Mostrando entradas con la etiqueta lengua de trapo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta lengua de trapo. Mostrar todas las entradas

miércoles, 31 de mayo de 2017

LENGUA DE TRAPO EN ACCIÓN: PRIMERAS CONVERSACIONES

Hace ya unas semanas que pienso en este post. La peque hace tiempo que habla, pero cada vez más tiene un lenguaje más entendible y divertido.

Digo divertido porque siempre me saca una sonrisa. Me hace pensar en cómo cambiamos con el tiempo y como la sociedad, al final nos marca lo que está bien decir en voz alta y lo que es mejor callarse, porque ahora, con casi tres años, ya os digo yo que no se calla nada.

Normalmente la peque tiene temas de conversación de lo más variopinto. Como por ejemplo:

  • Los grifos: Sí. Pienso que puede ser por la profesión de mis padres, con una tienda llena de grifos. Por supuesto, a la enana, como a muchos otros peques, le encanta el agua, mojarse las manos, perseguirte, reírse, meterse en todos los charcos como Peppa Pig y ensuciarse. Pero parece que el tema de la higiene también lo llevamos bien. Y digo esto, por una simple razón, porque ella siempre nos dice que de los grifos sale el agua y con esa agua ella se lava las manos, porque los grifos son mágicos. (Imaginación 1000)
  • El pelo en general: Desde hace algún tiempo se fija en el pelo de la gente. Quien tiene. Quien no tiene y donde lo tienen. Y sí, ya me ha echo reír a carcajadas con alguna ocurrencia, como decirme que el papa no tiene pelo en la cabeza y sí en las orejas o nariz. Y también se me ha caído la cara de vergüenza cuando delante de una mujer mayor desconocida me soltó: mama la señora tiene pelo. Yo me dije sí, en la cabeza, como tu y yo. Y ella me respondió: no mamá. Tiene barba como el papa. Madre mía que apuro!!! 
  • También le obsesionan los olores.  Como a mami. Si yo digo, madre mía como huele. Viene corriendo a oler y hacer el típico: puaaaaj que mala huele. Le da igual donde y cuando ella lo suelta.
  • Las canciones que aprende las canta sin parar: El cargol de la muntanya. El bon día  (con la que nos despierta cada día) y un sin fin de canciones que cuando le preguntas te dice que se las ha inventado. Doy fe, no las conozco y no sé ni que canta.
 Como digo es un mundo aparte. Sin ir más lejos, ayer noche estábamos tumbadas en el sofá. Me pide su teti, porque sí, ella tiene su teti y que nadie le diga que no es suya (esto de las posesiones tenemos que hablarlo seriamente) y de pronto me dice:

- Mama estoy suando
-¿suando? 
- Sí mama. Mira - se toca la cabeza y me enseña la mano - hace caló, abre ventana, estoy suando.

Después de decirme esto, se pasó media hora enseñándonos a su padre y a mi, como sudaba. Porque claro, hacía calor. Cuando terminó con esto, empezó a explicarme su día en el cole, que había cantado: - genial! cántame la canción?. Ella se puso a cantar y como no, no entendí nada de nada. Le pregunto y me dice: -no sé la canción esta es mía.

Será artista de mayor... o como dice su padre: gimnasta, porque se pega unas carreras que parece que las pilas no se le acaben nunca.

Encima nos ha salido cotorra. Obviamente tiene a quien parecerse y eso me gusta, todavía más. No calla ni bajo el agua. Te lo explica todo. Te mira con cara pícara y te suelta alguna que te deja con la boca abierta. Y es que volver a descubrir el mundo con ellos es lo mejor del mundo.

lunes, 6 de marzo de 2017

Y DE PRONTO LA LENGUA DE TRAPO DEJÓ DE SERLO

Desde hace unas semanas a la peque se le ha soltado totalmente la lengua. Estamos en esa fase que mejor tener cuidado con lo que se dice delante de ella y es que cada vez se hace entender mucho mejor. 

Ahora ya hace frases completas. Se le entiende casi a la perfección, aunque a veces, cuando no sabe la palabra se la inventa y nos quedamos todos con cara de pasta boniato pensando en qué ha querido decir.

lunes, 28 de noviembre de 2016

LENGUA DE TRAPO. EL LORO LLAMÓ A LA PUERTA

Pues sí. Nuestra peque ha entrado en una nueva fase ¡Y menuda fase!

Ahora tenemos que estar pendientes de todo lo que decimos, porque este fin de semana, me he dado cuenta de que tenemos un lorito en casa que nos imita y repite todo lo que decimos.

Sinceramente, ¡ME ENCANTA! La verdad es que estoy contenta, porque ahora en esta etapa, empieza a decir las cosas, se le entiende mejor y nuestra comunicación, verbal, es mucho más fluida.

Eso no quita que en su momento de frustración, le preguntes qué le pasa o cómo se siente y aún no sepa decirlo. Pero tiempo al tiempo. Porque ahora mismo, en esta fase, podemos quedarnos un tiempo y disfrutarla al máximo.

Es bien sabido que los peques nos imitan. Así aprenden, por imitación. Imitan a sus compis del cole, imitan a sus padres y a todos los que le rodean. Poco a poco, y gracias a esa imitación, empiezan nuevas fases, aprenden a hacer cosas nuevas.

Se da cuenta de más cosas, está más atenta a todo lo que le rodea. Sin ir más lejos, ayer tarde, su padre y yo estábamos viendo una de las mil series que nos gustan y ella estaba jugando con sus muñecos. De pronto, la protagonista se cae, (realmente se peleó y se cayó al suelo), ella miró un momento, se levantó de su cama-juego y vino corriendo: mami, mami, sa caio. La nena sa caio. Yo le respondí, sí, se ha caído, pero no se ha hecho pupa. Ella me miró y me dijo. No, llama dotó y me dio el móvil. Me hizo mucha gracia, porque a través de los juegos, le estamos enseñando que si se hace pupa tiene que avisar a un adulto o llamar al doctor (el vídeo de los 5 monitos que saltaban en la cama nos ha ido de perlas para que lo aprenda. Primero a lo que no debe hacer y segundo a que se debe avisar si alguien se hace pupa).

Viendo que se había puesto nerviosa, la cogí y empecé a hablar con ella, para que viera que no había pasado nada, y que la nena estaba bien. Después empezamos con la imitación. Si su padre decía algo, ella repetía, si yo decía algo ella repetía y así un buen rato. Le enseñamos nuevas palabras, a vocalizar mejor algunas que le cuestan más. A decir los colores (por ahora le encanta el verde).

Otra cosa que le encanta y cada vez lo hace más y con más desparpajo es cantar. Entender no entendemos mucho, pero ella no para. La que sé seguro cuando canta es la de la granja de Pepito, porque el ia-ia-ooooo, lo hace estupendamente. Canta y baila sin parar. Quiere que los papis canten y bailen con ella. Le ponemos vídeos musicales y siempre acabamos todos de pie bailando y saltando (bueno lo de saltar aún no lo hace. Eso de saltar con los dos pies a la vez no lo lleva muy bien, pero tiempo al tiempo, que sé que lo hará cuando esté preparada).

Palabras que antes solo balbuceaba, ahora las vocaliza correctamente. Empieza a hacer frases más largas y con ello nuestro entendimiento es mejor. 

¿Os acordáis cuando vuestros peques empezaron a hablar? ¿Os gustó la fase de loro, repito todo lo que oigo?