lunes, 12 de diciembre de 2016

JUGUETES PARA TODOS SIN IMPORTAR NADA MAS QUE LOS NIÑOS

Llevo unos días viendo circular una foto por diferentes RRSS y con ella se ha abierto el debate de los juguetes y de cómo nuestra sociedad está llena de prejuicios.


La foto en cuestión es esta:


Supongo que muchos estáis de acuerdo con ella. Es fácil saber si un juguete es para niño o para niña. Solo hay que saber si a ese niño le gusta el juguete. ¿Por qué un niño solo puede jugar con camiones y no con muñecas? Y viceversa, ¿las niñas solo pueden jugar con cocinitas, con muñecas y nunca con nada mecánico o de herramientas?

Nosotros, que nos jactamos de ser una sociedad progre, estamos llenos de prejuicios de la era de cromañón, que me hacen pensar que no estamos tan avanzados como pensamos. Nuestros pensamientos suelen ser de la era de la Inquisición.

¿Recordais cuando érais pequeños? Yo sí. A mi siempre me regalaban muñecas. Nada de juegos de mesa, porque al ser hija única mis padres decían que no tendría con quién jugar y nada de camiones o balones, porque era una niña. A mi primo todo lo contrario, balones, camiones, coches, construcciones,... Cuando queríamos jugar con los juguetes del otro, simplemente lo hacíamos, aunque siempre terminábamos con los de cada uno, para que nuestros padres no nos preguntaran que hacíamos.

Y es que así es como nos lo marcan en todos los sitios. Sin ir más lejos, este fin de semana, aprovechamos para ir de compras navideñas. Y como no, en la parte de juguetería de unos grandes almacenes se veían los juguetes que estaban separados por zonas y los niños iban y venían por todos lados. Mi hija iba corriendo, cogida de mi mano: mira mamá... mira... ¡UN PEZ!... ¡POCOYO!... y así con todo.

Mirando un juguete para el cumple de nuestro sobrino, vi una escena que no me gustó nada. Había una niña que junto con su hermano (eso creo porque iban juntos), estaban mirando los coches. Había un camión grande y la niña le decía a su madre que lo quería, como su hermano. Ella la miró, puso una mueca para luego decirle: ¿no prefieres una muñeca o un disfraz de princesa?

¡¿En serio?! ¿Qué pasa que a la niña no le pueden gustar los camiones? ¡Ah no! tiene que ir de princesa Disney, no sea que se convierta en un marimacho... Mi hija tiene un camión, que le encanta llevar cuando vamos al parque. También tiene unos coches pequeños, con los que siempre juega. ¿Se los tengo que quitar? ¿Tengo que decir que no le regalen eso? Me gusta que lo hagan. Justamente, el camión se lo regalaron junto a un cubo y una pala para su primer cumpleaños. 

Hace unos días (una semana más o menos) estaba trabajando y recibo un mensaje. ¿Qué le compro a tu hija para Navidad? Sinceramente, no lo sabía, a ella le gustan muchas cosas y tiene de todo. Estaba trabajando y no podía parar a pensar qué podían regalarle. Entonces, la persona empezó a enviarme fotos: muñecas, barriguitas, pin y pon... Si os soy sincera, no estaba por la labor de pensar, porque como digo estaba trabajando, así que de las opciones que me envió le di un par y le dije, compra lo que veas. Cuando salí, por la tarde y me puse a revisar el whatsapp me di cuenta. Todo muñecas. Y con esto no quiero decir que a la peque no le gusten las muñecas. Que anda como loca con su bebé, llevándolo en su carrito de paseo. 

Parece que todo tiene que tener sexo. Hasta los pasteles. Si son de superhéroes, son pasteles para niños. Si son de princesas, para niñas. Vivimos en una sociedad sexista. Sin más. No queremos darnos cuenta, o pensamos que el tema no va con nosotros, pero así es. 
He leído mucho blogs hablando de estos temas. Aún me acuerdo del post que hizo Un papá como Darth Vader, el día que su hijo se fue al parque a jugar con su cuello de color rosa. Y el otro día, sin ir más lejos, Doble Aventuras, un blog que sigo desde que empecé en la blogsfera, hablaba sobre este mismo tema, que hoy abordo yo.

Este año, Papá Noel le traerá una cocinita a la peque, ya que lleva tiempo con el juego de la imitación y como ve a mami en la cocina, quiere tener la suya. Pues bienvenida cocinita. Pero ¿qué pasa si la peque en vez de una cocinita, le gusta más una mesa de herramientas? Pues por nosotros, ningún problema. Porque la habría tenido igual. El problema lo tienen los de siempre... Los de fuera. Esos que no tienen ni voz ni voto en esta familia, pero se empeñan en seguir diciendo la suya.

Ellos nacen sin prejuicios de ningún tipo. Les da igual ser niños, que niñas. Somos nosotros los que les metemos esas ideas estúpidas en la cabeza. 
Recuerdo hace unos pocos años. El boom de Frozen llegó a nuestras vidas. Nuestro sobrino había visto la película y era la primera vez que estaba enganchado. La quería ver a todas horas. Se aprendió la canción en 5 o 6 idiomas, viendo videos del youtube. Para su cumpleaños y Navidad, pidió cosas de Frozen. Nosotros le regalamos una muñeca que al acercarte cantaba. Sí, mi cuñada me odió y mucho. Pero él fue feliz. Ella no me odió por regalarle una muñeca, si no porque cantaba. Jajaja. Ya sabemos que a los padres nos da cierto repelús todos aquellos juguetes con sonidos, porque podemos acabar hasta la coronilla de escucharlos. Fue el regalo que más le gustó, con diferencia y es que era algo que él quería a toda costa. Nos dijo que para Carnaval quería disfrazarse de Elsa. Madre mía la que se lió en casa. Unos diciendo que no pasaba nada, que era pequeño y que solo quería imitar aquello que le gustaba. Pero su padre no. Su padre dijo que nada de nada de princesas. No. No opiné, no quise meterme en ese berenjenal y pasé de decir la mía. Pero sí, me dio pena de que el enano no pudiese disfrazarse de Elsa.

Un año más tarde, también para su cumpleaños, nos explicaron el pequeño problema que tuvo con su fiesta en el cole. Él quería un pastel, como no, de Elsa. Y cuando se lo dijo a unos niños de su clase, estos se echaron a reír y le dijeron que eso era de "niñas" y que no podía traer una princesa al cole. El pobre llegó echo polvo a casa, y lo primero que le dijo a su madre era que no quería tener nada de Elsa. Que el mejor de la película era Olaf. Y que su pastel tenía que tener forma de muñeco de nieve.

Y ahí me di cuenta. ¿Cómo esos niños de una edad de 5 o 6 años ya piensan esas cosas? Porque sus padres, nosotros, se lo metemos en la cabeza. Ellos son felices con cosas inofensivas, pero nosotros no lo vemos así. Y empezamos a pensar en lo peor, porque así nos han educado.

En fin... pienso que tenemos mucho por recorrer. Degraciadamente, para mi, en vez de ir hacia adelante, vamos hacia atrás. Y es que los niños son eso: NIÑOS. Ellos juegan con lo que quieren, con lo que ven y con lo que les hace felices.

2 comentarios:

  1. Mira que cosas con esta Elsa, mi hijo tiene dos años y medio y le encanta, igual canta y canta la canción, en español y en inglés. Él aun no pide juguetes ni nada, pero ahí va pidiendo la canción de Elsa por todas partes, yo lo que digo es que está enamorado de ella. Mi esposo a veces cae en decirle "eso es de niñas" y yo le digo que no lo haga, le está creando prejuicios. Ya me está comprendiendo un poco más, ahora le hice una cocinita DIY y a mi esposo le gustó el resultado, el que no está muy convencido es el peque, aun no le encuentra la gracia, pero al menos lo tiene todo a disposición. También tiene muchos peluches y estoy pensando en comprarle una muñeca, porque los arropa y juega de darles comida o biberón. :) Saluditos. Piri

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  2. Uf si te digo que hace un par de semanas una señora (vecina) me increpo en el centro comercial porque le estaba comprando una cocinita a mi niño y "lo iba a amariconar" (palabras textuales). Me dieron ganas de todo, pero me di la vuelta con mi cocinita y me fui. Se nos va la mano con esto de las guerras de sexo y luego nos escandalizamos con la violencia de género... si no les sabemos educar en la igualdad, ¿Que esperamos??

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