
Hoy me apetece hablar sobre uno de mis temas favoritos. El porteo.
Ya sabéis que nosotros siempre que podemos porteamos a la peque. Aunque de vez en cuando, el carro no va mal. Pero a mi el porteo me ha salvado de muchas. Desde calmarla cuando tiene un mal día o se levanta llorando. A darle de mamar mientras voy a hacer la compra, quedo con alguien o simplemente me apetece pasear.
Cuando me quedé embarazada, como muchas mamis, empecé a leer y a empaparme de información y saber cuál sería nuestra forma de criar al bebé. Mi marido y yo teníamos claros ciertos aspectos y el del porteo, por mi parte, apareció nada más quedarme embarazada. Él no las tenía todas consigo y hasta que no probó la mochila no se acabó de ver. Pero sinceramente, poco tiempo después me decía que le encantaba portear. Y hoy día lo hacemos los dos (yo más que él, no nos engañemos ;P)