jueves, 25 de junio de 2015

CÓMO PASAR LA VERBENA DE SAN JUAN Y NO MORIR EN EL INTENTO

Yo pensaba, ilusa de mi, que cuando naciera nuestra enana, yo ya no sería la única a la que no le gustaría los petardos y podría decirle a los que están a mi alrededor que se fueran algo más lejos para que la niña no llorase.

También pensé que no podría celebrar esta verbena como siempre lo hemos hecho. Cenando con la familia a la luz de los farolillos y las antorchas, fresquitos con el viento pasando de vez en cuando, mientras los petardos se escuchan en la lejanía.

Este año mps tpcaba celebrarlo en casa de mis suegros. A veces estamos solos con ellos, a veces también están mis cuñados y a veces están solo ellos, porque nosotros lo celebramos en otro sitio.

Este año nos pudimos juntar todos. Esto iba a ser estupendo, pero yo no las tenía todas conmigo. La peque siempre llora cuando mis cuñados y el hombrecito de la casa están allí con nosotros. Supongo que no se acueda de ellos, porque los ve de uvas a peras y no le gusta la gente desconocida. Así que recé para que tuviéramos la fiesta en paz y la peque estuviera tranquila.

Llevábamos unos días escuchando petardos y yo, como cada año, sobresaltándome y maldiciendo a todos los que tiraban petardos debajo de mi ventana. Miraba a la peque con miedo a que se asustara, pero ella me miraba con esos ojazos que tiene y sin immutarse. Algo que tanto al papi como a mi nos llamó la atención.

Cuando llegamos a casa de mis suegros, pensamos que era mejor dormirla, antes de empezar la cena para que estuviese algo descansada, pero la peque no estaba por la labor. Siempre que está fuera de casa, y oye las voces de los yayos o de los abus, no quiere dormirse, así que ella tenía ganas de juerga y a mi me preocupaba que durante la cena no pudiese cenar tranquila.

Cuando por fin se estaba quedando dormida sonó el timbre. Mis cuñados y el hombrecito habían llegado. Y como no, el hombrecito llegó gritando de la emoción. Obviamente, todo aquel jaleo hizo que la peque se emocionara y no quisiera dormir.
Cuando ve a otro niño, no existe nada más. Se pone muy nerviosa, quiere que le haga caso y le digan cosas. Y si no lo hacen se pone a llorar, supongo que por la desesperación.

La cosa es que el hombrecito de la casa, estaba emocionado, porque su madre le había regalado una bolsa donde había bombetas. Tenía tantas ganas de tirarlas, que cuando sacó una cajita, simplemente la bolcó contra el suelo, y sonaron todas a la vez. 
Ese era el momento perfecto para que la peque llorara y yo no tuviera que estar cerca de ese dichoso ruido. Pero la peque estaba demasiado absorta y como ya he dicho, los petardos ni le molestan ni le dan miedo. Así que simplemente pasó de todo y se centró en que le hicieran caso.

Llegó el momento de la cena. Pensamos que era mejor ponerla al pecho, mientras yo cenaba, pues era todo pica pica y solo tenía que utilizar el tenedor. Ella no quería, así que al final mi suegra sacó la trona y la pusimos allí. Se sentó, le dimos sus juguetes y durante casi toda la cena, allí no hubo niña.
De vez en cuando, un super petardo en la calle. Yo me sobresaltaba y la miraba. Ella seguía sin inmutarse. Cuando por fin estaba acabando de cenar, ella creo que lo olió, empezó a ponerse nerviosa. Mi marido la cogió en brazos y yo terminé de comer mis últimos boquerones en vinagre (para mi son un vicio).
La cogí en brazos y le di el pecho un rato. Pero ella quería tener la teti en la boca y estar por todos, así que tuvo que decidir, y decidió que yo me guardara la teti y estar en mis brazos tranquila, intentando coger mi comida.
Al final le di un trozo de pan de cereales con tomate. Ella iba chupando y yo podía seguir comiendo, aunque realmente picaba aquí o allá, terminando con algunas cosas.
Cogí un trozo de queso y la peque se tiró a él. Antes de que lo cogiera y lo tirara al suelo, cogí un trozo y se lo di. Para adentro, me quedé anonadada, era la primera vez que ella comía queso. Pero no cesó en su empeño y al final le di el trozo entero, que le encantó.

Después llegó el postre. La coca de SantJoan. De crema. Ummm, mi preferida. El yayo cogió a la peque y yo pude disfrutar del postre. De pronto la miro y la peque tenía una punta de la coca en la mano y toda la boca con azúcar.
No soy muy proclive a darle estas cosas, peeero, un día es un día y su mamá y su papá estaban allí para decidir si darle o no. Y al final resultó que prefirió más el queso y el pan que la propia coca. Parece que es más de salados, como su padre y no de dulces, como su madre.

Cafés y más bombetas por el suelo y ella seguía estando tan tranquila. Fuegos artificiales desde la montaña, fuegos artificiales desde la playa. Juegos de luces y colores y ella tan tranquila.

Al final, los demás nos moríamos de sueño y ella tan fresca como una lechuga. Eso sí, fue irse todo el mundo, sobre todo el hombrecito de la casa y la peque cayó rendida con la teti en la boca. 

Así que la verbena fue una noche tranquila, donde la peque me enseñó a que no por ser pequeña se tiene miedo. Que el miedo se lo infundamos los mayores y que los petardos son sonoros y molestos, pero si están lejos, no nos harán nada.

lunes, 22 de junio de 2015

MI VECINO TOTORO

Hola gente del mundo 2.0
Esta semana traigo una película del género de la animación. Es un género que me encanta. Nunca me canso de verlo y además podemos encontrar verdaderas maravillas, como esta que hoy ocupa mi espacio.
Título: Mi vecino Totoro
Título original: Tonari no Totoro (japonés). My neighbour Totoro (inglés)
Año: 1988
Director: Hayao Miyazaki
Guión: Hayao Miyazaki
Género: Animación, aventura, fantasía, familia.
Sinopsis: Mei y Satsuki son dos hermanas que se mudan con su padre a vivir a una cabaña en el campo. Un día, por casualidad, la más pequeña descubre la existencia de los totoros: espíritus guardianes del bosque que sólo los niños de corazón puro son capaces de ver. Junto a estas entrañables criaturas y al gatobús. Mei y su hermana descubrirán el verdadero valor de la amistad, el amor y de la familia en una maravillosa e inolvidable aventura que les llevará más allá de su imaginación.

lunes, 8 de junio de 2015

CRECIENDO A SU RITMO. NO HAY PRISA

Llevo unos días pensando en el tema.
Llevo unos días pensando en que no tenemos prisa.
Llevo unos días pensando en que el mundo es el que tiene prisa.
Llevo unos días pensando en que nuestro método de crianza es el mejor para nuestra familia.
Así que si llevo todos estos días pensando esto, por qué no nos dejan ser felices con lo que tenemos y queremos??????

Sí, la peque tiene casi un año. 
Sí, la peque no quiere gatear.
Sí, la peque no quiere ponerse de pie.
Sí, la peque está a gusto como está y hace las cosas cuando quiere y se siente preparada.

¿Por qué tengo que ponerla de pie, o ponerle zapatos de suela dura, para que así empiece a caminar? ¿Si cuando empiece a caminar le diremos que se esté quieta?

Lo he dicho muchas veces y no me cansaré de repetirlo: CADA MADRE ES UN MUNDO Y CADA BEBÉ UN UNIVERSO. Así que, dejad a mi hija que siga su propio ritmo.

¿Todavía duerme con vosotros? ¿Cuando la llevarás a su habitación?
¿Y la teta?¿Por qué no se la quitas ya? ¿La pones de pie? ¡Ponle zapatos y así caminará antes!

Pues sí, duerme con nosotros. Supongo que la llevaremos a su habitación cuando nos sintamos todos preparados. Creemos que para después del verano, podríamos probar. Mas que nada porque no cabemos en la cama. Y si ella quiere y está a gusto allí, se quedará en su habitación y si no, miraremos cuál es la mejor solución para los tres.

Sí, sigue con la teta. Porque no me da la real gana. 

No. No la pongo de pie. Porque no estoy tan loca. Dejo que ella, cuando su cuerpo se sienta preparado, se ponga de pie. No le pongo zapatos, porque si no, nunca pondrá los pies como es debido y porque las terminaciones nerviosas que tenemos en los pies son muy importantes en esta época, que todo lo sienten y quieren explorar.

Yo no he cuestinado, nunca, el método de crianza de nadie. Ni de mis padres, suegros, cuñados, primos, tíos, amigos,... Pero a mi sí se me cuestiona.

Sé que cada padre hace lo que cree que es mejor para su hijo y sé que muchos piensan lo mismo que pienso yo. Que intentan hacer lo mejor para su retoño. Aunque eso signifique que mucha gente se ponga en tu contra. Que mucha gente te juzgue a la ligera.

Esto es así, así es como yo pienso. Pienso que mi hija se levantará del suelo cuando le apetezca y se pondrá de pie y caminará cuando se sienta preparada. Creo que mi hija es una niña feliz que hace lo que quiere y aprende sin que nadie le fuerce.
Y nunca la llamaré vaga si empieza a caminar cuando tenga 20 meses.

Hace poco, unas semanas, vimos que empezaba a dormir boca abajo. Cuando niños de, a lo mejor, seis meses, lo hacen. Pero ella no quería dormir así y ahora, duerme de esta manera, porque ella lo ha elegido y se sentía preparada.

Es verdad que hay niños que con 9 meses ya se levantan y dan unos pasos. Esos mismos niños a los seis meses ya gateaban.
Mi hija con 11 meses hace la croqueta y es absolutamente feliz haciendo esto. No quiere gatear y no quiere caminar. 
Claro!!!! Es que la he malacostumbrado a los brazos y ahora está muy a gusto ahí arriba.
Cuando un niño quiere caminar, quiere caminar y no lo deja de lado, solo porque esté en brazos de mami. También hay que pensar que todos los ritmos son diferentes y si no pensáis así, aplicarlo en vuestra vida. Seguro que más de una vez habéis sido el primero o el rezagado al aprender algo. 

No porque se empiece más tarde, se hace peor. 

Así que vuelvo a decirlo. Por favor, dejar que yo críe a mi hija como mejor vea. Igual que vosotros criasteis a vuestro bebé en su día. Con instinto y amor todo se puede.

jueves, 4 de junio de 2015

MI TRANSFORMACIÓN. CAMBIO DE FASE

Pues sí. Uno de los mejores regalos que me podrían haber dado ayer fue: Que ya he llegado a los 65 kilos!!!!!!

4a Fase del proceso de cambio. 
Esto ya es un paseo. Pero ojo, no se puede bajar la guardia (el médico no paraba de repetírmelo. No la bajes, mira lo que has conseguido. Sigue cuidándote).

Lo primero es que la semana que viene iré a que me hagan un análisis de sangre. Quiere ver que todo, por ahí dentro funciona correctamente.

El cambio con las otras frases no es que sea muy grande, o sí. Depende como lo mires. Para mí es un cambio para mejor. Porque puedo comer fruta!!!!!

No es que sea una gran amante de la fruta, lo reconozco. Pero ahora con el buen tiempo, siempre te apetece comer una rodaja de melón o sandía y claro, como que no podía. Eso sí, la fruta para merendar. 

Otro cambio y este sí que me parece un gran paso es: El desayuno. 
Se acabó tomar un batido de cacao. Ahora toca pan integral con aceite o mantequilla (nada y menos, no os penséis) y acompañando, un huevo, un trozo de queso bajo en grasa o un trozo de jamón. 
Pensaréis que jamón es jamón york. Claro, que es el que siempre te dicen que para hacer dieta es mejor, igual que el jamón de pavo. Pero debo deciros que NO. Que el médico decía, nada de jamón dulce. Noooo, jamón del bueno, del serrano y si puede ser jabugo, mejor que mejor.

No soy especialmente jamonera. Porque es una cosa que como siempre estaba ahí, pues decía, mira jamón, pues no me apetece. Pero la verdad es que ahora, como que un trocito, no me amargaría. :) :)

Así que ahí estamos. Solo quedan 5 kilos para llegar a la meta. Solo 5. Eso es un paseo. Y entonces llegará el trabajo duro.
Justo ayer lo comentaba con él. Le decía: doctor, para mí lo que he hecho hasta ahora es duro, tienes que ser fuerte. No lo niego. Pero el verdadero reto. Lo que de verdad importa es cuando llegue a la meta. Esa fase de mantenimiento. Esa fase donde tengo que aprender a comer. Esa fase donde no puedo engordar, porque no debo pasarme. ¿Lo conseguiré?

Pues sinceramente, no lo sé. Pero intentar, por supuesto que lo intentaré, con lo mona que estoy ahora, no pienso renunciar a esta bonita figura.

34 TACOS, NI MÁS NI MENOS

Ha llegado el día, 4 de junio, hoy cumplo... 34 años.

Este año ha sido el año de los cambios. Tres semanas después de cumplir años, mi hija llegaba al mundo y con ella, nuevas aventuras, sentimientos y sensaciones.

También me ha llegado el cambio, aunque no total, aún, del trabajo. He cambiado de centro, he cambiado de horario, pero no cambio mucho más. Aunque espero que esto, en los 34 vaya dando el giro que le falta, con un pequeño empujoncito que estoy a punto de dar. A ver si todo cambia y este sueño por fin se cumple. Algo que sería absolutamente maravilloso.

Hace 34 años llegaba al mundo. Mi madre con 19 años y mi padre también, fueron padres. Supongo que no estaban preparados. Estaban solos. Sus padres a 1000 kilómetros. En la otra punta del país. Mi padre, por suerte, contaba con un par de sus 10 hermanos, mi madre no. Pero ellos pudieron sacar adelante a su familia. A mi nunca me faltó de nada, solo (a veces), su compañía. Siempre trabajando, poco en casa. 
Pero sé que lo hicieron lo mejor que supieron y en ese aspecto, a los dos los admiro. Porque sin nada, han llegado muy lejos. 

Espero que algún día mi peque sienta ese mismo orgullo por sus padres. 

Así que sin más. Hoy os dejo con esta foto tan graciosa. A ver si con suerte, tengo un trocito de pastel, aunque muy pequeño, que la dieta no perdona.


martes, 2 de junio de 2015

YA TIENE 11 MESES

Pues sí, mi pequeña monstruito tiene 11 meses. El sábado hizo 11 meses. Un bebé que crece muy rápido.

El tiempo pasa volando a su lado. No paras ni un momento y eso que no camina todavía, si caminara.... Uffff, no quiero ni pensar en ese día.

La pequeña se hace entender con sus lloros, con sus gritos de felicidad, con sus quejas, pero sobre todo se hace entender con el amor.

El viernes, un día antes de su 11 cumplemes, fuimos a la pediatra. Que por fin pude ir yo.
Lloró a mares, al final, su padre la sacó mientras me quedé hablando un momento con la pediatra de algunas dudas que teníamos.

La pediatra es una mujer que aunque sigue unos métodos más tradicionales, en algunas cuestiones, nos deja vía libre y no nos cuestiona a cada momento. Ella es de: no la pongáis de pie, hasta que ella no se levante. Podéis hacerle daño en la espalda. Es mejor el libre movimiento, pues se moverá cuando ella desee y esté preparada.

Es más de papilla que de BLW, pero sinceramente, el papi, que es quien está con la pequeña todos los días, también. Yo preferiría darle trocitos de nuestra comida, pero él tiene miedo a que se atragante. Pero ahora la pediatra me ha dado vía libre para ir dándole trozos, de vez en cuando. Eso no quita a que cuando estoy yo no le demos un trozo de pan o de galleta. Y le gustan. 

Este fin de semana, lo hemos tenido repleto de cumpleaños. Menos mal que el lunes era fiesta y ese día pude estar con mi marido y la peque todo el día. Solos. Algo que pasa muy poco. 

La peque está enamorada de los gatos. Neko no quiere ni verla. Totoro a veces se acerca (es algo masoquista). Ella lo coge, le tira del pelo y yo le enseño a que eso no se hace y que tiene que coger y acariciarlo. Por suerte, tenemos unos gatos que son un tesoro y se dejan hacer. Pero tengo claro que quiero que aprenda desde pequeña que a los animales no se les debe tener miedo, si no respeto y que además hay que cuidar de ellos.

Todo el mundo nos dice: ¿Aún no camina? Pues no señores, no camina. No quiere. No se siente preparada. Y no, no gatea. Su madre tampoco lo hizo y aquí estoy.
Ella hace la croqueta. Le encanta hacer la croqueta. Pero como no queremos que se llene de pelos y sobre todo que no se haga daño: papi la pone en la cama para hacer la croqueta y ella se lo pasa bomba. 

Hemos comprado una manta de juego, súper grande, para que tenga que moverse y coger las cosas. Creo que está algo mal acostumbrada. Sinceramente, pienso que durante estos meses le hemos dado todo en bandeja. Que se quejaba o lloriqueaba, ahí estaba un abuelo o un padre para darle lo que quería. Ahora le quitamos los juguetes y se los ponemos lejos. ¿Creeis que va a por ellos? por supuesto que no. Ella se queja, patalea y llora y al final, alguno abdica y le da lo que quiere.

Tenemos que ser fuertes. Pero pocos se resisten a esta carita de ángel.

Siempre he dicho, es amor de madre, pero la veo tan, tan, taaaaaan guapa. Pero parece que este fin de semana, nos lo han corroborado por todos los lados. 
La familia de mi marido en la fiesta de la bisabuela de la peque. Pero qué bonita es!!!. Que mofletes tan monos!!!!. Y así todo el mundo. Que sí, diréis, pero es familia, es normal que digan eso.
Debo decir que la familia de mi marido no te mata a elogios si no lo piensan. Y también debo decir que ninguno de sus tíos o primos, han visto a la niña antes de ese día (bueno sí, un par de personas, pero porque nos las encontramos dando un paseo y la bisabuela, que se la llevamos para que la conociera, que la mujer es mayor y tampoco puede moverse mucho, o eso dice ella).

La cuestión es que nos matan a elogios y mi marido dice: pues nada, nos ponemos a hacer niños bonitos y que nos paguen. Jajajajaja. Está loco, menos mal que lo conozco y sé que habla en broma, pero sí vi alguna cara alucinada. 

En fin, mi bebé ya no es tan bebé. En menos de un mes cumplirá un año. Le estoy preparando una super fiesta de cumpleaños. Mucha gente me dice: pero para qué tanto trabajo si no se entera. 
A lo mejor este año no se entera, pero es que esta fiesta no será solo ahora. Será cada año. Cada año tendrá la mejor fiesta que sus padres le puedan celebrar y me da igual que la gente vea demasiado trabajo. Yo solo veo el amor que le tenemos a esta pequeña, que por ella daría la vida. 

En un mes, 12 meses. En un mes, un año. Parece que fue ayer cuando todavía estaba embarazada y ahora mi bebé se convierte en una niña preciosa y pícara que rompe corazones allá por donde pasa. 
Y si no me creéis preguntarle a mi marido, que no quiere llevarla a pasear por el parque Güell, porque hasta los "guiris" se enamoran y los "acorralan".