domingo, 5 de marzo de 2017

Y DE PRONTO LA LENGUA DE TRAPO DEJÓ DE SERLO

Desde hace unas semanas a la peque se le ha soltado totalmente la lengua. Estamos en esa fase que mejor tener cuidado con lo que se dice delante de ella y es que cada vez se hace entender mucho mejor. 

Ahora ya hace frases completas. Se le entiende casi a la perfección, aunque a veces, cuando no sabe la palabra se la inventa y nos quedamos todos con cara de pasta boniato pensando en qué ha querido decir.

También ha llegado ese momento en que debemos tener cuidado qué dices delante de ella, porque en el momento menos adecuado suelta lo que ha escuchado y te deja en evidencia, siempre sin saber que lo ha hecho, por que son taaaaan inocentes que ni cuenta se dan de ese pequeño detalle.

Sin ir más lejos ayer. Llegamos a casa de mis suegros, pero como hacia un bonito día y era temprano, decidimos irnos a pasear. Mi medio limón subió a casa de sus padres a saludar, dejar un par de cosas y decirles que habíamos llegado pero que íbamos a pasear.  Cuando bajó a la calle que estábamos nosotras esperando, traía unos buñuelos caseros que mi suegra había preparado para el postre. Uno para cada uno. La peque se comió el suyo en un visto y no visto y es que era la primera vez que se lo comía entero.
Fuimos a pasear y al llegar a casa de mis suegros, rapidamente se puso a jugar con los yayos. De pronto, mi suegra la miró y le dijo, tienes algo en la cara, a ver que te lo quito, era un poco de azúcar.  Así que le preguntó qué había comido para tener azúcar:
- Buñuelo. Uno para papá, otro para Carlota y otro para mamá.
Mi suegra se empezó a reír y nos dijo: - Os ha delatado.
Todos nos reímos por la sinceridad de la peque, pero ahí empecé a pensar... no podemos decir o hacer ciertas cosas delante de ella. 

Como he dicho, la lengua se le ha soltado de una manera abismal y es que, de un tiempo hasta ahora los cambios que sufre son realmente grandes. El día menos pensado empezaremos con el por qué. Por ahora seguimos en la fase de todo lo que veo es mío. Y es que le preguntas porque es suyo y sus aclaraciones, a veces, me dejan alcinada.

Gracias también a hablar así de bien empieza a decirnos como se siente. Los días en los qe está más cansada o frustrada no tanto, porque se cierra en banda y solo quiere mimos y teti. Pero en los que está bien se le ve feliz, te lo dice, además de expresar cuanto nos quiere. Ahí siempre me derrito de amor.

Poco a poco mi bebé se va marchando para dejar paso a una niña con un carácter fuerte y marcado. Sabe lo que quiere y cuando y no deja de insistir hasta conseguirlo. Debo decir, que siendo tan pequeña admiro esta pequeña faceta suya y me hace pensar que deseo que sea así siempre. Que luche por sus sueños, por lo que quiere, aunque cueste que no deje de intentarlo.

2 comentarios:

  1. Ay!! Ya te lo decía yo que, conocéndola, el día que se soltase no iba a parar!! es increíble lo rápido que evolucionan...Besitos

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    1. Jajaja. Es una charlatana. Esta mañana me hablaba de los grifos. Y me decía que de ellos salía agua para lavarse las manos antes de comer. Jaja
      Muas!

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