viernes, 24 de junio de 2016

SHOPPING: JAN & FRIENDS

¡Hola gente!

¿Qué tal os fue la verbena de San Juan? ¿Muchos petardos? ¿Comilonas? Por nuestra parte, pasándolo en familia y con mucha tranquilidad.

Hoy vengo a hablaros de una tiendecita que me tiene enamorada. Ya sabéis que hace unas semanas fuimos a pasar un día a Sitges. Mi medio limón y yo celebrábamos 6 años de casados y, como ya es tradición, nos fuimos a pasar el día, en familia, a Sitges. Sé que muchos direis... y si era una celebración de vuestro amor, ¿por qué no ir solos?, pues porque nosotros lo celebramos con la peque, al fin y al cabo ella es fruto de ese amor y nuestro matrimonio, unos años antes, fue el principio de todo y es que ella estuvo en nuestra mente, desde el momento del sí quiero.

Como os digo, cada año para nuestro aniversario nos vamos allí a pasar el día, ya que el sitio nos tiene enamorados. ¿Cuántas veces habremos soñado en vivir allí? Pasear por sus calles, hacer la compra, trabajar, incluso, por allí cerca, o montarnos algo para nosotros. Pero es difícil y la verdad es que al final, nos conformamos con ir un par de veces al año y, como veis, una de ellas, es para ese día. Ya os expliqué qué tal nos lo pasamos, y lo bien que nos fue en este post hace unas semanas.

Y hoy de lo quiero hablaros es de una tienda que visitamos y que nos tiene enamorados desde hace mucho tiempo: Jan & Friends
Recuerdo un día, en una de esas escapadas, la peque acababa de nacer y estábamos dando un paseo. Nos metimos por una calle por la que, normalmente, no habíamos ido y es que estaba llena de tiendecitas. De pronto, un escaparate llamó poderosamente mi atención... ¿y esto? Oixxx, que cuqui todo!!! Mira cari, sí nos llamamos cari y no permitimos que el uno o el otro diga solo el nombre, solo lo hacemos si estamos enfadados, esta tienda me encanta, mira cuantas cosas para la peque... ¡Ah! tiene la jirafa Sophie, ¿podríamos comprarle una? que la suya está un poco hecha polvo. 
Pero mi gozo en un pozo. La tienda estaba cerrada y la verdad es que no teníamos pensado, ese día, quedarnos hasta tarde. Así que mi marido me dijo, no, no, no. Ya venimos otro día y te la miras bien. 

Esta vez no se me podía escapar. Quería entrar. Chafardear y sobre todo, a ver si la peque se llevaba un regalito especial. Dando un paseo, de pronto mi marido los vio. Triciclos vintage. ¡Que recuerdos!. Los estuvo mirando todos y yo de mientras, chafardeando la ropa. 


Tienen ropa de todo tipo, desde bebés recién nacidos hasta los 12 años. Como no, me enamoré de una falda de tul preciosa y es que ya la veía, en una boda que tenemos el año que viene, con una camiseta chula, unos leggins y esa falda de tul. Arreglada, pero informal. Con sus dos coletas a los lados y corriendo de aquí a allá. 

Pero no solo tiene ropa y triciclos. Como veis en las fotos tiene de todo. Juguetes, complementos para casa (vinilos, papel pintado, guirnaldas), además de mochilas porteadoras, carros, cunas, correpasillos,....

La persona que nos atendió fue muy atenta y es que miramos todo lo que había y más. 

Les pedimos a mis padres que para el cumple de la peque, podrían mirarle un triciclo, de los que llevan el palo que puede manejar el adulto, pero que luego se puede quitar y el peque puede ir libremente con su triciclo. Justo ese día iban a ir a mirarlo. Así que los llamé y cruzamos los dedos para que no lo hubiesen comprado. Y así fue, los habían mirado, pero eran excesivamente caros y los iban a mirar a otro sitio. Les dije que no, que lo dejaran, que habíamos encontrado uno que nos encantaba y que a la peque también le gustaba. Justo se había despertado y pronto cogió el palo para tirar de él. Así que ya teníamos su regalo de cumpleaños, de parte de los abuelos. Un triciclo rojo que recuerda a los de nuestra época. En la parte de atrás lleva un pequeño cesto donde puede llevar sus jugetes a todas partes, y en el manillar lleva su timbre para ir pidiendo paso.

Eso sí, en un futuro, el papi quiere comprar otro triciclo, más grande. Que por la parte de atrás tiene para que otra persona se suba y se coja al que lleva el triciclo. Tiene que ser divertido.

Salimos de la tienda contentos, por el trato recibido, por el sitio y porque la peque se lo pasó en grande, el rato que nos quedaba por allí paseando, subida a su nuevo triciclo. Ya os enseñé una foto en mi miércoles mudo de la semana pasada. Aquí.

Si pasas algún día por Sitges, no dejes de visitar la tienda. Seguro que no podrás resistirte a comprar alguna cosa monosa de las que tienen allí :)


2 comentarios:

  1. Coincido contigo me encanta sitges!! Además fue al primer sitio que llevé a mi marido cuando vino a verme por primera vez a Bcn!! Pero la tienda no la conocía y por lo que se ve y nos cuentas tiene un montón de cosas y se ve chulísima!!

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  2. Tienen cosas chulísimas, me encantan las fotos.

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