martes, 21 de marzo de 2017

EL SUEÑO EN LOS NIÑOS. COMO LO LLEVAMOS EN CASA

Recuerdo que una de las primeras cosas que me decían cuando ya se me notaba el embarazo era: Duerme todo lo que puedas ahora, porque cuando nazca...

Sinceramente, pensé que eran unos exagerados. Mis padres siempre me habían dicho, que de bebé yo había sido una santa. Desde el primer día dormía plácidamente y cuando me tocaba comer, simplemente me despertaba y me quedaba mirando a mis padres, a través de los barrotes de la cuna, fijamente hasta que se despertaban (mi padre tenía que levantarse temprano a causa de su trabajo y cuando lo hacía siempre comprobaba que yo ya estaba despierta y tranquila, despertaba a mi madre y ésta me daba de comer).
Así que cuando nació la peque pensé... será fácil. Seguro que será como yo. Pero nada más lejos de la realidad. La señorita había llegado para desbaratarme todos los planes que tenía en la cabeza y desmontar mi sueño. Sí, sinceramente, es una de las peores cosas que llevé y llevo. Y es que soy de las que caen en un profundo sueño y no me molestes porque me enerbo sobremanera. Gracias a Carlota he sabido y aprendido que no pasa nada, que dormir se duerme igual, aunque no se descansa lo mismo, pero aunque hay cosas malas, también hay buenas.

Como digo, para nosotros era una Quimera. Sobre todo para mi, ya que mi medio limón de siempre, ha tenido un sueño muy ligero. Cada hora y media la peque se despertaba con su especial berrido, que me hacía saltar de la cama en un microsegundo. Poco a poco empecé a buscar información y vi, que realmente, lo que yo hacia era una excepción. El sueño en los más pequeños de la casa va cambiando. Así que hice de tripas corazón y me propuse hacer lo mejor para los tres. Una de las primeras cosas fue empezar a dormir cuando lo hacía ella. Sobre todo por las mañanas. Cuando hacía la toma de las 7.30, podía dormir hasta pasadas las 9 de la mañana y ahí sí que dormíamos las dos profundamente. 

Con el tiempo, empezamos con el colecho propiamente dicho. Hasta los 7 meses ella dormía en una minicuna colecho, una de las mejores compras que hicimos cuando estaba embarazada. Pero pasado ese tiempo la minicuna empezó a quedarse pequeña. Yo empezaba a trabajar y vimos que si seguía dándole el pecho, a nosotros lo que mejor nos iba era que durmiera con nosotros. Y sí, nos hemos tenido que tragar nuestras palabras, porque cuando no éramos padres, éramos de los que siempre decían: yo?? Ni hablar, la niña se irá a dormir a su habitación. Pero en el momento de hacerlo vimos que esa opción, personalmente, no nos iba bien. Si yo quería descansar, lo mejor era que durmiera cerca nuestro y con su teti bien cerca. Así que el colecho llegó a nuestras vidas. Ya os he hablado de él en algún post. Aquí os dejo uno de ellos.

A partir de año, más o menos, vimos un cambio realmente grande. Empezó a dormir desde las 9.00-9.30 de la noche hasta casi las 7.00 del tirón. No se despertaba hasta entonces y nosotros empezamos a ver la luz al final del túnel. 

No hemos sido unos padres con horarios estrictos. Sabemos que la peque necesita sus horas de descanso y eso nunca nos lo saltamos, pero si un día va a dormir a las 8.30 porque está muy cansada y otro día se queda despierta hasta casi las 10.00 no pensamos que somos unos padres pésimos. Los horarios en casa, son relativos. Seguimos una rutina, pero no un horario. Desde que empezamos a tomarnos la vida de una manera más tranquila y viendo que se podía ver la luz al final del túnel, empezamos a relajarnos y a hacerlo de la manera que mejor nos va a los tres.

Ahora con casi tres años, la peque sigue en la cama. Empiezo a pensar que podríamos montar su cama, poner una barrera y que ella pudiera subir y bajar cuando quisiera y empezar a dormir en diferentes habitaciones, pero como aún seguimos con la lactancia materna, sobre todo por la noche, puede que esperemos un poco más, hasta el verano, que cumple los 3 años y decidiremos.

¿Y vosotros cómo llevais lo del sueño?

2 comentarios:

  1. Ay veo que te ha salido como el mio pequeño, cuando has dicho lo de que se despertaba a cada hora y media...Buf he pensado igual..El mio tardo un poco más en dormir la noche entera al menos hasta los 5 o seis seguía despertando al menos 1 vez por la noche..También te digo una cosa, con niños que no duermen bien bendito colecho!! Si no, me hubiese caído dormida en cualquier rincón en esa etapa.. Menos mal que todo pasa!! Besos

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    1. Verdad!? No sé qué habría hecho y es que estamos encantados, porque con el colecho, todos hemos podido descansar.
      Muas!

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