martes, 5 de mayo de 2015

PORQUE NO QUIERO QUE MI HIJA SEA HIJA ÚNICA


Hace unos días leía en un blog que una mami estaba muy contenta con la familia que había creado y que estaba feliz solo teniendo un hijo. La chica se defendía de todos aquellos que la criticaban por no tener más hijos y yo pienso.... ¿En serio esto también lo critican?

Yo no pienso como ella. Porque soy hija única y no me gusta nada serlo. Pero creo que cada cual es feliz a su manera y no por eso es mejor o peor persona. Y sinceramente, me parece fenomenal que su decisión de solo tener un hijo.

Yo si pudiera tendría 4 hijos. Pero me conformo con solo 2. Me da igual que el segundo sea un niño, para hacer la parejita, o una niña. Simplemente quiero que la peque no se sienta sola y tenga alguien con quien jugar, crecer,...

Tengo una familia enooooorme. Mi padre tiene 10 hermanos. Todos casados, todos con hijos. En verano aquello era un ir y venir de gente. Siempre juntos todos. La verdad es que me lo pasaba fenomenal con todos, porque me llevaba genial con mis primos. Pero llegaba el momento de volver a casa y despedirme de la mayoría de ellos. 

Mis padres se casaron muy jóvenes y según las cuentas mi madre estaba embarazada el día que se casó, aunque no lo sabía en ese momento.
Así que 9 meses más tarde de su boda aparecí yo. Todo fue genial y mi madre fue toda una campeona. Pero con 19 años cada uno, ya eran padres.

Lo hicieron lo mejor que pudieron, y más pensando que estaban solos. Me refiero a que mis abuelos, tanto maternos como paternos, estaban a 1000 kilómetros y aunque mi padre tenía y tiene un par de hermanos aquí, mi madre echaba de menos a la suya.

Yo crecí y me hice una niña que quería tener compañía, ansiaba tener un hermano. No me preguntéis porqué pero quería que fuera niño. Así que durante una época, cuando mis padres me preguntaban, ¿qué quieres para Navidad? ¿Qué quieres para tu cumpleaños? Yo siempre respondía lo mismo. UN HERMANITO.
El problema... Que nunca llegaba y al final cambié mi fijación por tener un hermanito, por tener un perrito. Algo que tampoco llegaba. Ya que mis animales, perra y gata, las tenía en el pueblo. Ya sabéis, a 1000 kilómetros.

Cuando terminaba el cole, mis padres me mandaban con mis abuelos maternos. Ellos no podían hacerse cargo de mí. Tenían que trabajar y antes de pagar a alguien, ya que los pobres se deslomaban pero no nadaban en la abundancia, me mandaban con ellos.

Mis abuelos... Aiiiix, como hablaros de ellos. 
Mi abuelo se desvivía por mi. Y todo lo que pedía, todo lo tenía. Mi abuelo era un hombre que había trabajado toda su vida. Era recto, algo tosco, pero cuando quería, era todo corazón. Él me enseñó a jugar a las cartas. Me enseñó a cuidar todas mis cosas. A comer chocolate. Y muchísimas cosas más.
Luego está mi abuela. Mi abuela es una mujer echá pa' lante, como dicen allí. Ella ha sacado a su familia adelante, cuando mi abuelo enfermó. Ella sin saber nada, se lió la manta a la cabeza y se fue a Barcelona a trabajar, para que a sus hijos y a su marido no les faltara de nada. Mi abuela es sobreprotectora. 
Yo estaba todo el año en casa, en el cole o en el bar de mis padres. Cuando llegaba al pueblo lo único que no me apetecía era estar encerrada. Quería ir a correr con los demás niños, quería jugar a la pelota. Ir al pozo a bañarme. No sé,.... Divertirme.
Pero mi abuela no me dejaba. Yo debía ir con ella a todos lados. Si quería salir, ella venía conmigo. Nunca me dejaba sola con otros niños. No quería que fuera a casa de nadie y comiera algo, porque si no ella tenía que invitar a esos niños y darles también de comer. 
Ella quería que estuviera con ella, porque ella tenía miedo. Miedo a que si me hacía daño, mi madre ya no quisiera dejarme con ellos nunca más. 
Así que para saber que no me pasaría nada. Yo siempre con ella. A las reuniones de vecinos del pueblo. Yo con ella. A la misa y al rosario. Yo con ella. Irse todo el día al monte con las ovejas y las cabras. Yo con ella.

Estaba como loca porque mis padres llegaran y pudiéramos irnos al pueblo de mi padre, donde estaban la mayoría de mis primos y así poder jugar con alguien.


Así que imaginaros. Imaginaros todo esto. 

Imaginaros que llega Navidad y que en casa te regalan una muñeca, colores, cartas o lo que sea, pero nada de lo que hay es un juego de mesa para jugar con alguien.
Aún recuerdo el día que le pedí a mis padres el juego que se llamaba HOTEL. Mi madre me preguntó para qué lo quería, si no tenía con quién jugar. Y le dije: sí, con vosotros. Mis padres me miraron extrañados y ella me respondió. Nosotros no podemos jugar contigo, tenemos que trabajar.

Cuando era pequeña. De lunes a viernes no veía a mi padre. Cuando se levantaba, yo seguía dormida y cuando llegaba de trabajar, yo ya me había acostado. Solo los sábados, que lo veía trabajar todo el día en el bar y los domingos, que el pobre estaba tan cansado que se pasaba el día durmiendo en el sofá.

Entendedme. Adoro a mis padres. Sé que ellos han hecho muchas, muchas cosas pensando en mi y en mi felicidad. Pero yo me aburría. Siempre jugaba con mis muñecas. O me encerraba en mi habitación y me ponía a bailar con música, simulando que estaba con amigos. Ojalá todo hubiese sido de otra manera.

Llegó un momento en que ya no pedí más hermanos. Sabía que no me lo iban a dar. Yo ya llegaba a la adolescencia y pensar en tener un bebé en casa, tampoco es que me apeteciera. Entonces llegó la noticia. Mi madre estaba embarazada y por fin iba a tener un hermano. 

¿Yo? Loca de contenta!!!! alguien con quien estar. Alguien que sería otro integrante de la familia. Alguien con el que podría contar en el futuro.

Cuando crecí y me hice más mayor, por esta época más o menos. Empecé a sentir miedo. Miedo de que a mis padres les pasara algo. Miedo a que ellos ya no estuvieran. Porque por mucho que mis tíos y abuelos dijeran, somos tu familia. Ellos ya no estarían. Y yo me sentiría sola en el mundo. Sin nadie que me protegiese.
Al saber que iba a tener a un hermano, alguien con quien podría compartir cosas. Enseñarle y sobre todo que no se sintiera solo me puse muy contenta.

Pero esa felicidad solo duró 5 meses. Pues mi madre sufrió un aborto. Esto lo contaré otro día. 

Después de aquel mazazo en nuestras vidas. Nunca más se habló de hermanos. Mi padre adoptó a un perro perdido en la calle y lo trajo a casa. Supongo que quería que nos animaramos un poco. Bobby, como lo llamamos, estuvo con nosotros 17 años. Y fue uno de mis mejores amigos.

Desde siempre he querido ser madre y desde siempre he dicho que no tendría solo un hijo. Después de ver lo que es ser hijo único, sé que no quiero que la peque esté sola. No quiero que sienta miedo por perdernos y pensar que nadie estará para protegerla. No quiero que no pueda jugar, porque le falte un compañero.

Sé que cabe la posibilidad de que no se lleven bien. Pero también cabe la posibilidad de que sean los mejores amigos que tengan en el mundo. 

Así que sí. La vida ahora nos ha dado un precioso regalo. Un regalo que tiene 10 meses y que es la reina de todo lo que le rodea. Una reina que en un futuro tendrá otra reinita o reinito para que le ayude a gobernar en casa.

¿Y vosotros? ¿Partidarios de familia numerosa o solo un hijo? contadme algo

5 comentarios:

  1. Yo soy partidaria de las familias numerosas. Tengo una hermana a la que adoro y actualmente es mi mejor amiga, sé que estará ahí cuando mamá falte y será mi familia. Lamentablemente para mí, yo seré madre soltera y no creo tener más hijos. No sé como lidiaré con el "quiero un hermanito" porque sé que me partirá el corazón no poder dárselo. Solo espero ser buena madre de un único bebé. Abrazos desde México.

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    1. Me encantan las familias numerosas. No tienes tiempo de aburrirte!! :) :)
      Creo que la mejor manera de lidiar con algo así, es que tu peque no se sienta solo. Que cuando quiera jugar con mami, mami le dedique un ratito.
      Una de las cosas que peor llevaba cuando era pequeña es que yo quería jugar en compañía de alguien, pero mis padres no quería ni podían jugar conmigo. Así que me pasaba el día sola.
      Eso también hizo que me retrayera bastante hacia los demás y estar en multitudes y con mucha gente, me agobia mucho.

      Seguro que serás buena madre. Solo con esa preocupación de que no sabes si lo serás, es para ver que lo eres, porque te preocupas y eso es muy importante.

      Saludos

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  2. Ánimo y espero que se amplíe tu familia!yo soy la pequeña de 5 hermanos y es el mejor regalo y herencia que me pueden dejar mks padres!los quiero con locura a cada uno! Nosotros de momento tenemos uno pero con unas ganas tremendas de formar una familia numerosa!

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    1. Ooooh!!! 5 hermanos!!! Que locura!!! jejejejeje. Nosotros también tenemos la idea de ampliar la familia! :) :)

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  3. Hola!!, a mi también me encantan las familias numerosas, aunque me conformo con dos!!, ji jijiji

    Un hermanit@ es importante. Por lo menos desde mi experiencia. Mis hermanas son mis amigas, nos podemos decir de todo sin temor a que se enojen, cuando quiero hablar con alguien quiero compartirlo con ellas....es lo mejor
    un besote!!
    http://emprendedorasycreativas.blogspot.com.es/

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