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jueves, 4 de febrero de 2016

12 AÑOS Y PARECE QUE FUE AYER

Hoy vengo después de un año a #recordandopost con esta entrada que tanto me duele recordar, pero que siempre tengo taaaan presente.

Hoy hace 13 años que se fue. La verdad es que estuvo enfermo mucho tiempo y ya era mayor, pero eso no quita que se le eche de menos. Eso no quita que cada día esté en mi pensamiento o en el de cada uno de los miembros de la familia que tanto lo quiso y lo quiere.

Os dejo con el post (cambiar el 12 por el 13):


Hoy hace 12 años. Hoy mi corazón vuelve a llorar desconsolado. Hoy me he vestido de negro sin pensarlo. Hoy nada me satisface. Hoy nada me hace sonreír.

Hoy hace 12 años que sentí aquellas palabras por el teléfono, en casa de mis padres.
Era tarde, ellos estaban en la cama y yo en el sofá viendo la tele, ajena a lo que pronto iba a suceder. De pronto el teléfono sonó. Lo cogí rápidamente, no quería que se despertaran, pensé que alguien se había equivocado.

- ¿Sí?
- ¿Patri? Soy tu abuela. ¿Puedes pasarme a mamá?
- Claro....

martes, 31 de marzo de 2015

MI CONCILIACIÓN LABORAL. VUELTA AL TRABAJO DESPUÉS DE TENER UN BEBÉ

Hoy vengo a hablar sobre la vuelta al trabajo, o mejor sobre mi vuelta al trabajo y lo que supuso para mi dejar a mi bebé con otra persona que no fuera yo.

Para esto os voy a poner en antecedentes. 
Mi marido y yo siempre habíamos querido ser padres y soñábamos que él tendría un buen trabajo, para yo poder pedir una excendencia y pasar el primer año en casa con mi bebé. 

Pero la triste realidad fue todo lo contrario. Cuando estaba embarazada de 6 meses, a mi marido le comunicaron que pronto tendría que marcharse de la empresa. Trabajaba para una empresa externa, con una concesión de muchos años. Pero esto, a veces, no es garantía de nada. Y de la noche a la mañana, mi marido y muchos más compañeros por toda España, vieron que sus trabajos de toda la vida, se iban al traste al entrar una empresa nueva y decidir que no quería a nadie de los que había antes.

Como os podéis imaginar, a nosotros nos cayó como un jarro de agua fría. Porque necesitamos los dos sueldos para poder tener todo al día. Le queda nada de paro y ya empiezo a estar nerviosa. ¿Qué será de nuestra familia?. Facturas, alquiler, comida,...
Mi marido luchó por quedarse, incluso se rebajó ante la nueva empresa. Pero el bacalao ya estaba cortado y repartido.

Yo trabajaba en el mismo sitio que mi marido. Imaginaros volver allí, cuando sabes todo lo que ha pasado. Pero tienes que hacer de tripas corazón y seguir adelante. Aunque el día que volvía al trabajo, si me apuñalan, no sangro.
Cuando entré allí, me encontré que la nueva empresa había contratado al hombre que había estado sustituyendo a mi marido en vacaciones,... Así que sumé dos más dos y vi que me daba el resultado que odiaba. Enchufe. Enchufe. Enchufe. Al ser el hermano de quién es, entró en el puesto que mi marido tanto le gustaba.

Así que nada, tuve que empezar a trabajar y seguir con mi horario de siempre. Solo trabajaba media jornada. De 2 de la tarde a 8 de la noche. Para muchos puede ser un turno estupendo. Pero para mi no. 
Por la mañana no tenía mucho tiempo de hacer nada. Quería estar más tiempo con la niña, pero por la mañana está más aletargada. A las 11 me prepararaba. Preparaba mi comida y salía de allí como alma que lleva el diablo. Eso sí, antes de irme, la teti para la peque nunca faltaba.

Lo bueno de que mi marido esté en el paro es que desde que empecé a trabajar, él se queda con la peque. No puede estar en mejores manos y yo puedo respirar tranquila y no pensar en qué pasará. Además, mi marido sabe que puede llamarme para lo que necesite. Así que ni conciliación laboral ni nada. Papi cuida de ella.

El problema seguía estando en mi horario. Siempre me había gustado el horario de la mañana. Así que consulté a ver si podía pedir el cambio. Incluso lo hablé con mi compañera. Para saber si le parecería bien. Obviamente no. Pues a ella le encanta su horario y además, tiene la vida montada a partir de este horario. 
También me dijeron que cuando llevas seis meses en el mismo horario. Automáticamente es tu horario y si la empresa no quiere y mi compañera tampoco, no tienen porqué darme ese horario. Así que mi gozo en un pozo. 

Son una serie de catastróficas desdichas que al final te dejan echa polvo, al ver que no puedes hacer nada. Solo seguir con lo que tienes y rezar para encontrar algo mejor.

Llevo tiempo en esta empresa. Con este horario y sobre todo, con este insulso sueldo. No me puedo quejar porque tengo trabajo, si no algunos se me tiran a la yugular por decir esto, pero este es mi blog, mi espacio personal y hago y escribo lo que me da la gana. Así que sí. Me quejo con todo lo que está pasando.

Mi marido ha hecho alguna entrevista. Aunque muy pocas, la verdad (menos mal que todo está yendo hacia arriba y estamos saliendo de la crisis). El pobre se desespera, porque quiere tener un trabajo y yo me desespero porque me encantaría pasar una temporada en casa con la peque. 

Y como no me gusta todo lo que está pasando. Decido buscar yo también trabajo. Parece ser que si tienes dos carreras, has trabajado desde los 23 años,.... No te quieren depende para qué puestos. Así que decidí hacer lo que muchos... Quitar los estudios superiores y hacerme pasar por una que no lee un libro ni aunque la maten.
Una semana después me llamaron para hacer una entrevista. Estaba todo mi ser puesto en que esto pasara, en que me dieran el trabajo y pudiera decir adiós. Pasé el primer corte y todo genial. A los pocos días me llaman para hacer una segunda entrevista. Directamente con las personas interesadas. La entrevista. Fui sincera y a lo mejor eso me mató. 
Así que decididamente, carreras fuera. Y no pienso ser sincera. Mentiré como una vellaca. A los dos días de hacer la entrevista, solo me enviaron un mail para decirme:

Siento comunicarte que... Dejé de leer después de esto.

Así que seguía atrapada en un trabajo sin futuro, con pocas horas para ver a mi enana y no pudiendo hacer nada. Porque me sentía y me siento, frustrada con la situación y me siento más frustrada todavía, cuando llego a casa y mi marido está "xof", porque siguen sin llamarle para ningún trabajo. 

Hace una semana, se me dio la oportunidad de ir a trabajar a otro centro, dentro de mi empresa y aunque al principio tenía reticencias, me lancé a ello. Y no porque me encante el horario, si no porque más horas, significa más sueldo y eso significa: poder seguir teniendo un techo. Así que ahora soy una currante más de 8 horas, 5 el viernes, que no tiene tiempo ni para respirar. Lo mejor de todo es que el día pasa volando. Ahora miro el reloj y me doy cuenta de que solo quedan 3 horas. Y cuando tenga tiempo de volver a mirar, solo faltará media. 

Mi conciliación laboral es inexistente. Porque la situación que nos ha tocado vivir no es nada favorable para ello. Mi conciliación laboral se la llevaron unos duendes y ya nunca más ha vuelto. ¿Tendré conciliación laboral si tengo otro hijo? Sé que es un sueño (tanto la conciliación como tener otro hijo). Sé que no podrá ser. Y lo sé, porque somos dos currantes que trabajan, no para vivir y disfrutar, si no para sobrevivir, pagar facturas y tener un techo donde nuestra hija pueda vivir. 


La vuelta al trabajo después de Carlota no ha sido tan dura como imaginaba. Por suerte está en las mejores manos del mundo y no paran de enviarme fotos. La vuelta al trabajo, solo se ha hecho cuesta arriba, por estar separada tantas horas de mi polluelo. Porque solo pienso en estar con mi familia. 

Creo que este verano aprovecharé al máximo estar con ella. Este año será el primero que vea el mar. El primero que vayamos a la playa. Algo bueno tiene que tener vivir cerca de ella. 

Y vosotros. ¿Habéis optado por la conciliación laboral? ¿Tampoco podéis como yo? 

lunes, 2 de marzo de 2015

LA VIDA A VECES TE DA UNA PATADA DONDE MÁS DUELE

Hola gente,

Llevo unos días desconectada del mundo 2.0, pero es que estaba cabreada con el mundo, luego estaba enfadada y por último estaba asqueada. 

No quería saber nada de nadie, no quería ver la felicidad, después de lo que había trastocado mi vida.

Quería esperar para escribir unas palabras y desahogarme, pero eso no va a pasar, pues cuando estoy tranquila y empiezo me enfado con todo. Así que aquí va....

Hace unos días me dieron una terrible noticia. Una persona que quiero, una persona que adoro y que siempre está ahí para mi, está enferma. Esa persona ha hecho muchas cosas, porque esa persona es así. 

Aunque durante un tiempo estuvimos separadas, porque lo sentimos así, o mas bien lo sentí yo, nunca me la quité de la cabeza. Y un tiempo después, volvimos a vernos y aquello que dejamos atrás se quedó allí y lo que nos unió antes, nos volvió a unir ahora.

Esa persona estuvo en uno de los peores momentos de mi vida. Una ruptura me había dejado echa polvo y no quería que las personas de siempre me dijeran que no pasaba nada y que lo entendían, pues eso no era verdad. Esas personas no habían vivido lo mismo que yo, no habían pasado por ese duelo. Pero esa persona sí y es cuando me demostró que la amistad está siempre en lo bueno, pero que se demuestra en lo malo. Esa persona me sacó de un pozo sin fondo. Esa persona me ayudó a ver lo bueno de la vida, y no necesitó charlas infinitas, ni nada por el estilo, lo único que necesitó fue estar a mi lado.

Por eso, cuando la semana pasada me dijeron que estaba enferma, que la persona a la que considero de mi sangre, de mi familia, estaba mal, no me lo podía creer. Cuando me dijeron que lo que tenía era grave, no me lo podía creer. Cuando me contaron que debía estar un tiempo en el hospital y que no podría ir a verla, como yo quería, no me lo podía creer.

Quiero estar a su lado. Cogerle la mano. Decirle que todo irá bien. 
Quiero que sepa que estaré ahí pase lo que pase. Pero no se lo puedo demostrar de otra manera que no sea con un mensaje. 

Las visitas a lo lejos. Desde una ventana. Su aislamiento me da mucho por culo. Porque quiero abrazarla, quiero estar con esa persona que siempre ha estado a mi lado. Quiero poder ir y decirle que esto lo superará y que todo será un mal sueño.

Pero lo que más me jode es que esto le pase ahora. ¿POR QUÉ?

Por fin se había desquitado de su vida anterior. Por fin ese maldito capítulo, que muchas lágrimas le hicieron derramar se había acabado. La luz al final del túnel, le enseñó que hay vida que vivir y que todo lo que había pasado era una prueba.
Ahora, en estos momentos, le tocaba vivir la vida que quiere. Con un trabajo que le encanta. Con una pareja que le quiere. Con todo el amor que le rodea. 

Pero el destino le ha jugado una mala pasada. Porque esto no lo vio venir. Nadie lo vio y eso es lo peor. Porque no te puedes imaginar que a una persona buena, que siempre hace todo lo que puede por los demás, el destino le tenga esto guardado. 

Ahora me doy cuenta eso de que no somos nada. De que tenemos que vivir la vida como queremos. Cualquier día puede acabar. 

Pero esto no pasará. Porque aunque el destino sea un cabrón, sé que esa persona seguirá adelante y todo lo veremos como la pesadilla que es. Porque esa persona es fuerte, porque esa persona tiene un futuro y un presente esperándole. 

Y ahora siendo egoísta te digo a ti. No puedes flaquear, debes ser fuerte, y debes hacerlo por ti y por todos los que te rodean. Porque yo no sé que haría ahora sin ti. Porque nuestro desencuentro fue en otra época. Pero ahora te quiero a mi lado. Porque sé que eres una persona que merece que la tengas en su vida. Porque sin ti, la vida sería muy gris, porque sin ti, no sé a quién marearía con mis estúpidos problemas (ya te dije que era egoísta). 

Así que lee esto bien. A LA MIERDA LA ENFERMEDAD, PORQUE TODO ESTO ES UNA DURA PRUEBA QUE VAS A PASAR CON MATRÍCULA DE HONOR.  (¿De acuerdo?).

Sabes que eres una de mis personas favoritas y que para mi, una de las más importantes. 

TE QUIERO. 

Ah!!! Y una última cosa. Debes ponerte buena porque cuando salgas y estés curada, nos iremos de crucero, nos tumbaremos al sol, beberemos unos cóckteles y viviremos mil aventuras (y no te preocupes, nuestra historia con el pasillo, siempre será nuestra, solo tuya y mía).