viernes, 7 de octubre de 2016

SEMANA INTERNACIONAL CRIANZA EN BRAZOS

Me he enterado de que esta es la semana internacional de la crianza en brazos y no puedo estar más contenta.

Ya sabéis que en mi casa porteamos desde el primer día (post aquí) y sí, tenemos carro, pero no, no lo utilizamos para todo, mas bien lo tienen los abuelos para poder salir con ella y llevarlo por si acaso. Reconozco que para mi la crianza en brazos ha sido una salvación en muchos momentos.

La peque es bastante demandante de mami. Sea porque nos pasamos el día sin vernos (el finde nos vemos y somos como dos siamesas, vamos a todos lados juntas) o sea porque simplemente quiere llamar mi atención o quiere estar con su teti y que la mami le dé mimos, siempre quiere brazos y estar encima mío. Me gusta, me encanta, aunque a veces necesito un poco de tiempo para mi. Sé que algún día llegará y me armo de paciencia.

Cuando era solo un bebé de semanas, empecé a llevarla en la mochila Boba Carrier 4G. Un grandísimo invento. Pero no me sentía cómoda y daba mucho calor. Así que pensé en aparcarla un tiempo y me compré un fular de anillas: Caboo Carrier

Desde que la puse ahí, nuestro mundo cambió. Ella iba cómoda, yo no pasaba tanta calor y el fular era (y es) tan cómodo que empezamos a utilizarlo para casi todo. En casa intentaba dejarla en su hamaca. Si iba a la cocina me llevaba la hamaca, la tumbaba allí y mientras cocinaba le cantaba o le contaba cualquier historia. Durante un rato le gustaba, unos 10 minutos máximo, pero... ¿y después? después era el momento de los lloros y lamentos, porque quería estar con mami y que mami estuviera con ella. Olerla, besarla, todo. Así que sí. En algún momento, por casa, mientras cocinaba, ponía la lavadora o simplemente colocaba la ropa limpia en su sitio, me la ponía en el fular, le daba la teti y listo.

La crianza en brazos para un recién nacido, para mi, es primordial. El pequeño está tranquilo. Carlota era ponerla en la mochila y se calmaba. Se dormía y se le notaba que estaba tranquila y relajada. Por eso, el uso de mochilas y fulares ergonómicos son la panacea de la crianza en brazos, pues así podemos seguir con nuestra rutina y ellos están siempre a nuestro lado.
Muchos pequeñajos que tienen problemas de cólicos, gracias a ponerlos en el fular o la mochila y pasearlos se les pasa. A la peque, por suerte no le pasó. Sea porque no tenía o sea porque siempre iba en la mochila. Otra cosa también es que nuestros pequeños están 9 meses en nuestras barriguitas. Arropados, tranquilos,... Un día, o noche, salen al mundo y ese cordón que tienen con mami, literalmente, se rompe. Pero ellos nos necesitan. Necesitan tenernos cerca. Oír nuestro corazón. Oler nuestra piel. Sentir el calor. Otros 9 meses de extrogestación, que sinceramente, lo mejor es hacerlo con una crianza en brazos.
Yo he tenido la suerte, de que aunque la peque es bastante demandante, he podido hacer mil cosas con ella, siempre encima. Tanto la mochila, como el fular, como el mei-tai o la bandolera, me han ayudado en el día a día con ella. He tenido la suerte de comprobar que este tipo de crianza, para nosotras, es la mejor.

Y es que para mi, el carro puede ayudar en momentos puntuales, pero si nuestras abuelas, bisabuelas,... llevaban a sus hijos encima, con sus fulares, y marchaban a trabajar al campo (o donde tuvieran que ir). Era lo que se había hecho siempre y ahora, muchos piensan (lo he oído de algunas personas) que eso de llevar los niños en mochilas o fulares es de país tercermundista. El carro, en sí, es un invento para que la madre se pueda sentir más libre de carga, igual que los chupetes, biberones y las habitaciones aparte (invento de mediados del siglo pasado). Y nosotros lo vemos tan normal, que a mi, aún hoy, me siguen mirando con cara extraña cuando llevo a la niña en su mochila.

Nos encanta vivir en un mundo progre con un montón de cachibaches que nos ayuden en el día a día. Pero a veces nos olvidamos de lo más importante y es que nuestros hijos no están más a gusto en un carro, solos, desamparados (porque así deben sentirse). Ellos están bien en los brazos de sus padres, sintiendo el amor y el cariño de cada uno.

Aunque cada vez se ve más porteo y más crianza en brazos, creo que aún queda mucho camino por recorrer, primero para que la gente entienda qué es porteo ergonómico. Segundo para aprender que cada uno hace lo que hace y que no por llevar a nuestros hijos en brazos lo vamos a malcriar. Y eso me recuerda al vídeo que he visto esta semana de un psicólogo de Valencia: Alberto Soler y sus píldoras de psicología. ¿Lo habéis visto? Si no, os lo dejo aquí:



Así que os deseo a todos: Feliz semana Internacional Crianza en brazos. Si aún no sabes si quieres o no portear, te recomiendo que busques alguna tienda de porteo ergonómico cerca de tu casa, porque casi siempre imparten talleres. Allí te los puedes probar y decidir si realmente te parecen cómodos.

Y para despedirme os dejo el post que escribí en su día sobre el porteo y sus mitos, así veréis que realmente merece la pena: Aquí

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