lunes, 2 de noviembre de 2015

VISITA A LA PEDIATRA POR LOS 16 MESES

El viernes la peque de la casa cumplió 16 meses. 16 meses llenos de amor, risas, diversión, pues los problemas, aunque hemos tenido unos cuantos, han quedado relegados a un segundo plano, muchas veces, gracias a ella y a su eterna sonrisa.

El viernes, día que cumplía los 16 meses, también íbamos a la pediatra. Le tocaba su revisión mensual. 
La pediatra de nuestra pequeña a mi, personalmente, me gusta. Es una pediatra de la vieja escuela, que sigue algunas pautas que están en contra de mi método de crianza, pero ella no se mete en ellas. Nos dice y nos aconseja qué podemos hacer y nos habla de lo que es o no es partidaría. Peeeeero, nunca nos obliga, ni nos hace parecer los peores padres del mundo por hacer cierto tipo de cosas que normalmente otros padres harían. Eso ha hecho que siempre pueda ir relajada a verla y no tenga miedo a decirle que sigue con la teti, que todavía no camina, que sigue en casa con nosotros y que nosotros nos amoldamos a su ritmo y no al revés. Como digo, ella no nos juzga e incluso puedo decir que ha habido momentos que se ha sentido atraída por lo que explicábamos  y nos pedía más información y eso, sinceramente, es de agradecer.

El problema que tenemos con ella es que la peque, cuando llega a la consulta, cambia completamente. Se pone seria, no quiere gatear, ni quiere jugar, se queda en mis brazos y así está tranquila. Y en cuanto la ve, se pone a llorar. Y mira que la pediatra le habla tranquila, serena, ha interactuado con ella, pero no hay manera, es verla y ya hace pucheros. Es dejarla en la camilla para desvestirla y empiezan los lloros, sollozos y alguna vez gritos. Es cogerla en brazos y tranquilizarse. Así que lo hacemos por tandas. Primero el peso, los dientes y la cojo en brazos y la calmo, le hablo tranquila, le doy besitos y le digo que no pasa nada, que mami siempre estará ahí con ella, que no tiene porqué llorar. Cuando está calmada intento sentarla otra vez, a veces llora a moco tendido y otras veces hace puchero, pero en cuanto la tumbamos para medirla... Uffff, otra vez llega el momento crítico. Después de acabar, vestirla es un momento y mientras hablo con la pediatra me siento y le doy la teti. Algo que le calma y que a la pediatra le hace mucha gracia, pues ve que ella se tranquiliza y vuelve a ser la que era.

En este mes, la peque ha engordado 330 gramos, algo que es todo un logro, pues desde los 11 meses no engordaba más de 100 gramos al mes. Y eso era mucho, porque por ejemplo, en el mes de agosto no engordó ni una pizca. Igualmente no le dimos importancia, pues como ella bien me dijo, es una niña movida y llena de energía y se nota que no le falta de nada. Simplemente, que crece a lo largo y no a lo ancho :D

También ha crecido un centímetro más. Está a uno de llegar a 80. Y en el crecimiento sí que no ha parado. Desde el año va a centímetro por mes. Está en los valores estándars y contando que en mi familia las mujeres tendemos a un nivel medio no creo que llegue a ser muy grandota.

Por lo demás, todo igual. Miró que le habíamos puesto las vacunas de los 15 meses.
También hablamos sobre sus hábitos alimenticios y aquí estuvimos un rato hablando, pues le estuve contando que es toda una comilona. Que no solo come de su comida, si no que también de la de sus padres. Entre semana, tiene su yogurt por la mañana, aunque antes de irme le doy un poco de teti. Después a la hora de comer come su papilla de verduras, con carne o pescado. Pero como come antes que mis padres, que se queda con ellos a la hora de comer, mi madre siempre le tiene una fruta preparada, que si un plátano o una mandarina, o si no le da tomate o pepino en trozos. Algo que le encanta. Es poco panera, así que el pan lo tira al suelo. 

A media tarde le toca la papilla de frutas. Y mi madre, vuelve a darle de comer. Casi siempre le da una galleta después de la papilla y ella se la zampa sin contemplaciones. Justo después de la merienda llego yo, que la recojo, le doy mimos y por supuesto, ella qué quiere?? La teti!!! jajaja, y se la doy sin problema. Después nos vamos a casa y la cena suele ser de lo que yo ceno. Tortilla, huevo duro, un poco de pasta blanca hervida, .... Ella se lo zampa y así cenamos las dos solas juntitas. Algo que me encanta.

El fin de semana, solo hay que cambiar esa fruta después de comer, por lo que nosotros estemos comiendo. El otro día comió fideuá. Le encanta!!! Igual que la paella. O cuando hay sopa o lentejas, se pirra. También trozos de pollo al horno, o croquetas. Ayer se comió una albóndiga que había preparado mi suegra y una mandarina. 

Estuvimos hablando de los dientes. He decidido que quiero empezar a limpiárselos. Ya tiene 8 y la pediatra me dice que es buen momento, que incluso ella, que es tan autónoma, seguro que viéndome a mi, se tira de cabeza a imitarme y a hacerlo solita. Así que le prepararé el bidé para que sea su lugar de lavarse las manos y que tenga allí un vaso y su cepillo de dientes!!! :D :D :D (Ya os contaré esta aventura).

También estuvimos hablando sobre el caminar. Me preguntó si ya se ponía de pie, y le dije que en la cama se pone de pie, en el sofá también. Pero en el suelo, creo que por miedo a hacerse daño, no se pone de pie. Sí que gatea mucho, sí que se pone de rodillas y se estira, pero no termina de poner los pies y levantarse. Igualmente, le enseñé el vídeo que os puse el otro día, donde caminaba con mi ayuda y me dijo que a la peque le quedaban dos telediarios. Que la dejaramos a su ritmo (ya os he dicho que me gusta porque nos respeta) y que caminará sin problemas. Porque se le ve con energía y vemos que se aguanta.

También miró a ver si tenía mocos en el pecho, pues había estado malita una semana anterior con un constipado tremendo, con mucha tos. Le pregunté pero me dijo que el pecho estaba totalmente limpio y ella misma me preguntó que le había dado. 
Le dije que empezó con tos y con mocos en la nariz. Así que le puse el Kinton, que no es otra cosa que agua de mar, para la nariz y así se la destaponábamos. Como no tenía muchos, solo le poníamos por la mañana al levantarse. Pero los mocos pronto pasaron al pecho y aunque ella estaba bien, hubo un día que tuvo fiebre. Le dimos apiretal un par de veces en todo el día y al día siguiente como nueva. Le dije que la fiebre no subió de 38,4 en la axila así que le dimos el medicamento y se quedó dormida en la teta. Por la tarde estaba como nueva. Pero como los mocos no bajaban y por la noche le daban ataques de tos, preferí ponerle un poco de bálsamo respiratorio de la marca Pranarom. Le dije que le pusimos durante 3 o 4 días solo por la noche y la verdad es que le fue como mano de santo. Ya la primera noche no se despertó con tos. Y las siguiente fuimos notando como los mocos iban decreciendo. Le gustó tanto lo que le expliqué que me dijo que buscaría información para poder recomendarlo a otras mamis. Le dije que tenía certificación BIO y que algunas mamis me lo habían recomendado. Así que me siento contenta porque además he podido ayudar a otras madres, aunque sea indirectamente. 

El final de la visita fue lo mejor. Me dijo que le enseñáramos donde está la boca, la cabeza, los ojos, la nariz. Le dije que ya se lo estaba enseñando el papi. Que los abuelos le enseñan sonidos como: qué hace el perro y el cerdito? Y por último yo. Le dije que yo le enseñaba a cantar, que mas bien es a tararear y le dije que si le pides sacar la lengua, la peque no tiene problema. Para que lo viera, le pedí que lo hiciera. Ella soltó la teti, miró a la pediatra le sacó la lengua, después le dijo adiós con la mano y le mandó un beso, como diciendo, bueno yo ya me marcho!!!! :) :) 

Y vosotros?? cómo tenéis la visita a los pediatras?? Son tan movidos vuestros peques? Lloran tanto como la mía?? Gritan o dan golpes?? Y os gusta el pediatra que tenéis o habéis pensado en cambiar??? Explicadme.

4 comentarios:

  1. Pues oye, tienes mucha suerte con la pediatra. Ya es mucho que siendo de la vieja escuela como dices, sea tan respetuosa. Por lo demás, pues ya sabes, cada niño evoluciona a su ritmo y al final, todos andan, no? ;) El mío aún se resiste aunque creo que está a punto (13 meses).

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    1. Sí. La verdad es que sí que hemos tenido suerte. Yo creo que como acaba de ser abuela y su hija es de pensamiento, como nosotros, pues se está hablandando y quiere saber más.
      Claro!! Todos andan, solo que alguno se toma más tiempo. Sinceramente, creo que la peque será de esas niñas que cuando caminen no querrán la mano para ayudarse ni nada. Ella simplemente, se levantará y echará a correr.

      Saludos y gracias por el comentario

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  2. Que suerte tener una pediatra que te guste tanto... Yo no acabo de dar con uno que me convenza del todo ni por lo público ni por lo privado... Valkiria aun la lia parda cada vez que vamos al pediatra. Es ver una bata blanca y ponerse a llorar, menudo show! jejejeje

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    1. A mi la pediatra de la seguridad social no me gusta nada. Pero en cambio la enfermera sí, que es la que le pone las vacunas a la peque y es super simpática y divertida. Ella nunca llora ni se pone nerviosa cuando la ve. Es algo chapada a la antigua, es pro bibi, teta lo justo de 6 meses o menos, a los 4 comida complementaria y muchas cosas más. Pero en cambio es genial con la peque y como solo la vemos para las vacunas, pues mi marido no le miente y cuando le dice que deje la teta que es mayor o algo así, él siempre le dice, lo que no mata engorda y ella es feliz así, así que seguirá con ella y la enfermera no dice mucho más. jajajaja.
      La pediatra en cambio prefiero a la del seguro, que es donde siempre vamos. Pero oye!! que a esta siempre le llora. Jajajajajaja. Ella siempre me dice, esto se les pasa sobre los dos o tres años. Así que no me queda otra que armarme de paciencia.

      Saludos y gracias por el comentario

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