Y un día, sin más te das cuenta de que tu peque ya tiene dos años. Come de todo y duerme (casi siempre) sus horas. Empiezas a plantearte temas que habías dejado aparcados.
Por ejemplo: Dejar la lactancia. He seguido mi instinto y lo que dicta la OMS. Le he dado a mi peque 6 meses de LME y luego hasta los dos años combinándola con la AC. Podemos dejar el pecho. Pero...¿nos sentimos preparadas? Y sí hablo en plural.
Justo antes de cumplir los dos años, la peque entró en una crisis demandando la atención de mamá, la teti y sobre todo los mimos y cuidados. Era tal su obsesión que los días que estábamos juntas, no podía ni siquiera ir a hacer pipí sin que me siguiera cual perrito faldero. Y es que ya habíamos pasado una fase parecida. Al principio me lo tomé como un pequeño cambio, pensé que como se estaba haciendo más independiente en otros aspectos, demandaba más a mamá, para que yo viera que tampoco era tan independiente.
Entonces llegó el momento tetil. No me planteaba quitarle la teta hasta pasado el verano, pues ella cumple justo antes de las vacaciones. Pensé que era mejor pasar las vacaciones con la teti, aunque ir quitando alguna que otra toma. Problema : mi hija no tiene las tomas predefinidas. Ella mama cuando quiere y lo necesita. Le podía quitar la toma de la noche. Pero me parecía que esa toma era de relax y para domir, quitársela era dar un paso atrás en nuestro ritmo de sueño. Le podía quitar la de levantarse, pero con lo demandante que se encontraba era casi imposible.