Hoy vengo un post de desahogo de esos muy míos donde necesito sacar lo que llevo dentro, desde hace varios días, para expulsarlo de mi mente y de mi cuerpo. Porque poco a poco, esto me envenena.
Todos los que me leéis o me seguís por las RRSS sabéis que desde un buen principio tuve claro que había cosas que no permitiría con mi hija. Una de esas cosas es "obligarle" a ser quien no es por agradar a los demás.
Escribí sobre ello en el post: para cuándo braguitas de superheroes. Lo dejé claro, nosotros enseñamos a nuestra hija a ser independiente, a saber tomar sus propias decisiones, sabiendo las consecuencias que eso puede llevar. Que si quieres ser de una manera, que no se ajuste a los cánones impuestos por la sociedad, debes aprender a que ciertos comentarios te resbalen y saber defenderte en los momentos de mayor intensidad.
Y todo esto, la peque, a sus casi 5 años lo tiene claro. Y me fastidia pensar que ella sí lo tiene claro y las personas más cercanas, las personas que nos rodean siguen con su mente cerrada, en un mundo arcaico.
