dinero  y yo no.

Mi empresa, de aquel momento me dijo que me mandaban a mi antiguo puesto. Pero no podía ser, el horario y sobre todo la bajada de sueldo no podía permitírmelo. Les pregunté por otra posibilidad y se negaron en rotundo. 
Fue un jarro de agua fría, pero eso hizo que me pusiera las pilas y desde aquel momento me puse a buscar en serio otro trabajo. Con la suerte, aquí sí, en que en menos de un mes ya tenía un trabajo para mi. Y es que creo que lo mejor de este 2017 ha sido mi cambio laboral. 

He pasado de estar amargada y sobre todo, de odiar mi trabajo, a estar encantada, no solo con mi trabajo, si no con todo lo que me rodea en el mundo laboral. Me siento útil, me han dado buenos feedbacks, me llevo genial con la gente y es que hay un buen rollo en el curro que me encanta. Y así podría seguir mucho rato.

Lo único malo. Que me quita tantas horas del día que no tengo el mismo tiempo para el blog. Pero como ya dije el otro día, este es mi propósito para el 2018, seguir con el blog, más y mejor. Y sobre todo, seguir con el nuevo proyecto. El blog en Youtube.

Seguimos con el año. En febrero llegó la mala noticia, a mi marido lo echaban de la empresa. Estaba por ETT y ya se sabe, llega un momento en el que te hacen de empresa o te echan y a él lo echaron. Cogieron a otro compañero. Una pena. Pero la verdad es que nos sentimos fatal por todo lo que estábamos pasando. Tanto es así que cuando encontré mi trabajo nuevo, me sentía culpable por ser feliz con el cambio.

Después llegaron las malas noticias de familiares. Murió mi abuela. La madre de mi padre. Un palo enorme para la familia, aunque todos sabíamos que tarde o temprano tenía que pasar. Ha sido el año en el que mi abuela consiguió reunir a todos sus hijos para el día de la madre y así poderle dar el último adiós.

Doy gracias a la empresa en la que trabajo porque cuando supieron lo que estaba pasando y sabiendo que no podía desplazarme hasta Galicia, el propio director general me ofreció la posibilidad de coger un vuelo y un coche de alquiler y que la propia empresa lo pagara. Aunque no acepté porque me parecía demasiado y la niña además estaba con bronquitis, nada bueno para viajar, se lo agradecí encarecidamente.

Después le tocó el turno a la abuela de mi marido. Estaba enferma y él unos días antes fue a verla para despedirse. Ese fin de semana nos fuimos a la boda del año. Mi primo Agustín se casaba con Judith, por fin!!!! Y yo encantada de la vida con esa unión. Ellos saben que los adoro, aunque nunca podemos vernos. Y justamente cuando estábamos en el aperitivo nos llamaban. Su abuela había fallecido. La boda, para él, ya no fue igual. Después de la cena, cuando comenzaba la fiesta decidimos marcharnos, pues al día siguiente teníamos que irnos hacia casa para despedirla.

El verano pasó rápido. Las vacaciones fueron bien, aunque mi padre se pegó el tajo de su vida y casi se corta la mano entera. Menos mal que solo rozó el tendón y aunque tuvo que pasarse el verano con la mano vendada, tuvo la suerte de tener a la mejor chófer del mundo. Yo misma :)

Y gracias a poder conducir, y no poder dormir en casa de los abuelos, por culpa de un muro que amenazaba a la casa, este verano hemos podido ver todo tipo de flora y fauna de aquellas tierras. 

Justamente cuando nos fuimos del pueblo, para volver a la vida diaria. Yo a trabajar y mi medio limón a seguir buscando. A mis padres los desalojaron de nuestra casa en León. El monte se quemaba. Sé que muchos habréis oído hablar de los fuegos que asolaron a Galicia y parte de Portugal. Pero unas semanas antes se quemó el precioso valle de la Cabrera. Mis padres tuvieron que dormir varias noches en camastros en un polideportivo de un pueblo cercano. Angustiados por lo que podía pasar. Los bomberos apagaron las llamas a la entrada del pueblo. Nuestra casa está en el pico del pueblo, en el pico de la montaña y sí, el fuego llegó hasta la misma puerta. Quemó una de nuestras huertas, pero por suerte, la casa está intacta, como las demás de la aldea. Sentí una impotencia enorme. Lloré cuando vi fotos y vídeos del lugar. Este verano cuando vaya veré la desolación y sé que se me vendrá el mundo encima.

Poco después, como he dicho antes, llegaron los fuegos de Galicia y pasamos otros días de angustia por nuestros familiares. Gracias al cielo que no les pasó nada, pero saber todo lo que pasó y que podría evitarse es lo que me realmente me mata. 

Y llega el momento de la bomba para acabar el año. Justamente, antes de vacaciones decidí enviar un mail a las fincas de nuestro piso para preguntar por el alquiler. Justamente en enero del 2018 se acababa nuestro contrato y con la peque y teniendo ya ese piso como nuestro, con todas las mejoras, con esos cinco años vividos allí, con historias que nunca podremos olvidar (como el nacimiento de la peque) sinceramente, no queríamos irnos y pregunté por la renovación.

No me dijeron nada. Ni mail, ni llamadas. Pero hace un mes y medio me llegó el burofax. Nos teníamos que ir, sí o sí. No daban opción ni a seguir con el alquiler con un incremento ni a poder comprarlo, ni nada por el estilo. Simplemente avisaban de que teníamos que marcharnos.
Fue una de las peores noticias que hemos tenido. Con nuestra situación no podemos optar a muchas cosas y una de ellas es a un alquiler alto. Barcelona vuelve a tener los alquileres por las nubes y no podemos pagar las barbaridades que piden. Mi medio limón, como podréis imaginar, sigue en el paro, pero con la mala suerte de que el paro se le ha acabado. Tuvo que pedir la ayuda familiar y si yo hubiera cobrado, 60 míseros euros más no se la conceden. 

Terminamos el mes como podemos, cenando todos los días yogures, tortillas, o simplemente una pieza de fruta. Gracias que tenemos la ayuda de mis padres, porque sin ellos... no sé que hubiera sido de nosotros. 

Así que imaginaros. El día que nos dieron la noticia de que teníamos que dejarlo no pude si no que llorar, llorar y llorar. No encontraba solución. Me ofusqué y pensé que terminaríamos debajo de un puente sin otra opción.

Pero ahí están nuestros salvadores. Mis padres, que movieron cielo y tierra. Tiraron de los contactos que tenemos para poder así llegar al piso que hemos podido alquilar. Solo pagamos un poquito más. Totalmente asumible. Y con la ventaja de estar cerquita de ellos. A tan solo 5 minutos del cole de la peque. Y es que sí, son todo ventajas. 
El piso estaba para tirarlo, pero llegando a un acuerdo con la dueña, todo se puede arreglar y hacer correctamente.

Así que sí. Se nos cerró una puerta y lo veíamos todo negro, pero se abrió un ventanal que hizo que creyéramos que las cosas podrán mejorar.

Pero no todo va a ser malo. Un día sin más me llamó una gran amiga. Había luchado con uñas y dientes y había vencido a la enfermedad. Podíamos respirar tranquilos y sinceramente, saber eso, cuando te pasan cosas malas, hace que veas el mundo un poquito mejor. 

De la peque poco os voy a hablar porque sabéis mucho de ella. De salud está estupenda. En el cole la adoran y nosotros adoramos a la gente que está con ella cada día. Sin ir más lejos, ayer lloraba porque todavía tiene días de fiesta y ella quiere ir al cole. No me digáis que esto no es signo de que hacen las cosas bien.

Así que decidme. Haciendo balance, ¿cómo me veis? No soy de pedir mucho para los nuevos años. Así que a este 2018 solo le pido, mejorar, solo un poquito nuestra calidad de vida. Me conformo con que mi medio limón encuentre un trabajo, aunque solo sea a media jornada y que podamos seguir donde estamos. 

Así que 2018, por favor, no me falles, que creo que esta vez nos merecemos algo bueno.

lunes, 18 de diciembre de 2017

Y QUÉ PASA SI QUIERO TIEMPO PARA MI

Hace unos días en que pienso cómo escribir este post y ahí va.

Sí, este es un post de desahogo. De esos, que de vez en cuando necesitas escribir para, simplemente, soltar lastre.

Y no, no vengo a justificarme. Porque no, no tengo porqué hacerlo. Mi maternidad es mía y mi vida también,  pero cuando los que me provocan son los más cercanos a mi, me molesta.

Desde que soy madre, no ha habido día que no haya dormido en casa. Que no haya bañado a la niña, que no cene con ella (exceptuando la noche de cena de Navidad de la empresa), que no esté en todos mis momentos libres jugando y viviendo experiencias que me encantan. Y no, no lo veo como si fuese una carga, al contrario, lo hago porque quiero. Siempre he tenido claro que quería ser madre y mi hija, Carlota, es de lo mejor que he hecho en mi vida. Pero ahora ha llegado un momento en el que necesito momentos para mi sola. Necesito poder estar sentada en el sofá y ver mi serie favorita, o escribir en el blog, leer un libro o simplemente estar echada mirando el móvil sin que me interrumpan.

Y sí, también me gusta salir del trabajo y tener un momento para mi, yendo con amigos o compañeros del trabajo a tomar algo.

Cuando empecé a trabajar en esta empresa pensé... por fin he encontrado mi sitio. Me reconcilié con mi trabajo y vuelve a gustarme lo que hago, aunque aún me faltan muchas cosas por aprender, estoy encantada con ello. Poco a poco fue entrando gente nueva y hemos hecho muy buenas migas. A uno de ellos se le ocurrió hacer un "after work". Me pareció una idea genial y unos cuantos nos apuntamos. Lo hicimos un viernes, aprovechando que salimos a las 3. Estuve hasta las 7 y aunque algunos se quedaron, yo di por finalizada mi salida. Me fui a casa y para la hora de la cena, la peque ya tenía a mami en casa.

Nos gustó tanto que pensamos en hacerlo una vez al mes. Algunos, más jóvenes, sí, sin niños pequeños, sin compromisos, quedan más a menudo. Pero una vez al mes, ahí estamos, quedando unos cuantos para unas cervezas, unas tapas y hablar no solo del curro, si no de momentos. Algo genial.

Pero la última vez,  al llegar a casa quién me recriminó salir? Mi madre. ¿en serio? Pero nada... no solo ella, mi padre también me soltó una perla y me dio rabia. MUCHA RABIA!!! porque... ¿qué problema hay con que quiera tiempo para mi? Mi vida es de casa al trabajo y del trabajo a casa. El fin de semana, debido a nuestra precaria situación no salimos, como mucho a ver a los abuelos para verlos y ahorrarnos una comida. Tan malo és que al salir del trabajo tenga unas horas para mi??? Pero es que justamente ese fin de semana, el sábado noche había quedado con una gran amiga, después de unos meses sin vernos y a la que tenía muchas ganas de ver. Y no pasa nada. Mi marido se quedó con la enana y yo salí. Siempre consulto con él todo lo que hago, para que esté informado para que sepa que hago o donde voy. Creo que es lo lógico, pero nunca se le ocurriría decirme nada en plan... Queeee, otra vez de fiesta... pero no te da vergüenza salir hasta estas horas sin tu marido y tu hija??

Me sentó fatal. Y es que hay momentos en los que necesito ser yo, Patri. Yo misma. La chica que no solo es madre y trabajadora. Si no la amiga, la que se ríe, la que suelta tacos, ... 

Y ahora os lo pregunto directamente: qué pasa si quiero tiempo para mi? Ahora que soy madre ya no soy persona? De verdad es tan malo ir a tomar unas cervezas con compañeros una vez al mes?

miércoles, 6 de diciembre de 2017

QUE SUERTE TIENES DE QUE TU MARIDO TE AYUDE

Por suerte, o por desgracia, en casa mi marido no trabaja. Lleva tiempo buscando, pero no tiene mucha suerte y al final él es el que, día a día se hace cargo de las necesidades de la niña. 
No tanto con las cosas de nuestra casa. Que como le digo, como amo de casa, aún tiene que aprender muchas cosas, pero es verdad eso que me dicen??? Tengo suerte de que me ayude???

Hace días que le doy vueltas al asunto. Carlota es hija de los dos. Los dos, en pareja, tomamos la decisión de ser padres, por consiguiente, él tiene su parte y yo la mía. Con lo que eso de "ayudar" me chirría sobremanera.

Es verdad que la mayoría de veces, esta frase me la dicen gente más mayor. Oh! Que suerte tienes de que el padre vaya a buscarla. Que suerte que su padre se quede en casa con ella cuando no puede ir al cole.

A ver... suerte, lo que es suerte, no es. Son las circunstancias. Lo primero, el padre no trabaja, así que no voy a salir yo antes para ir a buscarla y lo mismo pasa con lo de que se quede con ella cuando está enferma y no puede ir al cole.
Suerte de que me ayude con las cosas de la niña. Pero a ver, en qué  siglo estamos?? Hasta lo que yo sé, estamos en pleno siglo XXI. Y por suerte, nuestras parejas se involucran tanto como nosotras en las cosas del hogar, en la educación de nuestros pequeños. Y no es suerte, para mi, y para muchos, esto es lo lógico. 

Por suerte, atrás quedó eso de que ellos solo pusieran la semilla y las madres se cargaran con todo el resto. Que nuestras antecesoras vivieran con ello, no significa que ahora tengamos suerte, si no que en aquellos tiempos el machismo estaba más arraigado y hoy día sigue estando presente. Porque sean las propias mujeres, las que le digan a otra, la "suerte" que tiene porque su marido la ayude...

martes, 21 de noviembre de 2017

REUNIÓN PEDAGOGICA EN EL COLE

Hace unas semanas me aventuraba a hablar sobre la clase de la peque y lo contenta que estaba por el cole que habíamos escogido. Mi medio limón fue a la reunión trimestral que la profe tiene con cada uno de los padres y salió contento.
Una semana más tarde tocaba el momento de una nueva reunión. Esta vez era una reunión pedagógica con todos los padres que quisieran ir y ser informados de lo que hacen nuestros peques en clase día a día. 
Como la reunión era a las 17.30, volvió a ir él, ya que a mi me tocaba trabajar, pero después de todo lo que me contó, a la siguiente pido salir antes y poder asistir.

Os diré que si de la reunión trimestral salió contento de esta, salió encantado. Tanto es así que lo primero que me dijo fue: no quiero que por nada del mundo nuestra hija vaya a otro colegio. Estoy enamorado y sí tenías razón al insistir en este cole. Me encanta que me dé la razón. 

Vamos al lío. Las profesoras estuvieron contando todo aquello que los peques hacen cada día y nosotros pensando que se pasaban el día jugando y pintando, pues no, hacen mucho más y sobre todo, les enseñan unos valores que en casa reforzamos día a día. 

Cada día al llegar a clase, los niños se sientan delante de una pantalla donde les ponen un vídeo de una ranita. Este vídeo tiene la función de relajarlos y tenerlos atentos durante unos pocos minutos. Después del vídeo, las profesoras les explican qué es lo que van a hacer ese día, pues cada día tienen un planning diferente. 
Por ejemplo, un día es el día de las matemáticas. Cuando mi medio limón me dijo que les enseñaban con solo tres años pensé, en serio?? Pero la manera de enseñar, con juegos, acertijos,... les ayuda a aprender y que les guste. Saben contar hasta 100. Les dan plantillas de números y la maestra dice uno de los números que sale y ellos deben saber cuál es. También hacen pequeñas cuentas, como por ejemplo, si Juanito tiene dos zapatos, pero su perro se come uno, cuántos le quedan? Entonces deben hacer el: piensa (se tocan la cabeza como si pensaran), esconde (ponen la mano detrás de la espalda con el número correcto de dedos) y enseña (todos sacan su respuesta). 
Otro día lo tienen para las ciencias naturales. Y ese día la profesora les habla de diversos temas. Ahora están con el otoño. Donde aprenden sobre los árboles, los cambios de temperatura, hablan del sol, la lluvia,... La peque está en la clase arco iris, así que un día fue sobre el arco iris, cuando sale, el porque de los colores,...
Inglés. Les enseñan los colores, los dias de la semana, ahora están aprendiendo las estaciones.
Otro día, uno que me gusta mucho, es el día de los besos y abrazos. Ese día, los peques deben mostrar siempre sus sentimientos. Decir como se sienten, abrazarse y darse besos (yo sé que la peque le encanta porque siempre me da abrazos y me da las gracias y besos cuando es feliz) y si está enfadada te lo dice y te cuenta el porqué, algo que nos ayuda a saber porque se comporta de cierta manera en algunos momentos.
Otro día hacen psicomotricidad y para ello, tienen un gimnasio enorme donde tienen piedras para pasar por encima, tipo trekking, unos arcos para sortearlos y muchas cosas más. Además de un patio donde tienen un arenero, un tobogán, ....
También tienen un huerto y ahí les enseñan a plantar y cuidar de la naturaleza. En el huerto tienen plantados, tomates, lechugas, ....
Y un teatro, donde se reunen todos y allí hacen diferentes obras, por ejemplo esta última vez hicieron los tres cerditos. Aunque cuando le tocó a la peque no estaba contenta porque quería ser el lobo feroz y le tocó ser uno de los cerditos.
Están aprendiendo a escribir su nombre y desde hace algunos días, la peque sabe decirnos si está escrito su nombre. Les dan plantillas para seguir las letras, pintar, o poner pegatinas.
Nos entregarán, a los padres una maletita de plástico donde tenemos que poner cositas desde que nació y todo junto con ella, porque luego tendrá que explicar lo que es cada cosa.
Y el rincón de los oficios. Donde les enseñan lo que hace un profesor, un médico, policía, bombero, y muchos más. 
También les enseñan religión pero desde un punto de vista de valor humano. Como ayudar a alguien que lo necesite, a aprender a compartir lo que tienen,...
Y cada día al marcharse les ponen otro vídeo y en él enseñan que cuando una persona se cae, tiene que levantarse y seguir su camino.
Aparte, la peque hace música como extraescolar, donde hacen juegos musicales, les enseñan canciones y a veces tocan instrumentos de percusión. 

Y todo esto nos hace ver, junto con que ella va muy feliz al cole, que hemos elegido correctamente. Nos hace estar tranquilos y contentos. 

¿Qué os a parecido?