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martes, 26 de noviembre de 2019

MAMÁ QUIERO SER ESPÍA. LA IMPORTANCIA DEL APOYO A LOS SUEÑOS DE NUESTROS HIJOS

Hacia mucho tiempo que no me pasaba un rato a escribir. 
Mi día a día, en estos momentos es un sinfín de actividades que me quitan el poco tiempo que tengo para poder sentarme y escribir simplemente por el placer de hacerlo. Pero ayer noche, mientras veía un programa, tuve la necesidad de venir y escribir este post. 

Una de las cosas más importantes en mi maternidad es el que Carlota siempre se sienta apoyada y querida en sus sueños
Pienso, que los padres debemos estar ahí para alentar y apoyar los sueños que nuestros hijos tengan. Creo que es una parte muy importante, primero porque se sentirán queridos y luego, porque esto le ayudará en su propia autoestima y no dejarse vencer con el primer obstáculo que se presente.


Como os decía, ayer, mientras veía la tele con mi medio limón, aprovechando que Carlota ya dormía sentí la necesidad de venir y plasmar estos pensamientos. De contaros el porqué pienso que es tan importante. 

Y es que, vi como un chaval de tan solo 19 años, con un bonito sueño, como el de ser cocinero, se veía empañado al no sentirse apoyado por aquellos, que se supone que más te quieren y siempre estarán a tu lado.



Cada noche, después de cenar, mientras la peque ya está durmiendo, mi medio limón y yo nos vemos Masterchef USA en Cosmo. Dura una hora, no como el interminable Masterchef España que dura más de dos horas y media, así que nos vemos el programa mientras hacemos la digestión de la cena y nos vamos a dormir. 

Anoche era el día especial para los 7 mejores. Alguien de su familia iba a estar con ellos y apoyarlos. Fueron entrando todos los familiares de los concursantes, maridos, mujeres, madres, padres y le llegó el turno a Micah, como he dicho antes, un chico de tan solo 19 años.
En ese momento Gordon le dijo que su familia no había podido ir, pero que la familia de Masterchef estaba a su lado siempre. Es la primera vez, en las 10 ediciones que un concursante no recibe una visita de un ser querido.




Se me rompió el alma y pensaréis, bueno, a lo mejor los padres, realmente no podían ir. 
El problema viene desde el día en que entró. Cuando se presentó al concurso, fue el único que no tenía a nadie en las gradas apoyándole. Cuando Gordon le preguntó el porqué, Micah explicó que lo había dejado todo para presentarse al concurso, que ni siquiera sabía si tendría casa al volver, pues su padre estaba en contra de este sueño culinario y le dijo, si se presentaba al concurso, no volviera. 


Ayer, cuando vi la cara que puso ese pobre chaval al ver que seguían sin apoyarle, sin tener el amor y el apoyo incondicional de los suyos, se me rompió el corazón en mil pedazos. 
Tuve que levantarme, acercarme a mi niña y darle un beso. Le susurré al oído lo mucho que la quiero y le pedí que persiguiera siempre sus sueños. 


Micah cocinó lo mejor que pudo, entre lágrimas, pues se sentía muy desdichado al verse de nuevo solo. Sé que apreció las palabras del Chef Ramsay cuando se acercó y le explicó que a su edad a él le pasó lo mismo, pues su padre no se sentía orgulloso de él y no le apoyó en el camino. Pero aún así, el chico estaba roto y no cocinó con el entusiasmo que suele tener.



No siempre me he sentido apoyada en mis sueños o en mis ganas de aprender. Y en cierto modo, me sentí algo identificada con él y con ese sentimiento de abandono y soledad. 
Desde hace 10 años, tengo a una persona a mi lado que siempre me apoya, que no me juzga, que me alienta a seguir adelante, que me dice lo loca que puedo estar, pero él siempre se apunta a esa locura. 


Cuando nació Carlota me prometí a mi misma algunas cosas, una de ellas fue esta. Apoyarla en sus sueños. 
Cuando hace unos meses me dijo, quiero ser bombera y espía le dije: pues si es lo que quieres, aquí me tienes para apoyarte y ayudarte en todo lo que pueda.
Sí, solo tiene 5 años y seguramente cambie de parecer, pero y si no... Le digo que no puede ser espía, porque es peligroso o que eso solo se ven en las películas???
No. Mi labor es apoyarla y estar a su lado, quiera ser bombera, espía, cocinera o lo que ella más desee. 


No sé cómo lo veis vosotros, pero para mí, el apoyo, el sentirse querida, entendida por las personas más cercanas como son su familia, le ayudarán a conseguirlo. Si les ponemos la zancadilla desde pequeños, el día de mañana no tendrán ilusión por nada. ¿Realmente es lo que queremos para ellos?

Yo lo tengo claro. Ella siempre me tendrá a su lado, apoyándola a cada paso del camino, guiándola y haciendo que se sienta querida, amada y siempre con gente a su alrededor. No es nada bonito sentrite solo, sin nadie a tu lado.

miércoles, 21 de octubre de 2015

CRUZANDO DEDOS DE MANOS Y PIES. ¿LA VIDA VUELVE A SONREIRNOS?

No sé si gritar de la emoción. No sé si estar contenta, nerviosa, o miedosa.

Os cuento la historia: Mi marido y yo estábamos como locos de contentos cuando nos enteramos que estaba embarazada. No podemos decir que nademos en la abundancia, pero en ese momento no podíamos quejarnos, los dos teníamos un trabajo y nos lo podíamos combinar de tal manera que no tendríamos que dejar al bebé en la guardería cuando a mi se me acabara la baja por maternidad (sí, esa baja que da risa que tenemos en España). 


Cuando estaba a la mitad del segundo trimestre, llega un día mi marido y me dice: La empresa ha perdido la concesión. Viene una nueva, pero no te preocupes, nos han dicho que han pedido que nos subroguen (aquí debo decir que tanto mi marido como yo estábamos en una empresa externa que da ciertos servicios a otras empresas más grandes. Yo sigo en ella). Pero mi cabeza empezó a dar vueltas y a temerme lo peor. Del dicho al hecho hay un trecho, y si al final se quedaba en la calle. Ahora ya no éramos dos, íbamos a ser tres bocas que alimentar, vestir, y todo, y mi sueldo, al estar solo 6 horas y siendo externa, no es que dé para mucho, gracias que pagáramos las facturas. Necesitábamos su sueldo (el paro para nosotros no llegaba, pero es que tampoco queríamos que se gastara).


jueves, 16 de julio de 2015

VUELTA A EMPEZAR. DEJAR TU VIDA EN STAND BY

Vuelta a empezar. Tal y como vino se fue.
Dicen que Dios aprieta, pero no ahoga. Yo empiezo a notar la soga alrededor del cuello.
Siempre he escuchado esa frase: Cuando se cierra una puerta, otra se abre. Yo me conformaría con que se entornara una ventana, solo un poquito, porque pondría la mano, el cuerpo o lo que fuese necesario y no dejaría que la cerrara más.
Parece que nuestra puerta está atascada y no quiere abrirse. 

Tener que poner tu vida en stand by es una mierda. Sobre todo cuando ves que los demás no paran, siguen hacia delante (o hacia atrás, que algunos hay). Pero tenemos que hacerlo. Tenemos que parar y lo que hemos creído un sueño en esta semana y media, se ha tornado eso, un sueño que cuando te despiertas ya no existe.

Así que vuelta a empezar. Vuelta a seguir levantándonos cada día por ella, por nuestra niña. Vuelta a buscar trabajo, vuelta a ponerse nervioso cada vez que suena el teléfono, pensando que llaman para una entrevista. Vuelta a dejar los sueños de lado, por falta de todo.

Dicen que el dinero no da la felicidad. Puede que sea cierto. Pero el dinero puede darte una estabilidad económica que no hace que te despiertes por la noche y empieces a hacer números para saber de dónde quitar para poder seguir teniendo un techo. 

¡Que pena que no tengamos de donde quitar!
Pero tenemos suerte. No hace falta que nos quitemos nada. Por ahora, aún estando como estamos llegamos a final de mes. Pelaos. Pero llegamos. Y eso no todo el mundo puede decirlo.
Tenemos que ser positivos. Tenemos que pensar que en algún momento algo saldrá. Que a lo mejor esto ha pasado porque algo mejor nos espera al final del túnel.

Pero ¡coñe! que túnel más largo. Podría dejarse ver el final y así no perder la esperanza. Porque se pierde. Creedme y a veces no es lo último que se pierde, por mucho que te lo repitan. 

Así que aquí estoy. Intentando olvidar el día de ayer y rezando porque algo bueno nos espere. Que ese cambio que tanto anhelamos. Esa oportunidad que tanto nos merecemos llegue. Nosotros no cesaremos en nuestro empeño en ir a buscarla. 

Cariño, esto es solo para ti. Tenemos que ser fuertes. Algo llegará y podremos por fin, seguir con nuestros sueños.
Siento que ayer no fuera tan dura como tenía que ser. Tuve mi momento flaqueza y al final, aunque fue a ti a quien le dieron la noticia, fui yo la que terminó llorando por impotencia y por ver que volvíamos a nuestra pesadilla y a dejar todo lo que habíamos hablado y soñado en stand by.
Te quiero.