lunes, 5 de octubre de 2015

NUESTRAS PRIMERAS VACACIONES EN FAMILIA (PARTE I)

Pues sí. Voy a empezar mi vuelta contando que tal nos han ido las primeras vacaciones en familia.


El año pasado la enana ya estaba en nuestras vidas, pero era tan pequeña que no hicimos ni el intento de viajar. Nos quedamos en casita, dando largos paseos por el parque y yendo a ver a mis suegros. Creo que el viaje más largo que nos atrevimos fue a ir a pasar el día a Sitges, y porque celebrábamos nuestro aniversario y el cumpleaños de mi maridín. Y lo hicimos en tren, no osé a coger el coche y dejar a la niña en su silla llorando a moco tendido.

Este año, con la retoña con 13 meses dijimos, no tenemos perdón. Hay que salir, hay que hacer algo más. Y aunque la economía no está para gastar, decidimos irnos al pueblo. 

Sí, señoras y señores, tengo la grandísima suerte de tener un sitio donde ir en vacaciones. El pueblo (y para no daros envidia, no os diré que son dos pueblos en realidad). La aldea, más bien, porque de pueblo no tiene mucho. Así que compramos billetes con parada en O Barco de Valdeorras (pueblo bonito donde los haya, aunque todos los pueblos de la zona son para quitar el hipo), ya que eso de viajar 10 horas con la peque en el coche, que no soporta dos seguidas, fue como que descartado desde el minuto menos uno. 

Nos fuimos en tren y de noche, que sería más llevadero. Llevadero para la enana, porque el papi y yo dormimos a trompicones. Él en la litera de arriba y yo en la litera de abajo con una lapa pegada a su teti, más feliz que una perdíz. La verdad es que yo prefiero viajar de noche, porque amaneces en el destino y no has perdido todo el día, pero mi maridín es otro cantar. Él lo pasa realmente mal y al día siguiente está echo polvo. Cuando la peque todavía no era ni un proyecto, hacíamos el mismo trayecto, pero de día, viendo las películas que nos ponía la señora RENFE. 

Tengo que decir que esta parte del viaje fue estupenda. Solo hay que ver nuestras caras. 



Llegamos sobre las 7.30 de la mañana y los abuelos de la criatura, mis padres, ya nos estaban esperando, junto algunos miembros de mi extensa familia. Supongo que eso de estar 4 días sin ver a la peque se les hizo muy duro :). 
Fuimos a desayunar. No sé qué tiene las tierras gallegas, pero como la comida está tan buena, te da igual qué hora sea, lo importante es comer. Menos mal que ya iba mentalizada en portarme todo lo bien que pudiese, sin pasarme, pero tampoco sin llevarlo todo a raja tabla (ah!! que no lo sabéis, que aún no os lo he dicho.... la dieta. Viento en popa y estoy en la fase 5!!!! eso os lo contaré en otra entrada)

Bueno, pues lo dicho, nos fuimos a desayunar a reponer fuerzas, porque nos esperaba un buen día. Un día de no parar, pues cuando acabamos nos fuimos a comprar, teníamos que hacer la compra para aquellos días. Lo bueno es tener pueblo, lo malo es que no vas a un hotel y tienes que hacerte tú tus cosillas como la comida, preparar las camas, la casa,...
No me quejo, este año estábamos como marajás, ya que mis padres se habían encargado de acicalar todas las cosas para que la peque (no nosotros. No os penséis! jejeje) estuviera a gusto y no hubiera bicho viviente indeseado en la casa.

Después de hacer la compra, pasar un rato por el pueblo, ver a algunos miembros más de la familia (somos demasiados, ya os lo contaré algún día), con muchos besos y piropos a las dos. 
A la niña y a mi, por supuesto, a mi marido un hola y apretón de manos y como mucho algún comentario como:
Vaya como se ha puesto tu mujer, ten cuidado que no sea que te la roben. 
A lo que mi marido contestaba: 
sí, yo ya digo que tengo que volver a casarme con ella, que esta no es la mujer con la que me casé. 
Jejejeje. Nos vamos de boda??? Me encantaría poder casarme otra vez. Cambiaría solo un par de detalles insignificantes, el resto, totalmente igual. 

Nos fuimos a comer. Teníamos que seguir reponiendo fuerzas. Como no. Comimos en el bar-restaurante-hostal de la familia. Que por cierto recomiendo encarecidamente si algún día pasáis por el pueblo. Porque a parte de bonito, barato y con comida que está buenísima, te tratan como a uno más de la familia y sí, a mi me tratan así porque soy de la familia, pero es ver como tratan a los clientes y se ve que es un negocio familiar, de los de toda la vida. (RESTAURANTE ASADOR VILOIRA)

Después decidimos que era hora de irnos. Llegaba la prueba de fuego, ir de un pueblo a otro en el coche con la carretera de curvas y una niña anti coches. Que Dios nos coja confesados, como dice mi abuela. 
Esto da para un solo post, así que os escribiré de ello otro día (ya tengo el post medio preparado y no tiene desperdicio).

Por fin llegamos!!! Trabazos tierra cabreiresa, que vio nacer a mi madre y parte de mi familia. Allí está la casa de mis abuelos. 
Imaginaos una aldea, porque no llega a pueblo, por mucho que me lo digan. Un puñado de casas, muchas ellas, por desgracia, medio caídas por el tiempo y por el abandono. La aldea está en el casi pico de una montaña, por en medio del pueblo pasa el reguero ("rigueiro" para los amigos) y en el pico del pueblo está la casa de mis abuelos. Sí, la última casa si subes, la primera si bajas. No vivíamos en la zona llana, o donde se concentan más casas, vivimos algo más apartados, más tranquilos. 
Allí los bichos campan a sus anchas, y los niños también porque tienes la suerte de poder tener una inmensa tierra que recorrer, conocer y disfrutar. 

Allí pasamos unos días. Pudimos ver a la abuela, que está en una residencia, en un pueblo cercano. Ella por fin pudo conocer a su bisnieta. La segunda que tiene. La había visto en un sin fín de fotos, pero ahora, por fin, podía verla en persona. No pasaron mucho tiempo juntas, mi abuela no quiere acercarse mucho a los niños pequeño, no sea que les pegue algo y bueno, yo no quiero discutir con ella por un día que iba a estar con su bisnieta y claro, su nieta (sí, yo también cuento). Ese mismo día también vi a mi padrino, el hermano de mi madre, a mi ahijado, que en realidad también es mi primo, hijo de mi tío y padrino (es un lío??? allí es muy importante la figura de los padrinos) y a mi tía, la mujer de mi tío y padrino. Comimos y nos pusimos al día. Aunque reconozco que yo estuve más por la peque que por otra cosa. Por ella y porque mis padres dejaran de preocuparse y disfrutaran.

Llenamos una mini piscina que los abuelos le compraron a la nieta. La metimos en el agua desnuda, como no, para que todos vieran que es perfecta :D :D y jugó y jugó en el agua hasta que empezó a temblar y aunque lloró una milésima de segundo al sacarla, era el momento, si no vuelvo a casa con un témpano de hielo.

Los días pasaron rápido. Casi como un meteorito. Cuando quisimos darnos cuenta, tocaba recoger y despedirse de la aldea de mi madre. De la familia que allí tenemos y de todo lo que nos rodeaba. 

Tocaba nuestro segundo destino. Ir al pueblo, no también es una aldea, de mi padre. Prada. No está en León, si no en Ourense. Tierras gallegas, llenas de luz y color. Lo bueno del norte, sea León o sea Galicia es que los paisajes, siempre que los ves, te quitan el sentido. Será que son bonitos o yo soy sentimental porque la tierra y la familia me tiran. 
Soy de esas personas con mi corazón dividido. Soy catalana y española (o española y catalana, para mí el orden de los factores no altera el producto) tengo mi corazón al 50% entre la tierra que me ha visto nacer y crecer y la tierra de mis padres, de mi familia. Una tierra que me encanta, que tiene unas costumbres diferentes a las de mi otra tierra, pero no por ello mejores o peores. Pero bueno, dejemos este tema que si no me tiro hacia lo político y prefiero hablar de cosas más bonitas como unas vacaciones simples, bonitas y casi perfectas.

Sí, he dicho casi, porque ya os he dicho que os lo explicaré en otro post. Pero no sabeis el calvario que tuvimos en el coche de ida a Trabazos y de ida a Prada. NUNCA MAS!

Mañana sigo contando estas bonitas vacaciones con más fotos :)

2 comentarios:

  1. pues no conozco esos pueblos, deben ser bonitos, es una suerte tener a dónde ir y que sean lugares tan majos y si es con la propia familia, mucho mejor! De pueblo, tengo el de mi padre, cerca de Cáceres, pero es medio día en coche y está descartado y el de mis suegros, cerca de Teruel, unas 4 horas o más, que también está descartado porque en fiestas todo son borrachos y toros, jaja, así que hemos de planear vacaciones por nuestra cuenta. besitos!

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    1. Son bonitos y llenos de encanto. Tenemos a donde ir, pero nos pegamos un buen viaje de 12 horas, esa es la pena por la que solo vamos una vez al año, y no cuando queramos :(
      Las fiestas en estos pueblos es diversión a puñados, aunque reconozco que si quieres una buena fiesta, con una buena orquesta o te vas a pueblos colindantes con más fauna y flora (sí me refiero a la gente en general), o tendrás a un organillero. Aunque recuerdo que un año tuvimos una charanga y fue lo más divertido de todo. Lo mejor, creo yo que es la comida y ver a la familia! jejejeje. Y pasar un buen rato. A ver si puedo y subo el video que grabó mi primo donde bailo con mi padre mientras mi enana está dumiendo a pierna suelta en la mochila! jejejeje.

      Muas!

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