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viernes, 18 de octubre de 2019

#VDI5: CONCILIACIÓN

Y vuelvo otro viernes con el carnaval de posts, #VDI de Madres Sueltas propuesto con una nueva palabra.
Esta semana toca la palabra CONCILIACIÓN.
Cuando oigo esta palabra lo tengo claro... Conciliaqué? Eso no existe. Es un bulo, es una utopía que nos hacen creer a la que podremos acceder, pero ¿existe de verdad?
No pueden decirme que conciliación es poner más guarderías para que mis hijos estén cuidados cuando yo tengo un horario compatible con mi vida. 
No pueden decir que para conciliar lo que debo hacer es pedir reducción de jornada, con reducción de sueldo, porque eso NO ES CONCILIACIÓN.
No pueden señalarnos con el dedo a aquellas personas que hablamos de conciliación y decimos la realidad. En este país, la conciliación NO EXISTE
No hace falta ser padre y/o madre para querer conciliar con tu vida. Los horarios que muchas personas tienen, con particiones de horas entre medio, haciendo que calientes la silla en vez de ser productivo, no ayudan al proceso.
Pienso seriamente, que las empresas necesitan un cambio de actitud y un cambio en la visión de futuro. No por estar más horas en la oficina, eres el que más trabaja. Y el homeworking, puede ser MUY BENEFICIOSO, para muchas personas.
Así que vuelvo a decirlo CONCILIA-QUÉ?

viernes, 7 de septiembre de 2018

GUARDERIA. ¿SÍ O NO?

Estos días se ha reabierto el debate de las guarderías. He visto algunos post de amigas y compis blogueras y he pensado que no quería dejar pasar la oportunidad de decir la mía.

¿Vosotros estáis a favor de la guardería? ¿Sois de los que pensáis que a los niños les va bien estar en la guardería? ¿Sois de los que pensáis que no es necesario y mejor que se queden en casa? ¿Sois de los que pensáis que es el último recurso?

Sinceramente, antes de ser madre, a mi nunca me parecieron mal las guarderías, al contrario, pensaba que eran absolutamente necesarias y que los niños estaban estupendamente allí dentro, separados de sus padres. Al fin y al cabo, a mi me llevaron cuando no tenía mas que dos o tres meses, por temas laborales de mis padres y por ello, lo veía completamente lógico.
Pero la gente cambia y yo cambié de parecer con esto. ¿Os acordáis de la frase... donde dije digo, digo Diego? Pues eso. 

Cuando empezamos nuestra aventura por ser padres, a mi me dio por informarme de muchas cosas y entre ellas, estaba la de la guardería, las posibilidades y mil cosas más. Empecé a pensar... Pero si un bebé es totalmente dependiente de su madre. Si un bebé necesita adaptación (joer... que hasta los adultos la necesitamos muchas veces) cómo lo vamos a dejar todo el día sin una figura que conozca y le reconforte??

Tener a Carlota me hizo darme cuenta de muchas cosas que estaba equivocada y de verdad pensé... pero cómo nos tienen tan engañados?? en realidad no estamos engañados, es que nos han enseñado de una manera y esto lo vemos lo más normal del mundo, cuando lo normal sería que este servicio de guardería, madre de día, .... Solo estuviera para momentos puntuales, porque la madre o el padre, deberían estar estos primeros meses con los pequeños.
No encuentro normal que tengamos que dejarlos tan pequeños en la guardería, ni siquiera tienen seis meses y ya tenemos que reincoporarnos al trabajo. Esto no es conciliación ni nada, pero de este tema ya hablaré otro día, porque la NO CONCILIACIÓN, da para un buen post.

En fin, Yo soy de guardería si no me queda otro remedio. Yo soy de, me quiero quedar con mi hija todo el tiempo posible. Yo soy de, si no puedo quedarme yo, por tema laboral, se queda el padre, pero la guardería será nuestro último recurso y así lo hicimos.

Pero ya sabéis que soy promotora del RESPETO. Respeto a las decisiones que tome cada familia. Respeto a esos padres que piensan diferente y educan de otra forma. Por lo que respeto a todas esas madres o padres, que decidieron llevar a sus hijos a la guardería unas horas para tener tiempo para ellos, para poder trabajar más relajadamente, para que "se acostumbraran" (porque esto todavía se dice, eh!!) y mil cosas más. Respeto a aquellas familias donde uno ha dejado de trabajar durante un tiempo (casi siempre la madre), porque han decidido que ellas NO quieren llevar a sus hijos a la guardería. Respeto a aquellas familias, que como la mía, tuvieron que decir, sí o sí debe ir a la guardería porque no tengo más opciones.



Ella empezó la guardería cuando tenía año y medio (en enero, con lo que no hizo todo el curso) y además empezó yendo tres horas al día, de 3 a 6 de la tarde, que es cuando nadie podía estar con ella y puedo aseguraros que todos lo pasamos realmente mal durante el periodo de adaptación. Al año siguiente hizo todo el curso de guardería, pero no todo el día. Pensamos que con el nuevo horario de su padre podríamos ahorrarnos que fuera por la tarde. Se quedaba al comedor y dormía la siesta y al despertar, papi iba a recogerla.

Como digo, si hubiera podido, ella se habría ahorrado la guardería y se hubiera quedado con uno de nosotros. Pero al tener los horarios que tenemos (como la mayoría de familias), la conciliación y el poder quedarse en casa, es casi imposible, y para no sobrecargar a los abuelos con tareas que no tienen por qué tener, decidimos que esta era la mejor opción.

Por ello buscamos la mejor guardería que se adaptara a las necesidades de nuestra pequeña y puedo decir que en eso, acertamos de lleno. En la etapa de la guardería hemos estado muy contentos. Se han adaptado a nosotros sin problema y las profes siempre han estado ahí cuando las hemos necesitado. Así que decidimos que del cole, seguiría ahí y como ya os conté en posts anteriores, estamos muy contentos  por la elección.

Creo que si tienes que llevarlos sí o sí, a la guardería, es mejor que te tomes tu tiempo y mires todas las opciones disponibles, que intentes ir a reuniones a todas ellas, que te enseñen instalaciones, conozcas profesoras y te den la facilidad de poder ver o estar presente siempre que puedas.

Y vosotros , ¿qué pensáis? ¿cuál es la opción más factible para vosotros?

lunes, 5 de septiembre de 2016

VUELTA AL TRABAJO DESPUÉS DE VACACIONES. #CONCIALIARESVIVIR #CONCILIACCION

¿Sabéis una de las cosas que más me gusta de las vacaciones? El tiempo que paso con mi niña. No tengo que mirar el reloj pensando que llego tarde, que me tengo que marchar a trabajar y mil cosas más. No. El tiempo es solo para nosotras y sinceramente, con la no-conciliación que tengo en casa, estas tres semanas, desgraciadamente, han sabido a poco.

Esta semana en twitter habrá varias personas que hablen de la conciliación en nuestro país. El sometimiento que tenemos la mayoría de madres a elegir entre nuestro trabajo o nuestra familia, sintiéndonos siempre culpables con la elección que tomemos.

(entra en el enlace y entérate de qué podemos hacer para ayudar)

Cuando me casé una de las cosas que teníamos en mente era ser padres. Nos gustan los niños y los dos estábamos enamorados con la idea de formar una familia. Aún seguimos enamorados y también nos encanta nuestra familia. Pero la cruda realidad nos llevó a tener que plantearnos los tiempos para poder ser padres. Sí, como lo leeis. Lo primero fue que mi medio limón estaba en paro y no encontraba nada. Era desesperante y aunque echaba mil curriculums parece que no terminaba de gustar a nadie. Al final encontró un trabajo a jornada completa, en la que el sueldo era ínfimo, pues no llegaba ni a mileurista, pero como mínimo tenía trabajo y algo cobraba. Cuando llevaba un año, viendo la espectativa de trabajo y nuestra edad, decidimos que era el momento, nunca llegaría ese "momento perfecto". Así que nos lanzamos a la piscina y en tres meses estaba embarazada. Cuando estaba a mitad de embarazo, sobre la semana 20-22, a mi marido le dijeron que el trabajo por el que luchaba cada día y por el que se había roto los cuernos, cambiaba de empresa y la nueva que entraba no quería a nadie antiguo. Habló con ellos. Se desesperó. Les dijo que renunciaba a lo que tenía en la otra empresa, pero que necesitaba el trabajo. Y más ahora que llegaba otra boca que alimentar. Nuestro gozo en un pozo. Pues nada. Se encontró sin trabajo cuando la peque tenía tres meses. Yo estaba en casa, apurando los días de la baja

Porque hablemos de la baja por maternidad. Una baja que es casi inexistente, tendría que ser como MÍNIMO, de seis meses, como marca la OMS la LME. Es lo mínimo que pido, podría pedir más, pero creo que los seis primeros meses son primordiales para que la madre y el hijo estén juntos en todo momento.
Yo para poder tener todo ese tiempo, junté la baja con la lactancia y con las vacaciones. Al final tuve cinco meses y medio. 

Pero no tenía porqué hacerlo si tuviéramos una baja por maternidad lógica y normal. Si pudiéramos ausentarnos de nuestro trabajo más tiempo para poder estar con ellos. Para no tener que elegir.

Ya no os digo nada de la baja de paternidad. 15 míseros días. ¿Qué lazos tiene ese padre que está solo 15 días con su hijo todo el día? Nada. Os lo digo.

Y luego vuelves al trabajo. ¿Reducción de jornada? En nuestro país eso va acorde a reducción de sueldo. Como podéis imaginar a mi ni se me pasó por la cabeza poder hacer algo así. Primero porque en mi puesto y tipo de trabajo el horario es blindado y segundo, porque me reiría yo del sueldo que me quedaría para pagar las facturas.


Empecé a trabajar. El horario de tarde me mataba, pues siempre llegaba muy tarde a casa. Y tenía que irme a media mañana para llegar al trabajo a la hora. Después el sueldo, unas horas que las trabajaba, pero no se reflejaban ni lo más mínimo a final de mes.
Mi empresa me propuso cambiar de centro y de puesto. Sería con un sueldo mayor, pero también subía las horas de trabajo. Lo sopesé con mi marido. Tenía que cogerlo. Él seguía buscando, pero no encontraba nada. Los dos empezábamos a desesperarnos y al final accedí a ese nuevo trabajo.

Sí. Yo decidí que quería prosperar. Sí. Decidí que necesitábamos más dinero para que mi hija tuviera un techo bajo el que poder estar. Así que pasé a tener un trabajo a jornada completa. Mi horario: de 8:30 a 18:00 horas de lunes a jueves, con los viernes la salida a mediodía (14:00). (si hiciera cada día de 8 a 4, haría las 40 horas y podría irme a casa a una hora en la que poder recoger a mi hija de la escuela y jugar por la tarde con ella y no recogerla casi a la hora de la ducha-cena-dormir. Casi 12 horas fuera de casa toda la semana). 
Sí, el fin de semana, "por suerte", lo paso en casa con ella y con la familia. Pero así no disfruto de ella. Y es que estas vacaciones he visto lo necesario que es tanto para ella, como para mi, pasar más tiempo juntas.

Sigo dando el pecho. Mi pequeña de dos años sigue mamando. Porque sí, porque decidí que la lactancia materna era importante, porque vi que era una fuente inagotable, no solo de alimento, si no de amor y un fino hilo que nos sigue uniendo. Hay mucho hilos más, pero desgraciadamente, este es el más presente cuando llego a casa, porque sí, porque pasamos mucho tiempo separadas. Y al final me agobio en el trabajo, no tengo ganas de seguir, la echo de menos, quiero estar más tiempo con ella. No quiero que vaya a la guardería todo el día si puedo evitarlo. Pero va. Va porque al final el papi (que por cierto, no tuvo sus dos semanas de baja por paternidad porque estaban a punto de echarlo y le dijeron que si quería quedarse eso restaba puntos, no las hizo) también trabaja todos los días.

#ConciliarEsVivir. Y es que debemos hacerlo. Debemos luchar. Debemos pedir lo que es nuestro. ¿Cuántos estudios hay de rendimiento en el trabajo? ¿Cuántos países han visto que si sus trabajadores están contentos rinden más en menos tiempo y salen antes? Pero en este país de pandereta, donde se aplaude al que nos roba dinero a los pobres para su beneficio y castiga a un pobre hombre que no tiene donde caerse muerto y lucha por sus hijos, qué queremos?

Sigamos votando siempre a los mismos. Sigamos haciendo oídos sordos a las peticiones. Sigamos haciendo la vista gorda ante estas garrapatas que nos chupan la sangre y lo poco que tenemos. #Concialiaccion es lo que necesitamos. Únete al movimiento. Intentemos conseguir algo mejor, no solo para nosotros, si no también para nuestros hijos.

jueves, 14 de enero de 2016

UN BEBÉ EN EL CONGRESO. HABLAMOS DE CONCILIACIÓN

¡Hola lectores!

Pues hoy quería dejar el blog descansar y venir con un #recordandopost pero después de lo que pasó ayer, he pensado que me gustaría aportar mi granito de arena.

Ayer, Carolina Bescansa, del grupo político Podemos, apareció en el hemiciclo con su bebé. No. No lo dejó en la guardería que tienen en el Congreso. Sí. Decidió que lo quería llevar. Y eso, ha suscitado todo tipo de comentarios.


Debo decir que yo no lo veo ni bien, ni tampoco mal. Entendedme. Yo pienso que si ella puede ejercer su trabajo a la vez que tiene a su hijo con ella, pues felicidades y adelante. Es una forma de conciliar??? Para mi sí, es una forma, pero no la única y tampoco es de las que podemos tener las demás madres.