jueves, 22 de enero de 2015

LA LLEGADA DE LA PRINCESITA (Iª PARTE)

Antes de empezar con la historia, quiero comentaros que aunque en algunos momentos penséis que me lo he inventado o mejor dicho que lo he exagerado para que os haga gracia, os digo desde ahora que todo lo que voy a contar en esta entrada y en las siguientes sobre la llegada de mi princesita a este mundo son totalmente ciertas.

Os pongo en antecedentes, porque nada tiene desperdicio:

Al día siguiente de que el médico me dijera que la niña venía grandecita y que sería mejor hacer cesárea, me desperté más tranquila que nunca, algo cansada, pero muy tranquila. 
Me levanté de la cama y fui al baño (para variar, porque parecía una fuente perpetua). Cuando me limpié vi que algo viscoso se había pegado al papel. Me quedé sin respiración medio minuto (pensé: Y esto qué es???? Y ahora qué pasa?) Por suerte reaccioné rápido. Las clases de preparación al parto volvieron a mi memoria y aquello era el tapón mucoso.

Desayuné, me preparé, pasé a decir hola a mi madre (es que tiene una tienda justo debajo de mi casa) y me fui al ginecólogo a llevar la autorización del seguro médico (porque para todo hay que pedir autorización, no vaya a ser que te cobren de más).
Cuando llegué a su consulta le di los papeles a la enfermera, le dije que quería ver al doctor, por lo que había visto por la mañana. Pero ese día tenía la agenda bastante apretada y es que ya había varias mujeres esperando. Supongo que al verme la cara se apiadó de mi y entró ella para comentarle al doctor lo que me estaba pasando.
A los pocos minutos volvió a salir y me dijo que el doctor le comentó que aquello era normal, que no me preocupara por nada. Y le contesté:

- Sé que es normal. Me puedo poner de parto en cualquier momento, el problema es que me ponga el fin de semana y el doctor tenga la consulta cerrada. Porque no me ha dado el teléfono de la comadrona (que por cierto, llevaba desde la semana 37 pidiéndoselo por si la enana se adelantaba).
- Dice el doctor que no te pondrás de parto. Ayer te miró y dice que estás muy verde todavía. Así que en serio, no te preocupes. Ve a casa y descansa hasta el miércoles. Igualmente, si te pones de parto antes del miércoles vete al hospital, a él lo llamarán y ya irá para allí.
- Vale. Si usted lo dice.... 

Y así, tan feliciana (aunque con la mosca detrás de la oreja) me marché a ver a mi madre y comentarle todo aquello. Ella en cuanto llegué me preguntó por el trabajo, pero yo quería ir. No me pasaba nada, no tenía síntomas y me encontraba perfectamente. Había quedado con mi jefa que el día 30 de junio, lunes, sería mi último día de curro. Me pedí el día 1 de fiesta para descansar antes del día de la intervención.
La verdad es que fue un viernes muy tranquilo. La única persona que estaba conmigo en la oficina era la chica de la limpieza. Que lo único que me decía es: no me pegues un susto. A ver si hay que salir corriendo. (Pobre, estuvo toda la tarde pendiente de que no me faltara de nada).

Al día siguiente me levanté más cansada que el día anterior. No paraba de levantarme al baño por la noche y llevaba ya una semana que no dormía una noche entera seguida y eso no me había pasado nunca.
Por suerte era sábado y esperaba que fuera un día tranquilo. 

¿He dicho tranquilo? ¡JA! Lo primero es que era la fiesta del barrio y no me había enterado (somos nuevos en el barrio y no me acordaba de cuando era la fiesta). La calle estaba cortada. Ruido todo el día, pues justo delante de mi ventana montaron el escenario para la orquesta. Bueno, orquesta por la noche (este año fue un dj) y un payaso por la tarde que no paraba de desafinar cantando las canciones de cuando yo era pequeña. 
Lo segundo es que ese día llegaban los muebles de la pequeñaja. Hacía más de un mes que los habíamos comprado, pero como no los tenían en aquel momento, quedamos que en tres o cuatro semanas nos los traerían. Habían pasado 5 y tuvimos que pelearnos con la telefonista para que los trajeran aquel fin de semana (No compréis nunca los muebles en el conforama si en aquel momento os dicen que no están en stock, os pasará esto mismo).
Al estar la calle cortada el repartidor de la tienda me llamó dos veces. Cada vez me estaba poniendo más nerviosa. Parecía ser que había tantos bultos que transportar que no podía venir desde la esquina hasta mi casa con ellos, en varios viajes (la esquina está a un minuto de mi casa). Al final, para que se quedara, bajaron mis padres y mi marido para ayudar.... En fin, prefiero olvidar eso. Aunque no pude. Pues cuando se pusieron a montar la habitación mi padre y mi marido, faltaba una pieza que según ellos, era clave y que sin ella no podían montar la habitación. Parecía ser una broma macarra del destino. Llamamos al transportista y este nos dijo que no vio la pieza. Que el lunes sin falta la traía, pero que ya estaban dejando el camión y que no iba a volver. 
Quedamos así, no tenía muchas ganas de discutir. Estaba demasiado cansada. 
Me pasé medio día sentada en mi pelota para embarazo. Era el único sitio donde aguantaba más de una hora. 

- ¡ufffff! - me toqué la espalda.
- ¿Qué pasa?¿Contracción?¿Estás de parto? - mi marido estaba algo nervioso (aunque él siempre dice que lo decía en broma).
- No cari. No estoy de parto. Solo que me ha dado un pequeño calambre en la espalda. Es que no encuentro la postura para estar cómoda. La niña no para de moverse.
- Yo de ti el lunes no iría a trabajar. Mira como estás. Deberías descansar....

La verdad es que cada día tenía menos fuerza y después de que mi madre y mi marido me convencieran llamé a mi jefa y le expliqué lo que me estaba pasando. Así que ella (esta vez muy amable, me dijo que llamaría a la persona que me sustituía para que empezara el lunes).

El domingo sí que pude descansar. Me pasé el día en el sofá, viendo series con mi marido. No hice nada de nada. Solo descansar. Menos mal que mi marido es un cocinitas y preparó uno de sus platos estrella.

Al madrugar al día siguiente, mi marido se fue temprano a la cama. Pero yo decidí que quería quedarme para terminar de ver una serie que me encanta y que a él no le gusta nada. Así que me estiré en el sofá, me puse mirando hacia la tele. Nuestros dos mininos se tumbaron en mis pies para darme calor. 

Por fin había encontrado la postura. Por fin me encontraba a gusto. Por fin Carlota se había quedado quieta en mi barriga. Y poco a poco cerré los ojos.

-¡Aaaaaaaauuuuuuuu! 

Un dolor insoportable apareció en mi espalda. Parecía que me hubieran partido en dos. ¿Qué pasa? Me levanté corriendo y en ese instante algo empezó a correr por mis piernas.
Rápidamente fui al baño. Me bajé los pantalones, el culotte y miré. No había sangre. No había nada.....

- ¡Aaaaaaaaaaaaaaa! 

Otra vez ese maldito dolor. Ahora sí. Estaba segura. No me había hecho pipí encima. Había roto aguas. Eran las 00.30

Carlota había decidido que a ella no la tenían que ayudar. Había sido fuerte para superar todos los problemas que habíamos tenido en el embarazo. Este empujón final, lo haría ella sola....

(mañana os traigo el final)

12 comentarios:

  1. Vaya sorpresa! y menudo día tuviste,pobre!
    Besos

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    1. Sí!! el día es para olvidarlo. Y sí!!! sorpresa!!! parece que la enana solo quería salir!!! jejejeje
      Besotes

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  2. Ufff...yo que tuve inducción y no sé lo que es ponerse de parto...menudo día más curioso...y ahora falta la parte final...esperando leerla :-)

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    1. Ponerse de parto es como que alguien te pique al timbre en el momento más placentero y tengas que moverte del sofá para abrir. Pues eso, una tocada de h*****. jijijijiji. Duele mucho, pero yo pensaba que serían más espaciadas y empezaron de pronto, sin avisar y muy rápidas entre una y otra.

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  3. Y porque viene grandecita te dicen que tiene que ser cesárea??? No lo entiendo...el cuerpo es muy sabio y no va a "fabricar" nada que no pueda parir, en fin, algunos médicos.... Voy a por la segunda entrega! ;-)

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    1. Sí. Eso me dijo el médico. Porque viene grandecita, casi 4 kilos te la sacamos. Decía que no podría parir a una niña de 4 Kilos .Yo creo que se equivoca y se lo he dicho alguna vez. Que ella nació solita, pero nada, ellos por quitarse un marrón de encima me la iban a sacar.
      Espero que te guste la segunda y tercera entrega.
      Gracias por visitar el blog.

      Saludos

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  4. ¿Pero como nos dejas así? ¡Quiero saber más! Por cierto, que rabia me dan los médicos que dicen "yo sé que no te vas a poner de parto". Que vale, que él es el médico y sabrá un montón, pero creo que nosotras somos muy sabias en ese momento y lo intuimos. Deberían tener más en cuenta nuestras sensaciones. ¡Un abrazo!

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    1. Jajajajaja. Me gusta crear expectación! Igualmente tienes la segunda parte :)
      Yo creo que nos dicen eso para que no nos pongamos nerviosas, jajaja. Nuestro cuerpo es sabio y nosotras tenemos ese sexto sentido agudizado, así que si piensas que puedes ponerte de parto, molesta a quien sea hasta que te hagan caso!!!!
      Besotes!

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  5. Ay madre con la intriga!! A menos sabemos que llegaste al hospital!!! Y cuantos contratiempos...Yo cuando te dicen estás verde que quieres que te diga, a mi me lo dijeron con la primera y a los dos días parí!!! Madre mia con los muebles, la fiesta...Menudo final de embarazo ;-) Besitos

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    1. jajajaja. Llegué, llegué. Aunque se me hizo eterno el camino hasta allí.
      A veces aciertan con lo de estás verde. Pero joer, si nosotras decimos que algo pasa, es que algo pasa.
      El final de embarazo fue de película de Benny Hill, en serio. Era todo una broma. Fiesta con todo el ruido y sin poder abrir las ventanas, porque entonces era peor, pero si no las abríamos me moría de calor. Los muebles... en fin, que no he vuelto a comprar allí y si vuelvo les diré cuatro cosas, porque que un transportista diga que no te reparte, porque no puede aparcar en la misma puerta...
      Besotes!

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  6. Yo tampoco me puse de parto, fue inducción. Debió ser una experiencia estupenda, me alegro de que no te lo provocaran. Esperando el resto!!!

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    1. La verdad es que sí. Yo no quería cesárea y poder ponerme de parto cuando mi cuerpo y el bebé están a punto es lo mejor. Además los dolores, pese a ser en la espalda, eran soportables!!
      Puedes pasarte por la segunda parte! :) jejejeje. Si no el martes que viene lo verás colgado en twitter y facebook
      Besotes!

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