Hoy
día el bullying (acoso) está a la orden del día. Y como madre que soy,
me preocupa mucho que en un futuro mi hija pase por algo parecido.
Sinceramente
cuando yo era joven, existía el acoso, porque desde el principio de los
tiempos ha existido. Hemos tenido que lidiar con ello, pero al no
existir las RRSS e internet en general, podíamos sentirnos "a salvo" en
algunos momentos del día. Como por ejemplo, al llegar a casa y sentirte
bien porque ya no tendrás que soportar que se metan contigo, se rían o
te hagan alguna cosa.
Hace
unos días paseándome por Netflix (ya sabéis lo fan que soy de esta
plataforma de que cómo me ha salvado la vida de seriéfila y cinéfila con
su amplia carta de variedades) vi un título: Ciberbully. En el resumen
ponía: Le robaron su identidad por internet y le hicieron la vida
imposible.
Solo
de pensarlo, de verdad, me entran escalofríos. Enterada de lo que pasa
en el mundo y como madre preocupada, decidí verla. Nosotras, como
madres, tenemos que saber actuar ante esta situación y ver esos signos
de aviso, si en algún momento nuestros hijos pasan por una depresión,
acoso, o lo que sea.
En
esta película conoceremos a Taylor, una chica de 17 años que vive con
su hermano pequeño y su madre divorciada. Va al instituto todos los días
con sus amigas Samantha y Cheyenne.
Algunas
personas de su entorno, compañeras sobretodo, se meten con ella con
algunos comentarios, pero no pasa de ahí y ella los ignora, pero todo
cambia el día que su madre, por su cumpleaños, le regala un portátil
para ella sola.
