lunes, 23 de abril de 2018

REMORDIMIENTOS. CULPA. MALESTAR

Hace tiempo que le doy vueltas a este tema. Los remordimientos, la culpa, el malestar.

Cuando te quedas embarazada tu mundo cambia. ¿De verdad dejamos de ser personas para convertirnos solo en madres?

Parece que todo lo que has vivido ya no existe. Solo existe tu faceta de madre. Da igual que hayas descubierto una cura contra la peor enfermedad del mundo, eres madre y todo queda relegado a un segundo plano.

Entender por donde van los tiros...

Desde el momento en que te conviertes en madre, la culpa y el remordimiento se apodera de ti. Puedes sentir hasta un malestar que no te deja vivir en paz.

¿Pero por qué? ¿Está en la naturaleza de la mujer sentirse así?

Yo me siento culpable mil millones de veces a la semana. Cuando no es porque chillo a mi hija en un momento de desesperación, es porque ella se queda llorando en brazos de su padre mientras me voy a trabajar, o cuando se pone mala y me llaman del cole y mando a la abuela porque yo no puedo ir. O la conciencia no me deja tranquila porque la convenzo de irse con los abuelos un rato para poder tener ese momento para mi. Sea para cocinar, que me encanta, sea para ducharme tranquila o sea simplemente para tirarme en el sofá y ver una serie. O siento remordimientos en el momento en que unos compañeros me dicen, al salir nos vamos de birras, te vienes? Y mi respuesta es No, tengo que ir a casa que me espera la niña, pero por dentro grito QUIERO IR!!! QUIERO TIEMPO PARA MI, necesito momentos de desconexión, sea tomando unas cervezas o tumbarme en la cama mientras me leo un buen libro y no hay nada más alrededor.


Pero la culpa, el remordimiento por sentirte mala madre, que no llegas a la altura, que has tenido un pensamiento impropio de madre no te deja vivir. Ahí está tu Pepito Grillo particular diciéndote... esto no es bueno para ella. Deberías sentirte afortunada por la familia que tienes. No deberías quejarte tanto por temas tan tontos. La peque te quiere a pesar de no ser la mejor madre del mundo y así, mil cosas más.

Y mi pregunta es: ¿esto no lo hacemos nosotras mismas porque nos exigimos demasiado? ¿nuestras madres o abuelas se sentían de esa manera? ¿hoy día, la sociedad nos mira con más detenimiento y esto hace que no sepamos si lo estamos haciendo bien o mal?

Decidme, ¿vosotras también os sentís así? ¿No estáis cansadas de la p******a culpa? ¿no os gustaría tener un unicornio en vuestra conciencia gritando miiiiiiiiii, en vez de un Pepito Grillo molestando en todo momento?

7 comentarios:

  1. Solo una anécdota... hace tiempo, cuando le decía a mi madre que salía con los amigos o me iba de viaje o iba a comerme una paella a la Barceloneta, siempre me decía: eso hija, tú solo has venido a este mundo a "trincar i riure" que viene a decir "disfrutar y reír".

    Un día, muy harta ya, le dije: mamá, y tú a qué has venido a este mundo? a sufrir? tengo mis responsabilidades y las cumplo, y el tiempo libre que me queda lo dedico a disfrutar al máximo, que es lo que me voy a llevar. Y te digo más... si un día no me apetece planchar y me voy a comer fuera, es mi problema.

    Y ahí se acabó lo de "trincar i riure".

    Jajajajaaj!!!

    Besos

    ResponderEliminar
  2. ¡Como me identifico con tus palabras! Yo aun soy peor que no me tomo tiempo para mi en nada. Si se los lleva la abuela aprovecho para hacer cosas pendientes en casa. Me siento fatal dejándolos y tirando me en el sofá. Y después de 3 años de crianza exclusiva estoy saturadita. Y se que es un problema de presión social porque como no trabajo fuera de casa parece que no tengo derecho a ese momento, se que es un problema personal con la culpa a cuestas y ese pepito grillo, como bien dices. Y un problema de ego con eso de sentir que yo soy la que lo hace mejor que nadie. Al ser consciente de esto también estoy buscando a ese unicornio que me deje vivir en paz esos momentos tan necesarios para mi y en detrimento para mis hijos. Me encantó el post porque hay que hablar de ello que muchas somos las que sentimos esa culpa silenciada.

    ResponderEliminar
  3. Yo, realmente,ya he superado ese sentimiento de culpa. Ahora cada uno de la familia tiene su tiempo y espacio y disfrutamos de él sin remordimientos. Pero para llegar a esta situación primero tomé la decisión de ser madre y dedicarme a ellos en sus primeros años. Sabiendo que había fecha de caducidad a la situación. Es lo que a mí me funcionó pero creo que cada una debe de encontrar su manera de dejar a un lado la culpa

    ResponderEliminar
  4. Yo ya sabes que desde que me pasó lo que me pasó, he dejado ese sentimiento a parte... Sigo preocupándome por ellos y demás, pero soy más mujer y persona individual que antes.

    ResponderEliminar
  5. Los cuentos de mamá26 de abril de 2018, 6:37

    Siempre con la mochila de la culpabilidad a cuesta, y sin que nos dejen quitárnosla.Cada cual que haga lo que sienta y quiera. La responsabilidad lo primero y la vida ante todo

    ResponderEliminar
  6. Totalmente identificada con esta entrada. Creo que sí, que en cierta forma las madres vamos con el pack de sentimientos como la culpa a la espalda. La cosa es darnos cuenta poco a poco que ser malamadre es bueno. Se necesita malamadrear para ser mamá al 100%

    ResponderEliminar
  7. Yo quiero desterrar la culpa de mi vida pero es difícil, mucho. Entiendo que todos tebemos que tener nuestro tiempo y espacio pero me cuesta cederme esos momentos. Sigo trabajando en ello ;)

    ResponderEliminar